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La música correcta en la adoración

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La música correcta en la adoración

  1. 1. La danza<br />Para los pueblos del Cercano Oriente, el baile es una forma natural de expresarse aunque a la cultura occidental le parezca extraño. La música peculiar de estos pueblos (cf. Capítulo III) permitía que los movimientos del cuerpo fuesen cadenciosos y delicados, de carácter solemne y llenos de gozo. Los israelitas usaban la danza para celebrar conmemoraciones nacionales (Éxodo 15: 20.21), para recibir a lo héroes (Jueces 11: 34), expresión de gozo por bendiciones especiales (Jeremías 31:4, 13; 2 Samuel 6:14). En los servicios religiosos y expresiones de fe (Salmos 149: 3; 150:4).<br />Era costumbre entre los israelitas que las damas danzasen, los hombres raras veces lo hacían (Jueces 21:21; Jeremías 31:13). No existían los incentivos sensuales propios de los bailes modernos, estos se ejecutaban en grupo (Salmo 68:25; Judit 16:13). En la Biblia se pueden encontrar dos referencias a bailes impropios, el caso de Salomé (Mateo 14:6) y la orgía en el Monte Sinaí (Éxodo 32:19). Los niños también danzaban (Lucas 7:32).<br />“Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová” (2 Samuel 6:14). Este texto ha sido tomado por los defensores del baile moderno para justificarlo dentro de la adoración, pero sus argumentos carecen de base bíblica. La danza de David al compás de la música hebrea (cfr. Capítulo III) no tenía semejante alguna con los bailes de los cultos sincréticos ni con las formas híbridas de la música popular en cualquiera de sus estilos.<br />David danzó con alegría y reverencia “delante de Jehová”, el cofre sagrado estaba en su presencia y el sentimiento de gozo se mezclaba con el de temor reverente. Cuando Mical salió a recibir a David le dijo: “Cuán honrado ha quedado el rey de Israel, descubriéndose hoy delante de las criadas de sus siervos, como se descubre sin decoro un cualquiera” (2 Samuel 6:20). Puede pensarse que en el frenesí de un baile orgiástico el rey hubiese perdido sus ropas pero en el mismo capítulo se añade: “Y estaba David vestido con un efod de lino”, se entiende pues que el rey estaba vestido pero no con su ropaje real.<br />David puso a un lado su manto real para esta ocasión y se vistió con un sencillo efod de lino de la clase que generalmente llevaban los sacerdotes y otros. Al hacer esto no asumió prerrogativas sacerdotales y tan solo mostraba a su pueblo que estaba dispuesto a humillarse y hacerse uno con ellos en el servicio de Dios (cfr. 1 Crónicas l5:27).<br />La hija de Saúl, orgullosa y llena de resentimiento estaba dispuesta a encontrar faltas en David y vio en una natural manifestación de alabanza en su tiempo motivos para volcar su sarcasmo y menosprecio. El contestó al reproche de Mical: seguiría danzando y regocijándose “delante del Señor”, así expresaría su gratitud por todo lo que Dios había hecho por él.<br />Al reproche de David se agregó el del Señor: A causa de su orgullo y arrogancia, Mical nunca tuvo hijos hasta el día de su muerte.<br />En este caso, el fin justificó los medios. Las ceremonias del traslado del arca hicieron gran impresión en el pueblo, se despertó un mayor interés por el santuario y un mayor celo por Jehová. Muchos pueblos vecinos vieron la prosperidad de Israel y se vieron inclinados a reconocer el Dios de Israel.<br /> <br />Conclusión<br />“Siéntate con seguridad allí donde se canta, que la gente mala no tiene canción”, Así reza un viejo refrán que quizá en otro tiempo pudo ser verdad.<br />Todo creyente puede afirmar que la música no tiene principio ni fin porque se origina en Dios. Y lo que entendemos bajo el concepto de música aquí en la Tierra, no es el resultado de inventos ni de descubrimientos personales, sino que constituye desde el principio de la creación una función de la naturaleza viva.<br />Todo cristiano consciente y amante de la verdadera música religiosa siente la desdicha de que pensamientos burdos y expresiones seculares se hallen en los himnos y cantos espirituales de nuevo tipo y que por sentido doctrinal o por responder de algún modo a las necesidades o gustos atrofiados de los fieles, se han mantenido a través de los años o aceptados los de nueva promoción y hoy forman parte de este género junto a las grandes obras tradicionales.<br />El pueblo de Israel habitó una tierra donde sus antiguos moradores se entregaban a formas paganas de cultos; la desobediencia del pueblo al no echar completamente a sus moradores hizo que entraran en contacto auditivo con los instrumentos propios de la paganía, con su música y con su danza. Dios no quería que ni siquiera supiesen cómo sonaba la música propia de estos cultos porque escucharla era como estar en el mismo terreno de la idolatría. No es menos importante hoy mantener nuestra música fuera del alcance de aquellos sonidos propios de instrumentos de usos seculares que proveen timbres no propios de la música sagrada y las técnicas de nuestra música bien delimitadas para no permitir que reminiscencias de cultos idolátricos entren en la congregación del Dios centro de toda melodía perfecta.<br />La Sra. White desde niña tuvo que reprochar excesos con respecto a la danza de aquellos que se consideraban santificados y por medio de voces altas y ruidos trataban de alabar a Dios y nos puso en guardia en estos últimos tiempos porque se manifestaría el mismo espíritu. Debemos tener sólidos argumentos bíblicos para impedir que se propague dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.<br />La mencionada escritora apunta: “La música forma parte del culto de Dios en los atrios celestiales. En nuestros cantos de alabanza debemos intentar acercarnos tanto como sea posible a la armonía de los coros celestiales”.