O slideshow foi denunciado.
Seu SlideShare está sendo baixado. ×

Historia chinanteca

Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
SERIES HISTORIAS ETNICAS




1 HISTORIA CHATINA, 1990
Investigación y redacción: Alicia M. Barabas y Miguel A. Bartolomé.
...
PROLOGO


    Quienes hablan el chinanteco deben de estar muy orgullosos puesto que su
idioma es uno de los más antiguos d...
LA CHINANTLA

   Los chinantecos son uno de los catorce grupos hablantes de idiomas indígenas en
el Estado de Oaxaca. Su t...
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Anúncio
Próximos SlideShares
Chinantecos
Chinantecos
Carregando em…3
×

Confira estes a seguir

1 de 43 Anúncio

Historia chinanteca

Baixar para ler offline

Libro que cuenta la historia chinanteca, grupo etnico del estado de oaxaca llamados chinantecos. Investigacion y redaccion Alicia M. Barabas y Miguel A. Bartolomé
Reeditado por: Jose Luis Dionicio Montero con los permisos de los autores originales.

Libro que cuenta la historia chinanteca, grupo etnico del estado de oaxaca llamados chinantecos. Investigacion y redaccion Alicia M. Barabas y Miguel A. Bartolomé
Reeditado por: Jose Luis Dionicio Montero con los permisos de los autores originales.

Anúncio
Anúncio

Mais Conteúdo rRelacionado

Semelhante a Historia chinanteca (20)

Anúncio

Mais de Jose Dionicio (20)

Mais recentes (20)

