Historia conceptual

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Historia conceptual

  1. 1. Resumen: El artículo es un análisis de la Historia Conceptual que se presenta en la semántica propia de una época, basado en el libro “Futuro Pasado, Para una Semántica de los Tiempos Históricos” de Reinhart Koselleck, según el cual existe una relación concreta entre pasado y futuro, entre las experiencias del pasado y las expectativas hacia el futuro, presentes en la Historia Social, y que transforman los conceptos mediante los cuales se define una época, una sociedad, una civilización, transformación presente en la Historia Conceptual de la palabra.(semántica) Que otorga la estructura para poder ver el pasado desde el presente. Mediante una revisión bibliográfica de diferentes autores debidos a su época, se definirán conceptos y su cambio en la Historia Conceptual intentando desentramar la estructuración de algunos conceptos claves entre: "el espacio de experiencia" y "horizonte de expectativa" Los conceptos cambian a medida que se presentan como la impronta de una sociedad y adquieren el carácter de la época, es así como una definición de estado en la Grecia antigua, cambia al utilizarse en los tiempos modernos, siendo necesario para entender la formación del estado griego sumergirse tanto en la Historia del concepto de Estado, como en el contexto en el que se está utilizando. Palabras Claves: Estructura, Experiencia, Expectativa Historia Conceptual, Semántica, Cambio Introducción: El tiempo histórico es la relación entre la historia y tiempo, llevándonos entre el pasado y el futuro, este, el pasado, posee una estructura diferente al tiempo de la naturaleza, y a la ves tiene sus propias estructuras, sus propios tiempos, sus propios lapsus, reforzados por la carga en la semántica de los conceptos que representan: "el espacio de experiencia", en donde el historiador es responsable de su compresión que se adjudica a la interpretación del pasado, no debiendo bastarse en la comprensión de este para juzgarlo, ya que los hechos que han acaecido y que corresponden a una circunstancia están en una primera instancia, transmitidos por el lenguaje, que tiene muchas interpretaciones. y que ha variado de una a otra, por lo tanto es necesario una investigación critica, y lograr vislumbrar aquellas estructuras que poseen su propio valor autónomo, donde el lenguaje y la Historia se traman, dando paso a la Historia Conceptual que es la base de Koselleck para decir que es posible ver el pasado desde el presente, ya que es en la semántica de estos conceptos definitivos de la estructuración de la historia pasada en donde se puede observar el contexto de la experiencia que crea los conceptos polivalentes, los cuales seguidos desde sus inicios permiten la comprensión actual del pasado, y del futuro desde ese pasado llamado "horizonte de expectativa" presente también hoy, y que es aquello que se espera, pero siempre reforzado por aquello que fue.
  2. 2. Capitulo Uno: Definición y Metódica Al hablar sobre el cambio conceptual, se refiere a los motivos por los cuales una comunidad intelectual torna su mirada hacia el estudio de su propio patrimonio, aspira a reconstruir sus herencias intelectuales y a alcanzar las razones de las variaciones y transformaciones de algunos conceptos medulares, es por esto que una primera instancia abarcaremos brevemente otras áreas que convergen con la Historia Conceptual a fin de poder tener una descripción y diferenciación de la Historia Conceptual de la Historia Cultural y la Historia de las Ideas y de esta forma comprender el paradigma que instala Koselleck al concebir a la Historia Conceptual así cómo de los conceptos y la metodología de esta para que posteriormente, sea la definición de “Imperialismo” aquella en la que se centre el articulo, tomando la metodología de Koselleck para encontrar su Historia conceptual. La Historia Cultural: La historia cultural corresponde a aquel espacio donde es posible reconocer diversidades, sean estas en base a conceptos o metodologías, además de aquellas que obedecen a las distintas tradiciones historiográficas nacionales inalienables de un pueblo. Esta última circunstancia se verifica en el caso británico, en el cual la tradición inaugurada en los 50 por la Escuela de Birmingham, conformada por Richard Hoggart, Stuar Hall, Raymond Williams o E.P. Thompson, que propició la institucionalización de los estudios culturales o cultural studies. El interés de los estudios culturales se centra mayoritariamente en el análisis concretos de casos históricamente situados, que en tipos generales de comportamiento social. Se trata de estudios conscientemente selectos, críticos