<br />Con esta recomendación dejo el material este en manos de una iglesia que sabe apreciar este don celestial.<br />DANZAS<br />Baile en la Biblia <br />  <br />PREGUNTA: ¿Por qué no se debe bailar si no tiene nada de malo?  El baile es parte de nuestra cultura y ¿acaso David no bailaba? El baile o danza se menciona 27 veces en la Biblia. En la primera referencia dice que María dirigió a las mujeres de Israel en un canto y danza después de que pasaron a salvo por el Mar Rojo (Ex 15:20).  En la última Jesús dice que el retorno del Hijo Pródigo se celebró con música y danza. En estos dos ejemplos, la danza no es condenada.; de hecho en ninguna de las 27 citas bíblicas la danza es condenada.  Además, el Señor Jesús no dijo que la danza del Hijo Pródigo tuvo lugar cuando éste andaba perdido, sino cuando ya estaba de vuelta en casa de su padre. Y el sabio Salomón dice específicamente que hay un “tiempo para bailar” (Ecles 3:4). ¿Cómo te parece? En la Biblia no vas a encontrar una sola condena a esta actividad,  pero vas a descubrir algo más: No vas a encontrar una sola cita que menciona un baile como los que conocemos hoy. Por ejemplo, no habla nunca de que bailaran hombres con mujeres o que bailaran dos personas abrazadas de ninguna forma. Además no vas a encontrar una cita en que dice que se practicara el baile por diversión o recreación. Es que estamos propensos a leer la Biblia con lentes culturales propios y no tomar en cuenta la cultura que predominaba en aquel entonces. En la cultura de Palestina, había algunas formas de expresar alegría que no son comunes hoy. Por ejemplo, la Biblia menciona que las personas daban saltos de alegría. Hoy los adultos no somos muy dados a saltar cuando estamos contentos, pero en aquel entonces sí era algo completamente común y natural. La danza que menciona la Biblia es sencillamente una extensión de esta costumbre. Como tal, era natural que las mujeres de Israel danzaran para celebrar la victoria en el Mar Rojo (Ex 15:20) y la victoria de David sobre Goliat (1 Sam 18:7). Y es muy lógico también que el padre del Pródigo organizara una danza, pues en esa cultura era una expresión clásica de regocijo. Entonces, ¿qué? Si la danza es una expresión de alegría, ¿acaso vamos a organizar uno como parte del culto divino el próximo sábado para expresar nuestra alegría en el Señor? Creo que no. Eso sería tratar de imponer la cultura del antiguo cercano oriente sobre la nuestra. Así como el idioma verbal cambia, también cambia el lenguaje cultural, y el Señor acepta que cada quien le hable en su propio idioma. Si no quisieras que te prediquen el próximo sábado en hebreo, creo que tampoco sería bueno expresar tu alegría cristiana de una manera que tal vez sería normal en la cultura hebrea, pero que no va a ser entendida de la misma manera en la nuestra.  Además, creo que estarás de acuerdo de que el baile que se practica hoy en el mundo es totalmente diferente al mencionado en la Biblia cuando habla de las danzas del antiguo Israel. Cuando yo era muchacho, nos dijo un pastor: “Durante mi experiencia en el ministerio juvenil, varias veces se me ha preguntado ¿qué tiene de malo el baile? Pero yo he notado que quienes preguntan siempre son las señoritas. Los varones nunca me han hecho la pregunta.  Ellos ya saben qué tiene de malo”. Un día tuve ocasión de mencionar esto en clase, y uno de los jóvenes dijo: “Pastor, eso sería en su tiempo, pero hoy ya no es cierto”. Creo que vacilé un poco, dudando lo que quería decir, porque él agregó en seguida: “Hoy las muchachas también saben qué es lo que tiene de malo”.   Del vals y el minué de siglos pasados, el baile evolucionó en la música swing y el jazz en la primera mitad de este siglo y en el rock metálico y el rap de hoy.  Cada uno de estos cambios ha significado un incremento significativo en la intensidad de los ritmos y el estridente golpeteo del acompañamiento. Ha significado además un aumento proporcional en el poder de la música para producir un impacto en el cuerpo y la mente. Ritmos hipnóticos procedentes del vudú y de otras religiones espiritistas de África han invadido el mundo a través de los grandes monopolios musicales de Nueva York, y tienen un efecto semejante al de las drogas en al mente de millones de jóvenes. Si alguna vez la iglesia necesitara reafirmar su posición en cuanto al baile, es hoy. Quiera el Señor llenarnos poderosamente de su Espíritu para que podamos discernir la verdad de este asunto y para que seamos guiados con el poder de lo alto al hablar con otros. (1) Artículo ofrecido por el autor en ASD NET.La Biblia afirma claramente que el verdadero concepto de familia proviene del mismo Dios, quot; el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierraquot; (Efesios 3:14,15). En el carácter de Dios vemos las cualidades de la paternidad. El es un Padre para Sus hijos. Esto significa: <br />Normas espirituales, <br />Amor fiel, <br />Total confiabilidad, <br />Paciencia y perseverancia.