Anúncio

Historia chinanteca

  1. 1. SERIES HISTORIAS ETNICAS 1 HISTORIA CHATINA, 1990 Investigación y redacción: Alicia M. Barabas y Miguel A. Bartolomé. 2 HISTORIA CHINANTECA, 1990 Investigación y redacción: Alicia M. Barabas y Miguel A. Bartolomé. Asesoramiento: Pedro Hernández Lopez (etnolingüística, zona alta) Reyna Felipe (etnolingüística, zona baja) Juan Julián Caballero (etnolingüística, mixteco DGI) Segunda edición 1999 Centro INAH Oaxaca y CONACULTA Impreso en Oaxaca, Oax.
  2. 2. PROLOGO Quienes hablan el chinanteco deben de estar muy orgullosos puesto que su idioma es uno de los más antiguos de Oaxaca. Se calcula que comenzó a hablarse hace 3,500 años, cuando todavía el español no existía. Sin embargo hoy en día muchos paisanos han llegado a creer que deben de dejar de hablarlo, porque les dijeron que no era un idioma si no un dialecto. Eso es falso, el chinanteco es un idioma y no un dialecto, pero para comprender esto es necesario saber la historia de los pueblos chinantecos. Conocer cómo comenzaron a poblar el territorio que hoy llaman la Chinantla, cómo fundaron sus comunidades y se dedicaron a cultivar la tierra durante miles de años. Es decir, que si se conoce bien la historia propia, nadie podrá ignorar lo importante que es seguir hablando la lengua materna. Porque cada chinanteco es el legítimo heredero de una historia milenaria, que representa la vida y la lucha de muchas generaciones de hombres y mujeres. Conocer esa historia es entonces un deber para los niños y una obligación para todos los adultos. Para llegar a ser una persona con conocimientos de la historia es necesario escuchar las palabras de los Ancianos, cuando ellos narran las tradiciones de los pueblos que integran La Chinantla. Pero también es necesario buscar en los libros y en los archivos, la información que nos pueda servir para reconstruir el pasado. Los datos están dispersos en bibliotecas de Oaxaca, del D.F. y hasta en España, puesto que los colonizadores españoles llevaban registros de los pueblos que habían dominado. También están enterrados bajo tierras, ya que las construcciones de los antepasados chinantecos han quedado sepultadas durante siglos. Pero gracias al auxilio de la arqueología podemos enterarnos de los datos que guardan las construcciones de los antiguos. Esta breve historia trata entonces de juntar información que estaba dispersas en muchas partes y hacerlas llegar a las escuelas de la región. No es una historia definitiva, sino un primer intento de recopilar y organizar los conocimientos. Esperamos que las próximas versiones sean escritas por gente de La Chinantla. Hoy más que nunca es necesario que los chinantecos estén conscientes de poseer una historia que los une, ya que muchos miles de personas fueron trasladadas a Veracruz por la construcción de la Presa Cerro de Oro. Ojala que el conocimiento de la historia compartida ayude a que los reacomodados mantengan relaciones fraternales con sus paisanos de Oaxaca. A.M.B y M.A.B
  3. 3. LA CHINANTLA Los chinantecos son uno de los catorce grupos hablantes de idiomas indígenas en el Estado de Oaxaca. Su territorio, conocido como Chinantla, está ubicado en el extremo noreste del Estado. Geográficamente se divide en Chinantla Baja y Alta. La primera ocupa un área de lomeríos y bosques tropical, y la segunda un área serrana con alturas mayores de 2,000 metros. El territorio chinanteco abarca partes de los Distritos de Tuxtepec, Choapam, Ixtlán 2 y Cuicatlán, lo que representa una extensión de miles de Km , con climas y vegetación variados. Sus vecinos son también pueblos indígenas: por el norte los mazatecos, por el oeste los cuicatecos, por el suroeste los zapotecos y por el noroeste colinda con el Estado de Veracruz. La población se distribuye en catorce Municipios y numerosas localidades. Entre los pueblos principales se encuentran: en el Distrito de Cuicatlán; Teotilalpan, Tlacoatzintepec y Sochiapan. En Choapam; Lalana, Petlapa y Jocotepec. En Ixtlán; Yolox, Quiotepec y Comaltepec. En Tuxtepec; Usila, Valle Nacional, Ojitlán y Chiltepec. Finalmente, en el Distrito de Etla se encuentra la comunidad de Atlatlauca, que mantiene gran relación con la localidad de Yolox. De acuerdo con el censo de 1980 el total de personas que hablaban el idioma era de 67,000 en Oaxaca. Pero si le sumamos los 10,000 reacomodados que para esa época habían sido trasladados a Veracruz el numero sube a 77,000. En 1995 el total de chinantecos en los dos Estados asciende posiblemente a más de 100,000. A consecuencia de la construcción de la presa Cerro de Oro, sobre el Rio Santo Domingo, 26,000 chinantecos han sido despojados de sus pueblos de origen. De ellos, más de 20,000 ojitecos y usileños fueron reacomodados fuera de la Chinantla.