y deconstructivos; no pretenden ofrecer un modelo único para todos los casos y no responden a limitantes disciplinarios establecidos. Como explicitó Burke "Por valioso que pueda resultar el proyecto constructuvista para la "historia cultural de la sociedad, no es sustituto de la Historia social de la cultura, incluida la propia historia del constructivismo”1 , se trata por lo tanto de un trabajo transdisciplinaria que toma insumos desde la crítica literaria, la teoría social, la comunicación social o la semiótica. Es en sí área particularmente interesante en la que convergen variables antropológicas, socioeconómicas, políticas y culturales es el multiculturalismo, aquella problemática relacionada con los efectos paradójicos de una globalización que, a la vez que proclama la idea de una cultura “universal”, en rigor logra revelar como nunca antes la multiplicidad de las culturas. Otra perspectiva que procede de diversos análisis han subrayado la importancia del estudio del lenguaje como punto de reunión donde convergen el universo social y el cultural; ahora en el contexto francés este se desarrolló particularmente en el análisis del discurso, mientras que en el ámbito alemán se planteo en la llamada historia de los conceptos. El análisis del discurso francés remite al carácter “construido” de la realidad, en este caso una construcción discursiva. La historia conceptual por otra parte se ocupa de la historicidad de los conceptos, o sea de su cambio modificación paulatino a través del tiempo y sus usos diferenciados según gradante social en el que se los utiliza 1 Burke Peter “¿Qué es la Historia Cultural?” Paidós España 1999 P. 144 .
  3. 3. La Historia Conceptual: La Historia Conceptual es una vertiente proveniente de Alemania la cual indica que analizando una idea, un concepto uno puede -tomar por ejemplo el concepto Imperio- entender en qué sentido la definimos de tal modo. Pero, luego, en un corte diacrónico, ver como ese concepto de Imperio necesita en sí mismo distintas coyunturas históricas. Entonces, la historia conceptual no sólo se queda en el análisis de las ideas, en el plano sincrónico sino que sigue la huella del concepto y llega a lo que llama “historia social” para ver lo diacrónico. La historia conceptual consiste fundamentalmente en un método de análisis más que una teoría. Koselleck denomina como historia conceptual a la articulación del método refinado de crítica de fuentes que encierran términos sociales y políticamente relevantes, y que requiere de la clarificación histórica de los conceptos, presentándose como un riguroso instrumento hermenéutico, para analizar e interpretar las fuentes históricas en la reconstrucción del pasado, siendo en una primera instancia un elemento auxiliar en el estudio de la Historia Social, pero luego al ser aplicada a la historiografía constitucional alemana la historia de los conceptos pasa a tomar un lugar preponderante, al impedir la incorrecta aplicación al pasado de expresiones y conceptos de la vida jurídica del presente, a la ves que se ha propuesto como crítica de la historia de las ideas, al hacer esta distinción Koselleck construye y refina el paradigma de los conceptos: “Primero comenzó como crítica a la transferencia desapercibida al pasado de expresiones de la vida social del presente y ligadas a la época; en segundo lugar, pretendió una crítica a la historia de las ideas, en tanto que éstas se mostraban como baremos constantes que sólo se articulaban en diferentes configuraciones históricas sin modificarse esencialmente” 2 . La metodología de Koselleck se basa en que para entender un concepto, en este caso político es necesario comprender el uso lingüístico del autor, así como de su comunidad contemporánea y pasada en donde todo afecta a la estructura social, tal investigación le permite a la ves responder a cuestiones sociohistoricas, donde la semántica lucha por definir posiciones políticas y sociales las cuales se agitan desde la llegada de la Revolución francesa, desde este momento estos conceptos políticos no solo son el establecimiento del orden y de la situación, si no que ahora son una proyección hacia el fututo. Esto le llevó a muchos de estos conceptos que su contenido se perdiera, aquel concepto que poseía un peso de experiencia sobre él, aquel que en la sociedad establecido tenía pretensiones de un momento vivido por una generación y que la marcó, se pierde, para convertirse en un concepto que ya no se refería a la semántica del pasado, si no a las expectativas del futuro, derivando para Koselleck en una exigencia metódica mínima “que hay que investigar los conflictos políticos y sociales del pasado en el medio de la limitación conceptual de su época y en la autocomprensón del uso del lenguaje que hicieron las partes interesadas en el pasado”3 La Historia de las Ideas: 2 R. KOSELLECK, «Historia conceptual e historia social», ahora en Futuro Pasado. Para una semántica de los tiempos históricos, Paidós, Barcelona, 1993, p. 113 3 Opc. P111