<br />A pesar de lo mucho que le han fallado Sus hijos, Dios no olvida Su propósito. Nuestras responsabilidades En lo que a nuestras responsabilidades familiares se refiere, nosotros los padres debemos establecer las normas. Nuestros matrimonios deben tomar el modelo de las normas del cielo. Nuestro amor mutuo debe ser constante. El ejemplo de nuestras relaciones debe constituir un signo exterior que refleje nuestro compromiso interior con la Verdad que proviene de la Palabra de Dios. Debemos honrarnos uno al otro porque somos quot; coherederos de la gracia de vida.quot; El apóstol Pedro continúa: quot; ...para que vuestras oraciones no tengan estorboquot; (1 Pedro 3:7). No podemos obtener fortaleza de nuestra relación familiar con Dios si no procuramos proporcionar fortaleza en nuestras relaciones familiares mutuas. Tenemos la obligación de instruir a nuestros hijos sobre la paternidad de Dios y la boda de la iglesia con su Señor, pero no podemos hacerlo si el modelo no está siendo reflejado en nuestros propios hogares. Respecto de Abraham, Dios pudo decir: quot; Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehováquot; (Génesis 18:19). A los hijos de Israel les fue dicho que enseñaran los mandamientos de Dios: quot; Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón, y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino...quot; (Deuteronomio 6:6,7). Entonces, preguntémonos: <br />Con cuánta frecuencia leemos juntos la Biblia? <br />¿Oramos juntos con regularidad? <br />¿Podemos explicar bien los principios fundamentales de la enseñanza bíblica? <br />¿Qué tan activos estamos como familia en la Verdad? <br />¿Tenemos invitados en nuestros hogares para hablarles acerca de la Verdad? <br />¿Es natural en nuestra familia el estar envueltos en las actividades de la iglesia?<br />Un temprano comienzo Las normas deben ser establecidas tan temprano como sea posible. Pablo podía decir respecto de Timoteo: quot; Desde la niñez has sabido las Sagradas Escriturasquot; (2 Timoteo 3:15). Con anterioridad había explicado la forma en que la fe de Timoteo había sido desarrollada por medio del ejemplo y la influencia de su abuela y de su madre (2 Timoteo 1:5). Los niños pequeños son muy receptivos y hasta ansiosos por aprender. Por esto el Señor exhorta a sus discípulos a ser como niños. Como padres, nosotros tenemos una simple elección: tratar de guiar a nuestros hijos dentro del camino de la verdad y la justicia, o con nuestra negligencia atar una piedra de molino a su cuello y ahogarlos. Al mismo tiempo, en nuestro celo por hacer lo correcto debemos mostrar equilibrio. En un mundo de atracciones fantásticas e influencias seductoras, puede que nuestros hijos encuentren la forma de vida de sus amigos mundanos más deseable que la nuestra si sólo ofrecemos un régimen de aburrimiento y excesivo rigor. La vida familiar debe ser alegre por lo menos parte del tiempo. En vez de prohibir todas las cosas que nos parecen mundanas, podríamos ser selectivos y ayudar a nuestros hijos a discriminar entre lo que es saludable y útil y lo que es malo e insidioso. <br />¿Tratamos de gozar de las cosas verdaderamente buenas de la vida? <br />¿Provocamos entusiasmo por las actividades intelectuales y físicas? <br />¿Aprovechamos la creatividad e imaginación de los niños? <br />¿Es positiva nuestra actitud o demasiado negativa?<br />Educación No debemos dar una importancia excesiva a la educación mundana, pero tampoco debemos tenerle miedo. Moisés, Daniel y Pablo aprendieron a hacer buen uso de la sabiduría humana. Si establecemos firmemente los principios fundamentales en el hogar, nuestros hijos podrán tener éxito en la escuela sin descuidar las normas y valores esenciales del hogar. La familia de la feNuestras iglesias tienen la responsabilidad de vigilar las familias de los miembros, y también la de cuidar la vida familiar de la iglesia. ¿Qué ejemplo debemos poner los que pretendemos ser hijos de Dios y hermanos en Cristo? <br />¿Conocemos bien a los niños de nuestra iglesia? <br />¿Ayudamos a animar y apoyar las familias de la iglesia? <br />¿Realizamos reuniones y actividades que involucran a nuestras familias? <br />¿Somos sensibles a las tensiones de la vida familiar? ¿Animamos o criticamos?<br />Recordemos que los niños son nuestra mejor fuente de futuros miembros. Sin nuestras familias la hermandad tendría un futuro dudoso. Compartamos, pues, las alegrías y pesares de nuestra vida común, ya que pertenecemos a quot; la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señorquot; (Efesios 2:19-21). <br /> <br />El problema existente en muchas iglesias con respecto a los bailes y las danzas no tiene el sustento ni la evidencia bíblica adecuada. Mucho menos atribuir tales cosas al Espíritu Santo tiene apoyo en la Biblia. Estas danzas nunca ocurrieron en los cultos oficiales al Señor en el Viejo Testamento, es decir en relación al santuario no dentro de sus puertas. Tampoco vemos en las iglesias del Nuevo Testamento y ni en las Iglesias Primitivas de los primeros cristianos.<br />Analicemos las palabras hebreas y griegas para danzas y observemos si tienen la connotación del presente:<br />1. Chagg <br />Se da este caso en 1 Samuel 30:16:<br />“Lo llevó,  pues;  y he aquí que estaban desparramados sobre toda aquella tierra,  comiendo y bebiendo y haciendo fiesta,  por todo aquel gran botín que habían tomado de la tierra de los filisteos y de la tierra de Judá” (RV60).<br />“En la Bibllia en Portugués Na RC (Revisada y Corregida) fue traduzida por “Danzando”, en la Biblia en Portugués  RA (Revisada y Actualizada) por “Haciendo Fiesta” y en la Bíblia de Jerusalém por “Festejando“<br />El diccionario Strong nos dice: “propiamente moverse en círculo, i.e. (específicamente) marchar en procesión sagrada, observar un festival; por implicación estar alegre”<br />Por lo tanto dicha expresión no implica ni indirectamente los bailes y danzas ni mucho menos dentro del templo ni ligadas al Espíritu Santo. <br />2. CHÎYL Ó CHUWL<br />Jueces 21:21 “y estad atentos;  y cuando veáis salir a las hijas de Silo a bailar en corros,  salid de las viñas,  y arrebatad cada uno mujer para sí de las hijas de Silo,  e idos a tierra de Benjamín”<br />La palabra para “bailar en coros” significa según los diccionarios, danzar en círculos” o “dar vueltas circulantes”.