  4. 4. Debido al reacomodo, desde 1975 10,000 personas viven en Uxpanapa y Los Naranjos, en el Estado de Veracruz. Desde 1986, otras 10,000 radican en treinta nuevos poblados ubicados en doce Municipios de Veracruz. Alrededor de 6,000 quedaron en los nuevos centros de población que se construyeron en las orillas del “vaso” de la presa. Por eso cuando dibujamos el mapa actual de la Chinantla, para saber dónde viven los chinantecos, debemos de incluir también los reacomodados en Veracruz.
  5. 5. LA HISTORIA PREHISPANICA Este largo periodo histórico comenzó aproximadamente 3500 años antes del presente (1) y finalizo en el año de 1520, momento en que los españoles llegaron a la región. De esta época se conocen:  El origen del idioma  La historia antigua sobre sus orígenes  Los mapas que indican los límites de la Chinantla  Los estudios que narran la llegada de los aztecas o mexicas a la región. El idioma chinanteco Los estudios de los lingüistas han permitido saber que este idioma tiene cerca de 3500 años de antigüedad. Muchos miles de años atrás, en que hoy es Oaxaca, estaba naciendo la semilla de los que después sería un árbol de idiomas. Esa semilla era el Proto-Otomangue. El tronco del árbol fue la lengua madre llamada Otomangue, que ya ha desaparecido. De ella nacieron nuevos idiomas; uno de los cuales fue el Chinanteco. Este idioma nació hace 3500 años y de él, a su vez, nacieron las principales variantes dialectales 1. La forma que fecha el tiempo a partir del nacimiento de Cristo es que se conoce como calendario gregoriano. En él se divide el tiempo en antes de Cristo (a.C.) y después de Cristo (d.C.). La arqueología y la lingüística usan este calendario para fechar sus descubrimientos. Existen también otros calendarios como el Azteca, Maya, Mixteco y Chinanteco, que miden el tiempo de forma diferente, pero las disciplinas mencionadas no los emplean. En este texto de historia, para ponerle fechas a los distintos acontecimientos, contaremos el tiempo total transcurrido desde el momento en que se registró el acontecimiento hasta el presente. Por ejemplo, cuando decimos que el idioma chinanteco tiene 3500 años de antigüedad, quiere decir que comenzó aproximadamente en el 1500 a.C.
  6. 6. que hablaba la gente antigua y que han llegado hasta el presente. Estas variantes tienen una antigüedad de 1500 años. El chinanteco es un idioma con numerosas variantes dialectales. Aunque los lingüistas aún no se ponen de acuerdo acerca del número total, se piensa que existen catorce variantes, algunas de las cuales se entienden entre sí, en tanto que otras no se entienden casi nada. Por ejemplo, Quiotepec se entiende con Comaltepec pero no con Valle Nacional. Los estudios actuales realizados por lingüistas chinantecos en la Chinantla Alta indican que existirían 9 variantes, todas ellas comprensibles entre sí. En la Chinantla Baja se registrarían 18 variantes, una por Municipio, con diferentes grados de comprensión, según la frecuencia con que se relacionan.