  4. 4. La historia de las ideas se origina en la tradición anglosajona encabezada por Arthur O. Lovejoy, quién publicó en 1936 “La Gran Cadena del ser”, en el cual por primera vez se presenta una sumatoria de los temas principales en los que se había afanado la historia de las ideas los últimos cincuenta años, Lovejoy muestra que uno de los aspectos más alejados por la historia de las ideas radicaba en el vacío de estudios y seguimientos, no de los grandes sistemas de pensamiento, si no de lo que él denominaba las ideas unitarias, estas ideas unitarias eran constantes conceptuales perdurables. La Historia de las Ideas la podemos definir en 4 puntos:4 1) En primer lugar, hay supuestos implícitos o no completamente explícitos, o bien hábitos mentales más o menos inconscientes, que actúan en el pensamiento de los individuos y de las generaciones 2) Estos hábitos intelectuales, suelen ser tan generales y tan vagos que pueden influir en el curso de las reflexiones de los hombres sobre casi cualquier tema. Una clase de ideas de un tipo afín podrían denominarse motivos dialécticos. 3) Otro tipo de factores de la historia de las ideas se pueden describir como las susceptibilidades a las distintas clases de pathos metafísicos. Esta influyente causa en la de terminación de las modas filosóficas y de las tendencias especulativas, está tan poco estudiada que no le encuentro nombre y me veo obligado a inventar un nombre que tal vez no sea muy explicativo 4) Si bien la historia de las ideas —en la medida en que puede hablarse de ella en tiempo presente y modo indicativo— es un intento de síntesis histórica, eso no quiere decir que sea un mero conglomerado y todavía menos que aspire a ser una unificación global de las demás disciplinas históricas. La metodología de Lovejoy en el estudio de la historia de las ideas se centra fundamentalmente en la consideración de que las ideas iban migrando entre materias de pensamiento y entre disciplinas, en diferentes épocas, esto cual implicaba un minucioso rastreo por parte del historiador. Afirmó que en la historia de las ideas no se privilegiaba el estudio de las escuelas, sistemas de pensamientos, ya que implicaban el estudio de "complejos de ideas", para Lovejoy las ideas tenían una gran capacidad de migrar de una cultura a otra, de una disciplina a otra o de una época a otra. Por esta razón, eran insuficientes los estudios aislados de una idea en una sola cultura, época o disciplina, el método de Lovejoy está basado en un principio epistemológico que asume que las ideas existían como entidades atemporales y abstractas. Capitulo Dos 4 Reflexiones sobre la historia de las ideas, Arthur O. Lovejoy, Título original: “Reflections on the history of ideas”, en Journal of the History of Ideas, i, 1, enero de 1940, pp. 3-23. Traducción: Horacio Pons.
  5. 5. La Importancia de el Concepto “Imperialismo” . Es iluso pensar y va contra la lógica elemental creer que una abstracción como “capitalismo” o el “imperialismo” es un termino descriptivo al cual corresponde algo real que puede verso, o indicarse, o señalarse a quien pasa al lado, como si fuera una criatura o un organismo de algún género. Pero si bien el imperialismo no es algo visible (igual que no lo es el “estado”, o la “nación”) tampoco es una simple palabra ni un sonido hueco, aunque muchas veces los autores utilizan estos “símbolos verbales” para no indicar nada en absoluto y la misma practica corriente ha llevado a la devaluación del idioma. Sin embargo el termino “imperialismo” describe un género particular de realidad, sigue sin ser ese genero en cual podemos tomar algo y medirlo, o pesarlo, es un género que mantiene una relación: “concretamente la relación entre una potencia que domina o controla y quienes se encuentran bajo su dominio. El imperio es un estado de cosas incluso cuando el poder imperial no esta constituido oficialmente como tal”5 . Al tomar esta frase de Lichtheim podemos decir que se da tácitamente por supuesta la existencia de estructuras políticas a las que es correcto calificar de tales; esto es de estructuras que se enfrentan al individuo o la pequeña comunidad como una fuerza externa de la rutina diaria ordinaria de la producción y la reproducción sociales; es decir, se supone una división primaria entre el Estado y la sociedad, o entre la vida política y la social. Históricamente, esta división