<br />Luego se da el mismo caso en:<br />“Y los hijos de Benjamín lo hicieron así;  y tomaron mujeres conforme a su número,  robándolas de entre las que danzaban;  y se fueron,  y volvieron a su heredad,  y reedificaron las ciudades,  y habitaron en ellas” (Jueces 21:23).<br />Es interesante notar que estas “danzas circulares” ocurrieron afuera del templo. Las fiestas y todas las cosas realizadas por los antiguos israelitas estaban centradas en la religión y por tales razones muchas veces se lo caracteriza haciéndolo para “Jehová”. Todas las fiestas folklóricas y ceremoniales estaban orientadas para Jehová y la religiosidad. Aquellos que buscan apoyo para los bailes de hoy en día, no saben la astronómica diferencia entre las danzas modernas y las danzas antiguas de Israel. <br />3. RÂQAD Ó KARAR<br />Tenemos estos casos en:<br />1Cro. 15:29 “Pero cuando el arca del pacto de Jehová llegó a la ciudad de David,  Mical,  hija de Saúl,  mirando por una ventana,  vio al rey David que saltaba y danzaba;  y lo menospreció en su corazón”.<br />Job 21:11 “Salen sus pequeñuelos como manada, Y sus hijos andan saltando.<br />Ecc 3:4 “ tiempo de llorar,  y tiempo de reir;  tiempo de endechar,  y tiempo de bailar;”<br />Isa 13:21 “sino que dormirán allí las fieras del desierto,  y sus casas se llenarán de hurones; allí habitarán avestruces,  y allí saltarán las cabras salvajes”.<br />Como podemos notar claramente, la palabra que casi siempre se traduce por “saltar o saltarán” es la misma que a veces se traduce por danzar, especialmente en el caso de David. David “saltaba de alegría” y como dice el diccionario: “estampar, i.e. saltar por frenéticamente o de alegría”. No hay el menor indicio de una danza sensual ni mucho menos en el templo. <br />4. MÂCHOWL Ó MACHOWAL<br />Se deriva de una raíz que significa simplemente voltear. Puede significar girar alegremente en una vuelta. También puede ser flauta que toca en volteos.<br />Salmos 30:11. “Has  tornado mi endecha (lamento) en baile, desataste mi saco, y ceñísteme de alegría.”<br />Salmos 149:3 Alaben su nombre con corros (danza, alegres giros circulares), con adufe [flauta]  y arpa a Él canten!<br />Salmos 150: 4! Alabadlo con pandero y danza!!Alabadlo con cuerdas y flauta!<br />Jeremías 31:13 “Entonces la virgen se alegrará en la danza junto a los jóvenes y los ancianos. Cambiaré su lamento en gozo y les daré consuelo y alegría después de su dolor.”<br />Lamentaciones 5:15 “Ceso el gozo de nuestro corazón; y se convirtió en lamentación nuestra danza” (Alegres giros en una vuelta).<br />La danza esta en unos contextos interesantes. Podemos notar primeramente los lamentos, especialmente en el caso de Jeremías y Lamentaciones. Esto no tiene nada que ver con la adoración ni menos con el templo.<br />Los otros casos, pero los más famosos de todos ocurren con David y sus Salmos. La lectura de la RV se apoya en el contexto de la Salmo 149:3 y 150:4, donde el machowal ocurre en el contexto de una lista de instrumentos que se utilizarán para alabar al Señor. En el Salmo 150, la lista incluye ocho instrumentos: trompeta, salterio, arpa, pandero, instrumentos de cuerda, órganos, címbalos y platillos. Dado que el salmista es una lista de todos los posibles instrumentos que se utilizarán para alabar al Señor, es razonable suponer que machowal también es un instrumento musical, sea cual sea su naturaleza que sea.<br />Otra consideración importante es el lenguaje figurativo de estos dos salmos, que no permite una interpretación literal de la danza en la Casa de Dios como suponen algunas personas. El Salmo 149:5 anima a la gente a alabar al Señor en sus “camas”. En el versículo 6, la alabanza que hay que hacer con “espadas de dos filos en las manos.” En los versículos 7 y 8, el Señor debe ser alabado por castigar a los infieles con la espada, “aprisionar a sus reyes con grillos,y a sus nobles con cadenas de hierro”. Es evidente que el lenguaje es figurativo, porque es difícil de creer que Dios espera que la gente alabarle por estar de pie o saltar en las camas o mientras golpea con un arma de doble filo.  Lo mismo ocurre con el Salmo 150, que habla de alabar a Dios, de una manera muy figurativa. El salmista invita a la gente de Dios para alabar al Señor “por sus proezas” (v. 2) en todos los lugares posibles y con cada instrumento musical disponible. ¿Podemos creer que el salmista tenía en mente la desorganización presente en muchas iglesias y las danzas que ocurren hoy día como muestra del Espíritu? La respuesta es no. <br />5. MECHÔWLÂH<br />Es la forma femenina de mechôwlâh: Girar alegremente dando vueltas.<br />“Entonces María… tomó el tamboril en su mano, y todas las mujeres salieron detrás de ella con tamboriles y con danza. (esto es, alegres giros en vueltas) Éxodo  15:20<br />… y viendo el becerro (de oro) y las danzas encendiose el furor de Moisés… Éxodo 32:19 <br />“Cuando Jefté volvía a su casa en Mizpa, su hija salió a  recibirlo con adufes y danzas. (esto es, alegres giros en vueltas)<br />“Estad atentos, y cuando las hijas de Silo salen a bailar en rueda… (esto es, alegres giros en vueltas)  Jueces 21:21 <br />“Cuando David había vuelto de matar al filisteo, habían salido las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando, con danzas (esto es, alegres giros en vueltas) y  panderos, con alegrías y sonajas a recibir al rey Saúl” (1 Samuel 18:6)<br />“¿No es éste el David, el rey del país? ¿No es éste de quién cantaban en las danzas (esto es, alegres giros en vueltas)? (1 Samuel 21:11)<br />“¿No es éste aquel David de quien unos a otros respondían en las danzas? (esto es, alegres giros en vueltas), diciendo: Saúl hirió a  sus miles, y David a sus diez miles” (1 Samuel 29:5)<br />“La palabra hebrea “mechowlah” que se traduce como “danza” aparece siete veces. En cinco de los siete casos, la danza es realizada por las mujeres en la celebración de una victoria militar (I Samuel 18:6, 21:11, 29:5, Jueces 11:34, Éxodo 15:20). María y las mujeres bailaban para celebrar la victoria sobre el ejército de Egipto (Éxodo 15:20). La hija de Jefté bailaba para celebrar la victoria de su padre sobre los amonitas (Jueces 11:34). Las mujeres bailaban para celebrar la masacre de los filisteos por David (I Samuel 18:6, 21:11, 29:5).En otros dos casos, mechowlah se utiliza para describir la danza de los israelitas en torno al becerro de oro (Éxodo 32:19) y la danza de las hijas de Silo en los viñedos (Jueces 21:21). En ninguno de estos ejemplos, la danza es parte de un servicio de adoración”.