El documento analiza la evolución del terrorismo en Colombia después del 11 de septiembre. Indica que el terrorismo ya no es más que un síntoma del fenómeno creciente de las mafias, que buscan eliminar o reemplazar al poder formal para avanzar sus objetivos a través de una variedad de actividades ilícitas e incluyendo nuevas amenazas como el narcotráfico. El estado actual no tiene la capacidad institucional para enfrentar este fenómeno debido a limitaciones presupuestarias.