  7. 7. La historia antigua La arqueología es la ciencia que estudia el pasado en distintas culturas, a través de sus restos materiales (2). Mediante excavaciones realizadas en la Chinantla Baja y Alta se ha podido determinar que ya existían asentamientos humanos hace 3500 años. Esta etapa, llamada “aldeana” por el crecimiento de las aldeas dedicadas a la agricultura, coincidió con el momento en que se originó el idioma chinanteco. Durante este periodo y el siguiente (denominado Clásico o Urbano), se piensa que hubo intenso movimientos migratorios, ya que se estaban definiendo las fronteras territoriales, culturales e idiomáticas del grupo. Nuevas evidencias arqueológicas corresponden al periodo Posclásico, también llamado de “las ciudades-estado”. Los restos hallados en las excavaciones en Tuxtepec y Ayotzintepec permiten suponer que cada ciudad-estado era como un reino independiente, con un territorio propio. Cada una tenía varios miles de habitantes, distribuidos entre sus pueblos dependientes. Estas unidades políticas autónomas tenían gobierno central que mandaba sobre los pueblos y tenía el poder de exigirles tributo...En las capitales vivían los gobernantes, los nobles, los comerciantes importantes, los grandes artesanos y los jefes militares; en tanto que los campesinos y otros trabajadores vivían en las afueras y en los pueblos pequeños. Como testimonio material de esta época presentamos el dibujo de dos piezas arqueológicas. Se trata de vasijas de cerámica multicolor, característica de la Chinantla, con la decoración en amarillo, rojo, negro, naranja y blanco. Estas ollas de boca ancha, con cuello vertical y tres soportes en la base, deben haber pertenecido a una familia importante de Ayotzintepec. Piezas semejantes se han encontrado en otros sitios arqueológicos tales como los que están en Cerro Bobo y Yetla. Debido a los bellos dibujos geométricos y a los variados colores que adornan las superficies, puede decirse que hace cerca de 1,000 el arte chinanteco estaba ya bien desarrollado. 2. La arqueología reconoce los siguientes periodos en la secuencia de desenvolvimiento cultural de Oaxaca y de toda Mesoamérica: Arcaico 7000-1500 a.C. Clásico 500 a.C.-750 d.C. Preclásico 1500-500 a.C. Postclásico 750-1521 d.C.
  8. 8. Otra prueba, no material, del desarrollo cultural y científico de los chinantecos antes de la llegada de los españoles, es la existencia de un calendario; es decir, de una forma de medir el tiempo. El calendario chinanteco ha sido usado por la gente a lo largo de muchos siglos y ha llegado hasta el presente. Sin embargo, este importante conocimiento popular fue registrado hasta ahora sólo en Petlapa, Lachixola y Teotalcingo, por un grupo de antropólogos que lo dieron a conocer hacia 1950. Está integrado por dieciocho meses de veinte días cada uno, y cinco días extras. Su propósito actual es la determinación de las tareas agrícolas, razón por la cual los nombres de los meses indican la naturaleza de esas tareas (por ejemplo, febrero corresponde al tiempo de roza en esa región de la Chinantla). En este periodo ya eran muy importantes las cuevas y grutas. La gente antigua las utilizaba –igual que ahora- para celebrar ceremonias religiosas en homenaje a los Dueños de los Cerros, de los Manantiales, de los Animales, al Señor del Rayo; y también como tumbas de los muertos ilustres. Se conocen hallazgos arqueológicos provenientes de siete cuevas encontradas en diversos parajes de Valle Nacional y Jacatepec; pero con seguridad existen muchas más que aún no han sido exploradas por los arqueólogos. La importancia de los restos arqueológicos conocidos (y posiblemente de los que se descubrirán en el futuro) sugieren que hace unos 3500 años los chinantecos constituían una cultura en proceso de formación. Por otra parte, hace 1500 años surgieron las variantes dialectales del idioma, lo que indica que se estaban produciendo nuevas migraciones y transformaciones en el mapa político de la Chinantla. Esos cambios culminaron, en siglos posteriores, con la formación de las ciudades-estados, cuya historia conocemos en parte a través del relato de los ancianos. Finalmente, para la última parte del Posclásico, que coincide con la ocupación mexica (1455-1521), se han encontrado esculturas de piedra y restos de pirámides de los aztecas (por ejemplo, las ruinas de El Castillo, cerca de Tuxtepec). En síntesis puede decirse que, a pesar de la ausencia de estudios completos, los chinantecos ocupan lo que constituye su actual territorio aproximadamente desde hace 3500 años; momento en que se los reconoce como un grupo étnico diferente de otros.