<br />En ninguno de estos casos se apoya la danza dentro del templo. Además notemos que la danza ocurrida por el becerro de oro tuvo grandes efectos trágicos para el pueblo y estaba ligado a la falsa adoración. <br />6. KÂRAR<br />Significa literalmente “Torcer, voltear (así por extensión, puede ser danzar)”.<br />“Y David, vestido de un efod de lino, saltaba (también significa  danzaba, es decir daba vueltas) con toda su fuerza delante del Señor” (2 Samuel 6:14).<br />“Cuando el Arca del Señor llegó a la ciudad de David, Mical hija de Saúl, mirando desde una ventana, vio al rey David que saltaba (también significa  danzaba, es decir daba vueltas) con toda su fuerza ante le Señor, y lo menospreció” (2 Samuel 6:16).<br />Nos dice el CBA (Comentario Bíblico Adventista):<br />“La danza de David fue un acto de solemne y santo gozo.  Para una persona del Cercano Oriente de entonces, esa era una manera natural de expresarse por extraña que nos parezca hoy.  De ese modo David expresó su alabanza de agradecimiento y así honró y glorificó el santo nombre de Dios.  No había nada en la danza de David que pudiera ser comparable con las danzas modernas o que las justifique.  Mediante el baile actual común, nadie se acerca a Dios ni recibe la inspiración de pensamientos más puros para llevar una vida santa.  Degrada y corrompe.  Descalifica a la persona para la oración o el estudio de la Palabra de Dios, y la aparta de la rectitud induciéndole a francachelas.  La moral se corrompe; no sólo se malgasta el tiempo sino que se lo emplea  mal y, con frecuencia, se sacrifica la salud (ver PP 766)”.<br />Al igual que los énfasis anteriores, la danza que David hacía era “saltar” literalmente o dar vueltas. Fue tanto así que Mical lo despreció. Pero lo más importante de todos es que tales actos ocurrieron en un momento de intensa alegría al encontrar y traer de nuevo el Arca del Pacto. No hay indicios dentro del templo ni mucho menos el tipo de danza que se ofrece hoy día descontroladamente en algunas iglesias. <br />7. PÂCACH<br />Significa literalmente “danzar como quien está cojeando”<br />“y (los profetas de Baal) danzaban, sobre el altar que habían hecho” (1 Reyes 18:26) Es un tipo de danza ocurrido en un contexto pagano y por lo tanto no tiene alguna connotación para la adoración a Dios. <br />8. ORCHEOMAI<br />Dice el diccionario Vine: “Significaba probablemente levantar de los pies; de ahí, saltar con un movimiento regular. La actuación de la hija de Herodías es el único ejemplo claro de danza artística, forma esta introducida por las costumbres griega”…<br />“Les dicen: “Os tocamos la flauta y no bailasteis, os endechamos y no lamentasteis.” (Mateo 11:17).<br />“Son semejantes a los muchachos sentados en la plaza, que  dan voces unos a otros y dicen: “Os tocamos la flauta, y no bailasteis, os entonamos endechas, y no llorasteis”. (Lucas 7:32)<br />“Cuando se celebró el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó (sensual y pecaminosamente) ante todos y agradó a Herodes”  Mateo 14:6<br />“Cuando la hija de Herodías danzó (sensual y pecaminosamente) , agradó , a Herodes… (Marcos 6:22)<br />En dos de estos casos la danza fue hecha por la hija de Herodías, y claramente fue un tipo de baile sensual que era común en aquella comunidad romana. Los otros dos casos no indican alguna danza sino simplemente “saltar de alegría” casos parecidos a los de David y en otras partes del Antiguo Testamento. ¿Nos da cabida esto para las danzas en la iglesia o para alabar a Jehová? <br />9. CHOROS<br />Según Vine “con el vocablo castellano coro. Denotaba en primer lugar un recinto para la danza; de ahí una compañía de bailarines y de cantantes”. Y Strong: “de derivación incierta; anillo, i.e. ronda («coro»)”En la parábola del hijo pródigo, ocurre este versículo. Claramente Jesús no tenía en mente enseñar de alguna manera indirecta los bailes y su utilización en la iglesia. Simplemente describe la situación y la alegría como lo demostraron aquellos hombres que vivían en el campo.<br />El CBA dice:<br />“Gr. sumfonía, literalmente “sonidos al unísono”; de este vocablo deriva la palabra “sinfonía”.  Sumfonía puede significar música producida por varios instrumentos o por varias voces, o también puede referirse al nombre de un instrumento (ver com.  Dan_3:5).  Es probable que se hubieran llamado músicos profesionales para animar la fiesta.  Es evidente que el padre no ahorró esfuerzos para hacer que el regreso de su hijo, perdido por tanto tiempo, fuera la ocasión de celebrar un gran festejo, cuya noticia atestiguaría ante todos los vecinos que el hijo había sido reincorporado a la familia”.<br />Conclusión<br />En los 26 pasajes que analizamos no encontramos referencias a la danza junto con el ritmo de la música como ocurre hoy día, especialmente en muchas iglesias.<br />“Aproximadamente de las 120 referencia en la Biblia de la música solo en dos ocasiones se asocia la palabra danza con música. María en Éxodo y David entrando el Arca”.