surgió al disolverse un modo más primitivo de existencia, cuando la autoridad no había asumido aun el ropaje de autoridad externo suspendido por encima de los individuos en forma de monarquía o alguna organización parecida, para acercarse más a una definición de Imperio o del imperialismo, valdría decir que “Es la relación de un estado hegemónico con pueblo o naciones controlados por él” 6 , es común entremezclar estos dos términos pueblo o nación, sin embargo, apegándonos hacia La Historia Conceptual de Koselleck nos centraremos en una primera instancia en la nación, ya que la lógica política estricta solo puede llamar nación a un pueblo soberano, y esta suele basarse en una fuerza armada suficiente para rechazar a los invasores, y la fuerza armada suele adaptar la forma de un poder estatal centralizado hasta cierto punto, aunque no siempre haya de ser así, ya que la “soberanía”, tal cual como concepto también ha ido variando, como podemos notar en Suiza la cual a pesar de no poseer una fuerza armada, o fuerza militar si quiera considerable sigue siendo un estado soberano, ya que sus fuerzas armadas han dejado de ser suficientes para garantizarle que no será invadida. El hecho de instaurar primeramente las condiciones en las que un imperio se hace presente en una nación y la ocupación de esta, así como la violación de su soberanía corresponde a darle una coherencia al concepto de imperio en el tiempo, el cual cambia de acuerdo a las condiciones del tiempo, de la época, y la transformación de los conceptos de pueblo, estado, soberanía, nación, y el contrapunto de un imperio, una revolución. Así pues las personas en muchos casos no se consideran parte del mismo conjunto al que se denominaría nación, si no, una serie de pueblos, una serie de tribus, ¿existe en este caso un imperialismo? ¿Incluso si no se posee una declaración jurídica que los establezca como nación, un escudo, una bandera?, en este caso se cuenta con “conciencia nacional” y esta conciencia la podemos derivar de la lucha armada contra vecinos hostiles, o una revuelta 5 Lichtheim Goerge “El Imperialismo” Alianza Editorial, Madrid p59 6 Opc P 113
  6. 6. contra ocupantes extranjeros, la Historia esta llena de estos intentos de soberanía que finalmente en algún grado logran elaborar un sentimiento de nacionalidad, de esta forma el estado de Imperio – Imperialismo genera y cambia otros conceptos a su haber que se transforman en la interrelación entre el ser social y la conciencia, “ya que no existe un imperio sin credo imperial, en manos de su clase gobernante y un sentido de correspondencia por parte de sus súbditos”7 , es entonces tanto el ámbito social como histórico, el concepto de Imperio cambia en base al contexto, cambia la utilidad de el concepto, de bien una opresión hacia una nación a el ambiente de mutuo acuerdo entre un imperio y sus súbditos entre la importancia del imperio no como presencia física si no como concepto mental de lo que es un Imperio. El concepto de imperio-imperialismo deriva en diferentes gradientes ya que a no existe una teoría política que sea puramente descriptiva en este sentido el concepto del imperialismo no puede escapar a la regla de las teorías sociales y políticas, y es que en las bases heredadas desde la revolución francesa (para koselleck instauradora principal de los cambios en la polivalencia política de conceptos) la ilustración y la fe ciega en la democracia se dará pie a una serie de versaciones y malversaciones del concepto imperialismo, acercándolo más a la negatividad completa atraído por la opresión, lo inmoral y lo antinatural a el derecho inalienable de la libertad, cambiaran la conceptualización de imperio; Hoy en día el mismo termino “imperialismo” conlleva connotaciones poco halagadoras, pero no ocurría así al pertenecer al imperio Romano, o al pertenecer a el sacro imperio romano, su sucesor, o los imperios turcos Otomanos, que se envanecían de su magnificencia, el cómo cambió, el cómo se levantaron estas estructuras políticas que elevaron el sentido del imperio no reflejan en su mayoría las ideologías que lo mantuvieron. Una Historia del Imperio Romano, no nos entregará un respuestas social, por ejemplo sobre ¿con que finalidad positiva o negativa se utilizaba el concepto de imperialismo?, ¿de que manera pertenecer a este era un símbolo de estatus?, ya que una historia generalmente no refleja los valores incorporados en un concepto, por que esta Historia está impregnada por la visión del historiador y es necesario investigar el porque, afirma positiva o negativamente la instauración de un imperio, en que se basa para mantener tal idea, y claro, normalmente resultara que puede respaldar