  9. 9. Los Mapas Antiguos Los Mapas son dibujos pintados en tinta negra sobre lienzo de algodón tejidos a mano, se pintaron durante siglos dieciséis o diecisiete posiblemente, pero muestran la Chinantla tal como era antes de la invasión española. Entre otros aspectos, brindan información acerca de los límites territoriales entre ciudades y pueblos, las vías fluviales, los caminos, las colindancias. Además consignan hechos importantes como las batallas entre pueblos limítrofes y las líneas genealógicas de las familias gobernantes. Estas listas genealógicas son el registro de las generaciones de personas emparentadas. Con frecuencia los Mapas han servido como documentos legales para probar derechos hereditarios y límites territoriales. En la Chinantla se han encontrado varios mapas antiguos en posesión de las autoridades tradicionales. Debido a que se trata de documentos importantes, vamos a presentar cada uno de ellos por separado. El Lienzo de Chinantla fue hallado en Tuxtepec y hoy se encuentra en el Museo Nacional de Antropología e Historia en la Ciudad de México. Mide aproximadamente 1.10 por 1.27 metros. Se trata de un mapa de la Chinantla Grande, con fronteras bien delimitadas, acompañado de una lista genealógica. El dibujo que reproducimos es una copia de la reconstrucción hecha por el historiador Howard Cline. El Mapa de Chinantla proviene también de la región Baja, aunque no se sabe cuál pueblo. Fue fotografiado y dado a conocer en 1910 por Mariano Espinosa. Años después se extravió el original, pero Cline pudo hacer copia a partir de fotografía y publicarla en 1961. Este documento es del mismo tipo que el anterior y brinda información muy similar. El Mapa de Yetla fue encontrado y copiado por el antropólogo Roberto Weitlaner en San Mateo Yetla en 1953 y vuelto a dibujar por Cline para su ensayo en 1961. Posiblemente es posterior a los otros dos, aunque contiene el mismo tipo de datos. El denominado Lienzo de Yolox, fue probablemente realizado el Siglo XVI y copiado varias veces hasta el siglo pasado. En él se advierten los linderos de las comunidades y en su extremo inferior derecho se aprecian algunos de los ritos que se practicaban en homenaje a Sol y Luna. El original se encuentra en la ciudad alemana de Hamburgo. El calco que publicamos se basa en una fotografía perteneciente del Centro Regional de Oaxaca del INAH.
  10. 10. Por ultimo está el Lienzo de Tlacoatzintepec, guardado por las autoridades del pueblo. Les fue permitido copiarlo a los antropólogos Roberto Weitlaner y Carlo A. Castro. Relata una batalla ocurrida entre Tlacoatzintepec y Teotilalpan debida a pleitos por tierras. Además es un mapa detallado de la región, actualmente perteneciente a Usila.
  11. 11. Relatos de los ancianos Hacia 1910 los ancianos chinantecos del Distrito de Tuxtepec le contaron al maestro Mariano Espinosa sus recuerdos acerca de la historia chinanteca. Entre los principales Espinosa escribe el siguiente, que dice haber recogido de los ancianos. Hacía el año 1110 (periodo Posclásico) había un Rey o Señor llamado Quiana, que gobernaba toda la Provincia o Señorío de Chinantla. Tanto la parte serrana como la parte baja, formaba así una misma unidad política. Cerca del año 1300, como resultado de enfrentamientos entre sus descendientes, la Provincia se habría dividido en dos Señoríos: la Gran Chinantla en la parte baja y la Chinantla Pichinche en la parte alta. Se supone que fueron inicialmente gobernadas por dos hermanos. Si bien no hay ningún otro autor que pruebe las informaciones contenidas en la obra de Espinosa, es interesante destacar que las fechas 1100-1300 corresponden al desarrollo de las ciudades-estados en otras partes de Oaxaca. No sería extraño entonces la existencia de un proceso regional de unificación política, que abarcaba todos los pueblos que hablaban variantes de un mismo idioma y que compartían una misma cultura. Respecto del significado de Chinantla, palabra proveniente del idioma náhuatl que hablan los aztecas, la traducción más aceptada es la de “lugar cercado”. Aunque se piensa que nombraba a la que fuera capital de Gran Chinantla, el nombre designa a todo el territorio étnico. La capital de Gran Chinantla estaba ubicada en la parte Baja, en los alrededores del actual Valle Nacional. Sus pobladores se decían originarios de la región montañosa, de donde habrían