<br />La mayoría de estas referencias son del Antiguo Testamento. La iglesia primitiva, la cual es el modelo más cerca de las iglesias y su liturgia, no dieron cabida a ningún tipo de danza.<br />La mayoría de los casos de la danza fueron ocasiones de alegría y saltos y no daban lugar a la euforia que vemos hoy día.<br />Por lo tanto es sano concluir que la danza sensual hecha hoy día, los bailes atribuidos al Espíritu Santo y otras manifestaciones extrañas que ocurren en muchas iglesias son el “espíritu de mentira” que engañan a las masas con la ignorancia reinante en torno a las Escrituras.<br />El Baile ¿Habrá un tipo de baile que sea aceptable para el cristiano?Carlos A. Steger<br />      La Iglesia Adventista del Séptimo Día tradicionalmente ha enseñado que el cristiano no debe bailar, debido a que dicha práctica tiende a menoscabar y destruir la vida espiritual y moral.  Sin embargo, muchos se preguntan: ¿Por qué no podemos bailar? Posiblemente conocen lo que enseña la iglesia, pero tienen dudas en cuanto a la base bíblica de tal enseñanza. ¿A caso la Biblia no menciona al baile como una práctica aceptable? Si David bailó delante de Jehová, ¿por qué no lo podemos hacer nosotros?      El baile o la danza se mencionan un poco más de veinte veces en las versiones castellanas de la Biblia. Por ejemplo, la Reina-Valera Revisada (RVR), versión 1960, utilizada por la mayoría, se refiere al baile o la danza en 27 pasajes. El número de veces varía según la versión, debido a que las ocho palabras hebreas utilizadas tienen más de un significado y pueden traducirse de distintas maneras. De un total de 139 veces que se usan estas palabras en el texto original, no alcanzan a 30 las veces que se pueden traducir como baile o danza. La mayoría de las referencias están en el Antiguo Testamento (22 veces en la RVR), mientras que las 5 referencias del Nuevo Testamento se circunscriben a los Evangelios sinópticos.   Bailes o danzas con fines religiosos o de diversión <br />      Un análisis de los 27 pasajes en los que la versión RVR se refiere al baile o la danza muestra que, con una sola excepción, en todos los casos se trata de una expresión de sano gozo y alegría, generalmente asociada a la adoración religiosa. Muchos pueblos vecinos de Israel practicaban el baile o la danza con otros fines, como el baile orgiástico y excitante de los cultos idólatras, o la danza fúnebre acompañando las ceremonias mortuorias. Pero los israelitas fueron diferentes. No se registra ni un solo ejemplo de danza sensual, ni tampoco de danza fúnebre en la Biblia. Por el contrario, la danza o el baile eran manifestaciones puras e inocentes de júbilo, la mayoría de las veces asociadas con la alabanza a Dios. Consideremos los textos más representativos.      Un buen pasaje para comenzar nuestro estudio se encuentra en el capítulo 3 de Eclesiastés, donde Salomón ilustra poéticamente el principio de que Atodo tiene su tiempo.  Para ello se vale de una serie de contrastes bellamente arreglados en pares paralelos, un recurso típicamente hebreo. En el versículo 4 dice que hay Atiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar. La idea es clara: bailar es una expresión de alegría en contraposición a endechar, así como reír denota gozo en contraste con llorar. La palabra hebrea que aquí se ha traducido como Abailar significa básicamente Asaltar, y así se traduce en siete de los nueve pasajes donde aparece en todo el Antiguo Testamento. En realidad, aun en nuestra cultura es muy común la manifestación de alegría mediante pequeños saltos, conducta que se puede observar en los niños cuando reciben una buena noticia, o en los jóvenes y adultos cuando festejan un gol en un partido de fútbol. Similarmente, en Salmos 30:11 y en Lamentaciones 5:15, la danza se presenta como sinónimo de alegría en contraste con el lamento o el luto, que en estos textos se considera un resultado de la providencia divina.       El Antiguo Testamento presenta varios ejemplos de manifestaciones de alegría valiéndose de esta expresión. Uno puede imaginar a una adolescente, la hija de Jefté, que al recibir a su padre victorioso expresa su júbilo brincando inocentemente, como lo registra Jueces 11:34. De la misma manera, las mujeres de Israel salieron a recibir a Saúl y a David cantando y danzando para festejar el triunfo sobre Goliat y los filisteos (1 Sam. 18:6). En una oportunidad anterior, las mujeres israelitas habían expresado su gozo por la liberación milagrosa en el Mar Rojo mediante cantos y danzas (Exo.15:20, 21). En este caso, el canto y la danza fueron una manifestación de gratitud y alabanza a Dios.      Este y otros casos evidencian que, contrariamente a lo que ocurre en la cultura occidental, la danza en los tiempos bíblicos estaba estrechamente asociada con la adoración y la alabanza a Dios.  El ejemplo más conocido es el de David encabezando la procesión que llevaba jubilosamente el arca a Jerusalén.  Vestido con un efod de lino, atuendo característico de los sacerdotes, ADavid danzaba con toda su fuerza delante de Jehová” (2 Sam 6:14).  Se puede entender mejor el significado de esta frase al leer en el versículo 16 que David ASaltaba y danza delante de Jehová”.  Nuevamente se presenta la danza como una manifestación física de alegría mediante saltos.  Efectivamente, el relato enfatiza que el traslado del arca se realizó con gran alegría y júbilo (vs. 12, 15).      