La displasia gástrica es una proliferación celular no invasiva que puede progresar a cáncer gástrico, con tipos de bajo y alto grado. Su diagnóstico se realiza principalmente a través de biopsias endoscópicas y requiere una clasificación precisa y seguimiento, especialmente en pacientes con antecedentes de gastritis o H. pylori. Se recomienda la erradicación de H. pylori y cambios en el estilo de vida para reducir el riesgo de progresión hacia carcinoma gástrico.