migrado debido a los mencionados enfrentamientos. Entre sus pueblos más importantes figuraban: Yetla, Cuasomulco, Pexidiana- Tlatepusco, Chiltepec, Oyatzintepetl, etc. Hacia el norte y occidente, en la región Alta, se ubicaba la Chinantla Pichinche, cuya capital era Yolox. Entre sus pueblos más destacados se contaban: Tepetotutla y Quiotepec. Hacia 1435, un grupo se separó de Gran Chinantla y otro de Yolox, formando el Señorío de Usila. Este señorío quedo dependiente de la Chinantla Pichinche y su capital fue Yoloxinequilla-Tepetotutla. Algunos de sus pueblos más importantes fueron: Oxitlán, Mayulteanguisco, Tlacuatzintepec y Jocotepetl (así escribían los nombres de los pueblos antiguamente).
  12. 12. Cada uno de los pueblos integrantes de la Chinantla tiene su propia historia. En algunos casos esa historia está ya documentada. En otros casos solo queda en la memoria de los ancianos y por ello es necesario registrarla cuanto antes. Conocemos, por ejemplo, la historia de cómo se formó Ojitlán. En sus orígenes era parte de la Gran Chinantla y se llamaba Pexidiana-Tlatepusco. A raíz de la separación de 1435, paso a formar parte del Señorío de Usila en la Chinantla Pichinche, con el nombre de Oxitlán. A partir de 1507 sus pobladores fueron afectados por grandes inundaciones que los obligaron a migrar hacia los cerros en dos ocasiones. En la última fundaron Tecalco, hoy en ruinas. Entre 1527 y 1531 este pueblo fue atacado por una epidemia de origen español y sus habitantes migraron fundando Tecalco-Tepilepi, en la falda del Cerro Armadillo. Se cree que este se llamó Oxitlán “el viejo”. En 1568 una inundación obligó a los pobladores de Santa Rosa Pie del Cerro, El Nanche, San Lucas y Paso Limón, a migrar nuevamente hasta el sitio donde fundaron el actual Ojitlán. La Ocupación mexica Entre 1455 y 1456 el ejercito del Señor mexica Moctezuma partió desde el altiplano central de México con el propósito de establecer sus dominios en esta región. A su paso conquistó la Mixteca y desde allí pasó a la Chinantla, donde ocupó la mayor parte del territorio. Como primera medida para establecer su dominio, fundo una guarnición en Tuxtepec. Debido a su ubicación, en las riberas del Rio Papaloapan, Tuxtepec era entrada y salida forzosa de la Chinantla. Desde allí sus guerreros controlaban a los pueblos indígenas y sus funcionarios gobernaban y cobraban tributo a mazatecos, chinantecos, cuicatecos y popolucas. La conquista no fue fácil para los mexicas, ya que los pueblos chinantecos se rebelaron en varias ocasiones contra su dominio. La última vez fue en 1467, cuando asaltaron la guarnición en Tuxtepec, incendiando las casas y matando a muchos soldados aztecas. Sin embargo, siempre lograron someterlos y conseguir obediencia. Los mexicas hacían leva de soldados entre los pueblos y, de esa manera, formaban nuevos ejércitos. Con ellos mantenían sometidos a los rebeldes que aún quedaban y continuaban su expansión hacia otros grupos indígenas vecinos. Documentos escritos a comienzo de la época colonial registraron los relatos de los chinantecos acerca de la ocupación mexica. Ellos decían que a pesar de aceptar los mandatos de los jueces, de los soldados y de los cobradores de tributos que enviaba
  13. 13. Moctezuma, los pueblos habían conservado libertad para continuar practicando sus costumbres. Seguían siendo gobernados por sus propios Señores en los asuntos internos y podían rendir culto a sus dioses sin obstáculos. Sus quejas más graves se referían a lo excesivo tributos que les exigían. Un libro, llamado Códice Mendocino, en el que los mexicas enlistaban los impuestos que cobraban a cada pueblo, señala que los chinantecos tributaban: collares de oro, armadura con incrustaciones de oro, pluma de quetzal, telas de algodón, pelotas de hule, vainilla, grandes cantidades de cacao, maíz, frijol, chile y otros productos agrícolas. Para llevar una cuenta exacta de lo que debían de exigir, los cobradores escribían los nombres de cada pueblo sometido en el libro y al lado los productos que tributaban. La forma de escritura que usaban los mexicas eran dibujos, llamados glifos. Las figuras que reproducimos muestran los nombres (glifos) de algunos de los pueblos chinantecos tributarios.