Es en este contexto que se aclara el sentido de las invitaciones del salmista a alabar a Jehová con danza, registradas en Salmos 149:3 y 150:4. Los últimos capítulos de Salmos utilizan un lenguaje figurado para llamar a la creación entera, animada e inanimada, a alabar a Dios. Si bien no se puede tomar en forma literal todo lo dicho, estas expresiones referidas a la danza como parte del culto divino eran perfectamente normales para la mentalidad oriental. ALa danza en los tiempos bíblicos era una manifestación externa de gozo santo, que se realizaba con el mismo espíritu con que se elevaban cantos de alabanza u oraciones de agradecimiento (Comentario bíblico adventista, t. 1, p. 584; ver también el t. 2, p. 626). <br />Características de las danzas bíblicas <br />      Del análisis de los textos bíblicos surgen claramente dos características del baile o la danza tal como la practicaban los israelitas en tiempos del Antiguo Testamento.       En primer lugar, nunca bailaban en grupos mixtos. Danzaban las mujeres solas (Éxo. 15:20; Juec. 21:21, 23; 1 Sam. 18:6, 7; 21 :11, 29:5); o la hija de Jefté sola (Juec. 11:34); o David solo (2 Sam. 6:14, 16, 21; 1 Crón. 15:29); pero nunca en grupos mixtos.[1] La única excepción se encuentra en Éxodo 32:17-19, donde Moisés dice que el culto al becerro de oro estaba acompañado de cantos (que de lejos padecían Aalaridos de pelea) y danzas. Los israelitas habían aprendido a rendir este tipo de culto en Egipto, donde se adoraba al buey Apis, que representaba a Osiris, el dios Sol. El baile que usaban los egipcios en la adoración al buey Apis era indecente y sensual, e iba acompañado del más grosero libertinaje. Con los sentidos embotados por la ingestión de bebidas alcohólicas (Exo. 32:6), los israelitas se entregaron a una orgía desenfrenada. Dios la sintetizó diciendo que el pueblo se había Acorrompido (v. 7). La palabra traducida Acorrompido es la misma que se utiliza en Génesis 6:12 para describir la condición del mundo antediluviano: AToda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Evidentemente el Señor tenía sobrados motivos para desaprobar enérgicamente este único caso que se registra en la Biblia de un baile realizado por hombres y mujeres juntos. En todas las otras referencias bíblicas, el baile o la danza era realizada por un solo sexo.      En segundo lugar, el baile o la danza de los israelitas no se realizaba como una diversión sensual sino como una expresión de gozo o una manifestación de alabanza y adoración a Dios. En contraste con el baile desenfrenado que practicaban las naciones vecinas como parte de sus cultos idólatras, la danza de los israelitas no era pasional ni licenciosa. No existe pasaje bíblico que insinúe una connotación sexual para la danza.[2]  Si ese hubiera sido el caso, se encontrarían alusiones a la danza en el Cantar de los Cantares; pero en este libro el baile o la danza no se mencionan siquiera una vez. Por otro lado, hay suficientes indicaciones en cuanto a la forma como se bailaba o danzaba en Israel como para descartar completamente todo propósito lujurioso. Las palabras hebreas dan la idea de saltos y movimientos circulares, sea en rondas o en forma individual, o como parte de las procesiones religiosas. Tampoco hay referencias a bailes realizados de noche, sino de día y al aire libre. Además el atuendo de los participantes consistía normalmente de túnicas largas y sueltas, que no llamaban la atención a las formas del cuerpo.       Por todas estas características, entonces, es evidente que el baile o la danza de los tiempos bíblicos no era una diversión licenciosa. El único caso de baile excitante y sensual mencionado en la Biblia es el de la hija de Herodías, quien danzó seductoramente para el rey Herodes y sus huéspedes en el día de su cumpleaños (Mat. 14:6; Mar. 6:22). De hecho, no es éste un ejemplo digno de imitar, pues tuvo como consecuencia inmediata la muerte de Juan el Bautista, y la extinción de la última oportunidad para arrepentirse que tenía Herodes. <br />Si los tiempos cambiaron, ¿no deberían cambiar los principios? <br />      Hasta aquí el análisis de las referencias bíblicas acerca del baile y la danza. Lo realizado por los israelitas, ¿justifica que los cristianos del siglo XX  participen de los bailes? Por lo ya expuesto podemos contestar simplemente que NO (ver Patriarcas y profetas, p. 766).       Pero alguien podría preguntar: ¿No podríamos hacer bailes religiosos, como en los tiempos del Antiguo Testamento? La respuesta nuevamente es negativa, por varias razones. En primer lugar, porque vivimos en una cultura diferente que la del Antiguo Testamento. Aunque el ser humano tiene las mismas emociones y sentimientos en todas las culturas, la forma de expresar esas emociones o sentimientos varía entre una cultura y otra. Las diferencias culturales se ven en todos los aspectos de la vida. Los principios que rigen la vida del creyente y su adoración son universales, pero la forma de aplicarlos varía. Por ejemplo, los hebreos manifestaban reverencia ante la presencia de Dios quitándose los zapatos, cosa que en nuestra cultura se considera una grave falta de reverencia y de respeto. Otro ejemplo es la exteriorización de tristeza y arrepentimiento, que los israelitas indicaban rasgando sus vestidos y colocando ceniza sobre sus cabezas, lo que en nuestra cultura sería visto casi como una expresión de desequilibrio mental. Una diferencia similar ocurre en relación con el baile y la danza, que para la mentalidad israelita tenía un sentido muy diferente al que tiene en la sociedad con temporánea occidental.      