esta idea con argumentos teóricos, cada historiador ve un desarrollo diferente de los imperios, concuerdan obviamente en aquella narración de lo ocurrido, pero es en la interpretación del cómo o el porque ocurrió donde el concepto de imperialismo adquiere matices. Un cambio de la contextualización del imperio de un imperio visible en la ocupación física de un territorio a otros grados de opresión no medible es la caracterización que nos da Hegel en tres caracteristicas sobre imperio: “1) creciente desigualdad en la distribución de ingresos; 2) como resultado de lo anterior, la eficiencia temporal o permanente del consumo en relación a la producción, y 3) en consecuencia la búsqueda de nuevos mercados externos por parte del país capitalista avanzado en países que todavía no han sido “abiertos” por la empresa capitalista”8 Lo cual se convirtió luego en la base de las teorías más importantes sobre el imperialismo, pero este imperialismo si bien, no corresponde a las definiciones anteriores de imperialismo, al menos no cabalmente, sigue siendo un imperialismo, ya propio del capitalismo y de los imperios que provienen no de una fuerza militar, el miedo o la transculturación, si no del imperio económico, mucho más adelante en la Historia en la 7 Lichtheim Goerge “El Imperialismo” Alianza Editorial, Madrid p55 8 Lagos Gustavo “el desarrollo de las teorías sobre el imperialismo” Editorial Universitaria, Chile 1980 P11
  7. 7. cual los imperios radicaban en su poder militares, sin embargo la palabra imperio continua, ahora teniendo ambos significados y adquiriendo los tamices propios de una cultura, de una época, adquiriendo la polivalencia tanto política como económica. “Un país atrasado al que se le impida por ley desarrollar su industria sufre una pérdida de soberanía que no es menos real porque sea invisible para quién lo contempla. Lo que cuenta es la relación de dominio y sometimiento, que es la esencia de todo régimen imperial” 9 reforzando la idea de que el concepto de imperio no desaparece por que su presencia militar no se haga efectiva, el imperialismo económico es tan fuerte como el imperialismo militar, sin embargo en muchas ocasiones menos reconocible Desde le punto de vista político centrándonos en relación con la tradición marxista propiamente dicha. Hasta la revolución rusa el imperialismo encontraba sus partidarios sobre todo en Europa occidental y central, estos autores poseían ya una teoría de imperialismo antes de 1917, pero no podían relacionarla con la práctica constante de los partidos afiliados a la II Internacional, Fundada en 1889. Lo más importante para la mayoría de los socialistas durante la era anterior a 1914 era la persistencia de las antiguas estructuras dinásticas en Europa central y oriental: la Alemania imperial, Austria-Hungría y la Rusia zarista, a la que cabría añadir la Turquía otomana. En consecuencia el antiimperialismo llegó a identificarse con la causa de la liberación nacional de presiones políticas arcaicas. Esta situación se modifico radicalmente con la revolución rusa, el triunfo de los bolcheviques y la aparición de lo que todavía se califica oficialmente de marxismo- leninismo. Como resultado de la intervención de lenin, el imperialismo llegó a ser una de las principales preocupaciones de los comunistas. Sin embargo para Nicolás Berdiaev escritor de “Communism as Russian Imperialism”, la revolución bolchevique propulsora del comunismo no fue más que “la tercera aparición del imperialismo autocrático ruso. Su primera aparición es la Tsradom moscovita y la segunda del Imperio petrino. Bolchevismo es sinónimo de un estado fuerte y centralizado. La unión se logró de la voluntad de la justicia social y la voluntad de poder político, y el segundo testamento era el más fuerte”10 . Entonces el concepto de imperialismo detestado y admirado, se traspasa de un bando otro, sin un nombre establecido, o ideologías hermanas, si no por la estructura propia de su definición. En palabras de Koselleck: “Así pues, la historia conceptual clarifica también la diversidad de niveles de los significados de un concepto que proceden cronológicamente de épocas diferentes. De este modo va más allá de la alternativa estricta entre sincronía y diacronía, remitiendo más bien a la simultaneidad de lo anacrónico, que puede estar contenida en un concepto.”11 9 Lichtheim Goerge “El Imperialismo” Alianza Editorial, Madrid p 20 10 http://www.nathanielturner.com/communismasrussianimperialism.htm 11 R. KOSELLECK, «Historia conceptual e historia social», ahora en Futuro Pasado. Para una semántica de los tiempos históricos, Paidós, Barcelona, 1993, p 123.

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