  14. 14. LA HISTORIA COLONIAL La época colonial es el periodo que abarca desde la llegada de los invasores españoles a la región en 1520, hasta que se declara la independencia de México en 1821. En esta parte vamos a conocer los sucesos que ocurrieron en la vida de los chinantecos a raíz de la invasión y los cambios que los españoles realizaron durante su largo gobierno de tres siglos. Los conquistadores que venían del otro lado del mar, se convirtieron en Señores de todos los indígenas y les impusieron otras formas de trabajo, de gobierno y otra religión diferente de la que conocían. Los españoles llegan a la Chinantla Cuando los españoles arribaron por primera vez a las costas de Veracruz, Moctezuma II envió como su mensajero al gobernador mexica de Tuxtepec para que se entrevistara con Hernán Cortes, quien era jefe de los españoles, y le entregara valiosos regalos. En 1519 Cortes entró en Tenotchtitlan, la capital azteca. Como los españoles mostraban gran interés por el oro, Moctezuma II les comunico que el metal provenía de la provincia de Tuxtepec, pero que las mejores minas estaban bajo el control del pueblo Chinanteco que no le obedecían. Pocos meses después, a comienzos del 1520, Cortes envió la primera expedición española a la Chinantla. Los soldados, comandados por Pizarro, fueron auxiliados por los soldados mexicas de Tuxtepec; quienes les ayudaron a recoger oro de los ríos cercanos. Pero cuando quisieron adentrarse en el territorio montañoso, encontraron que los chinantecos solo les permitían la entrada a los españoles. Los Señores de la Chinantla, debido tal vez al odio que sentían por los mexicas decidieron apoyar a los españoles y le entregaron gran cantidad de polvo de oro.
  15. 15. Al mismo tiempo, cuatro de los expedicionarios, entusiasmado por las riquezas agrícolas que veían en la región decidieron establecerse en ella. Sólo Pizarro regresó ante Cortés, acompañado del oro y de dos Ancianos Principales que llevaban el mandato de quejarse de los mexicas y de solicitar protección para sus pueblos. Mientras tanto los chinantecos, capitaneados por los españoles residentes, atacaban con éxito la guarnición de Tuxtepec. Diversas circunstancia (especialmente el disgusto que sentían hacia los aztecas) hicieron que los chinantecos, que eran famosos por su habilidad en la guerra, se aliaran con Cortés auxiliándolo en diversas empresas que el capitán español llevo a cabo en esos años. Sin embargo esta aparente amistad de poco sirvió a los indígenas, ya que poco después fueron sometidos cruelmente. La Chinantla baja, por ejemplo, fue sometida por Gonzalo de Sandoval primero y luego por Juan Vazquez de León. Los españoles cometían toda clase de abusos con los indígenas. Es así que algunos libros escritos por los españoles describen a los chinantecos como una nación poderosa en 1520, en tanto que en 1570 dicen que era bandas de salvajes. Si bien los chinantecos nunca fueron “salvajes”, estos comentarios demuestran cuanto habían sufrido su cultura a causa de la llegada de los españoles. El domino español se establece en la Chinantla La fama que tenían hacia 1520 las riquezas de la Chinantla, llevaron a Cortés a pedirla como encomienda suya, parece que con el propósito de transferirla después a su hija. El conquistador recibió tributo de ella hasta que los reyes de España la tomaron para la Corona en 1560. Las encomiendas eran unos derechos que los reyes de España daban a otros españoles para que cobraran tributos a los indígenas de las regiones conquistadas. Ese tributo consistía en la entrega de cantidades de oro, mantas de algodón, maíz y otros productos agrícolas; así como trabajo en las tierras que habían sido declaradas propiedad de los españoles. En la región alta, parte importante del tributo era la grana cochinilla: un valioso colorante púrpura que se usa para teñir la tela y que se extrae de un insecto que vive en cactus.