Hay otras razones. Mientras que la danza se relaciona con el culto más de una vez en el Antiguo Testamento, no ocurre lo mismo en el Nuevo Testamento, que no contiene ninguna referencia al baile como parte de la adoración. El baile se menciona solamente en los tres primeros Evangelios, y está totalmente ausente del resto del Nuevo Testamento. Los apóstoles se refirieron a la organización de la iglesia y la forma de realizar el culto, incluyendo el canto, la oración la predicación y la Cena del Señor, pero no dijeron ni una palabra acerca de la danza como parte integrante del culto. El baile o la danza tampoco se mencionan al describir la tierra nueva ni al detallar la adoración futura de los redimidos en el cielo. <br /> Orientaciones del espíritu de profecía <br />      A pesar de esto, a principios de nuestro siglo hubo un grupo de creyentes que procuraron introducir el baile en el culto. Elena de White escribió que las reuniones de este grupo se realizaban con Amucha excitación, con ruidos y confusión, mientras muchos de los presentes Asaltaban, danzaban y gritaban (Mensajes selectos, t. 2, p. 38). Inmediatamente, el la presentó en el nombre del Señor un reproche contra esas manifestaciones, y advirtió: AEsas mismas cosas que habéis explicado que ocurrían en Indiana, el Señor me ha mostrado que volverían a ocurrir justamente antes de la terminación del tiempo de gracia. Se manifestará toda clase de cosas extrañas. Habrá vocerío acompañado de tambores, música y danza. . . Y a esto consideran como la actuación del Espíritu Santo. El Espíritu Santo nunca se manifiesta en esa forma. . . Y agregó: ANo debería estimularse esta clase de culto (Ibíd., pp. 41, 42). Sin lugar a dudas, ningún tipo de danza es apropiado para la adoración a Dios en nuestra iglesia.       Al aplicar el principio basado en Filipenses 4:8 y su contexto al baile secular de nuestros días, es evidente que no podemos aceptarlo como una recreación apropiada para un cristiano. No es una actividad pura y de buen nombre, dado que busca esencialmente la excitación sexual mediante el contacto físico y movimientos insinuantes y provocativos. De esta forma, el baile abre la puerta para quebrantar el límite señalado por Dios en cuanto al sexo para el bien de sus hijos (véase El hogar adventista, p. 452). ALa diversión del baile, como se practica actualmente, es una escuela de depravación, una terrible maldición para la sociedad (Mensajes para los jóvenes p. 397).       Al considerar por qué un cristiano debe mantenerse puro, a veces se puede caer en el error de pensar que hay que evitar la inmoralidad; solamente porque Dios la prohibió. Por supuesto que esto es cierto, pero es necesario entender la razón por la cual el Señor la negó. Por un lado, porque sabe que la inmoralidad es terriblemente destructiva para el creyente. Por otro lado, porque la impureza moral nos impide tener comunión plena con el. De ahí que no obedezcamos el mandamiento solamente para evitar el castigo de la muerte eterna sino, además, y por encima de todo, porque al haber aceptado a Cristo nos unimos a el y comenzamos a vivir en estrecho compañerismo con él (1 Cor.6:17).      La orden bíblica de huir de la fornicación (1 Cor. 6:18) significa abstenerse de todo lo que induce a la inmoralidad. Huir en este caso no es evidencia de cobardía, sino de valentía y fidelidad a Dios. Como seres humanos pecadores nos cuesta huir de la tentación porque nos atrae, pero también porque tememos el ridículo y nos da vergüenza ser diferentes. Al entregarnos a Cristo como nuestro Salvador, el Señor hace en nosotros lo que nosotros no podemos hacer. APorque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (2 Tim. 1:7). <br /> Fuentes sanas de esparcimiento <br />      Creo que, felizmente, la gran mayoría de los adventistas no asistimos a los bailes; pero quizá no huimos totalmente de la tentación, y nos detenemos a mirar como otros bailan, ya sea personalmente o, lo que es más común, en la pantalla. Parece un placer inofensivo que no nos afecta moralmente. Sin embargo, Jesús explicó que se puede transgredir el séptimo mandamiento sin necesidad de cometer ninguna acción: ACualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adultero con ella en su corazón (Mat. 5:28). Tan serio es esto que el Señor continuo diciendo: APor tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno (Mat. 5:29). Esta imperiosa necesidad de evitar la contemplación de escenas impuras se ejemplifica en el testimonio de Job registrado en el capítulo 31 de su libro, los versículos 1, 2 y 4: AHice pacto con rnis ojos: ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen? Porque ¿que galardón me daría de arriba Dios, y qué heredad el Omnipotente desde las alturas? . . . ¿No ve él mis caminos, y cuenta todos mis pasos?       Luego de analizar las razones por las cuales consideramos que el baile es inconveniente para un cristiano, quisiera sugerir que tenemos acceso a una gran cantidad de recreaciones sanas que pueden ocupar su lugar brindándonos mucho más que el baile. La necesidad de relacionarnos socialmente puede ser atendida mucho mejor mediante otras actividades que nos permiten cultivar amistades profundas y duraderas dentro de un marco de respeto hacia los demás y de pureza moral, que cuenten con la aprobación de Dios.      Al profundizar nuestra amistad con Cristo, vamos aprendiendo a encontrar recreaciones en las que él puede participar. Nos acostumbramos a preguntarnos si él se sentiría cómodo de acompañarnos en tal o cual recreación. Y nos habituamos a gustar más y mas de lo que él puede aprobar. Al contemplar diariamente a Cristo se renueva y transforma nuestro entendimiento, y llegamos a comprobar que la buena voluntad de Dios es Aagradable y perfecta (Rom.12:2).      La verdadera felicidad no se logra mediante placeres como el baile, sino mediante la comunión con el Señor. Porque Ael hombre, creado para ser compañero de Dios, puede hallar su verdadera vida y desarrollo únicamente en ese compañerismo. Creado para hallar en Dios su mayor gozo, en ninguna otra cosa puede hallar lo que puede calmar los anhelos de su Corazón, y satisfacer el hambre y la sed interiores (La educación, p. 120). <br />

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