  16. 16. Para obtener la Chinantla baja en encomienda Cortés hizo que fuera incorporada a una jurisdicción político-administrativa que se llamó Partido de Teutila. A ella quedaron sujetos numerosos pueblos; entre ellos Ojitlán, Valle Nacional, Usila. También Yolox y sus pueblos dependientes, ya que los españoles no respetaban las divisiones políticas que existían previamente en la Chinantla e imponían otras (como los diversos Corregimientos y las Alcaldías Mayores), que les convenían a ellos para controlar mejor a los vencidos. A partir del siglo dieciséis las mayorías de los pueblos chinantecos pertenecieron al Partido de Teutila, formando parte de los diferentes Corregimientos y Alcaldías Mayores. A fines del siglo dieciocho Teutila fue convertida en Subdelegación de la Intendencia de Oaxaca. Importantes pueblos de la parte alta pasaron a depender del partido de Tecuicuilco incluyendo a Yolox llamado entonces Yoloxinecuila. Dicho partido, después de 1787, paso a ser una subdelegación de la intendencia de Oaxaca. El otro partido con población Chinanteca fue Atlatlauca, cuya cabecera estaba originalmente poblada por cuicatecos, pero que tenía pueblos chinantecos tales como Quiotepec y Malinaltepec. Hacia 1,600 los chinantecos de Malinaltepec fueron desplazados de sus territorios y colocados bajo la jurisdicción de Tecuicuilco. Desde esta época hubo un gran intercambio de población entre Yolox y Atlatlauca, hasta el punto que la cabecera quedó poblada por chinantecos. Parte de la Chinantla alta fue encomienda de Martin de la Mezquita hasta 1527. Entonces se la entregaron a Juan Rodriguez de Salas. Esta familia la heredo sucesivamente hasta cerca de 1647. Una pequeña parte de la región (Maninaltepec y tal vez Amotepec) integró la encomienda de Atlatlauca desde 1521. En el partido de Villa Alta, que incluía en aquella época pueblos tales como: Lalana, Petlapa, Teotalzinco, Tlapanala y Toavela, las encomiendas pertenecían mitad a la Corona y mitad a particulares españoles en 1531. Hacia 1574 varios de los pueblos fueron reubicados en los valles, y pasaron a integrar numerosas encomiendas y a depender de diferentes Corregimientos a lo largo de los siglos posteriores.
  17. 17. Disminución de la población durante la Colonia La población chinanteca disminuyó entre el 80% y 90% entre 1520 y 1580. La región baja sufrió más que la alta, debido al impacto que tuvieron las enfermedades desconocidas traídas por los españoles, para las cuales no tenían defensas. Al motivo anterior se sumaron los malos tratos, los reacomodados obligados hacia tierras más frías y el exceso de trabajo en la explotación del oro. Diversos estudios señalan que Usila, por ejemplo, tenía cerca de 80,000 personas en 1520, mientras que en 1580 tenía unas 2,000. Chinantla (Valle Nacional) tenía unos 4,500 habitantes en 1579, pero después de la epidemia de 1609 solo quedaron alrededor de 400. Hacia 1550 unas 9,000 personas (2,000 tributarios) entre chinantecos y zapotecos vivían en la jurisdicción de Tecuicuilco; pero para 1565 el número ya había bajado a menos de 6,000 (1,315 tributarios). La tercera parte de esta población murió durante una epidemia en 1577. Los chinantecos de Atlatlauca que sobrevivieron a la epidemia (unos 1,800 o sea 400 tributarios) fueron reacomodados en Yolox en 1600. Para mediados del siglo XVII solo quedaban unos 2,250 habitantes (500 tributarios) en el Partido. La población continúo disminuyendo hasta el siglo dieciocho, principalmente a raíz de varias epidemias que obligaron a los pueblos a cambiarse con frecuencia de asentamiento. Entre las más devastadoras se encuentra la epidemia de viruela de 1609, debido a la cual Chinantla fue congregada en Palantla. En 1766 la capital fue reemplazada por Valle Real, llamado después Valle Nacional. Las Congregaciones Las congregaciones civiles eran parte del programa de reacomodo de diferentes pueblos en uno solo, que realizo la Corona española para evangelizar y urbanizar a los grupos indígenas. En el caso de la Chinantla, hubo numerosas congregaciones en diferentes momentos, como la de los pueblos de Villa Alta en 1574, que termino en 1591. Entre los motivos principales que orientaban a los españoles a las congregaciones estaba la fuerte disminución de la población, que dejaba los pueblos prácticamente deshabitados. Tampoco les gustaba el asentamiento disperso y el difícil acceso a las rancherías, ya que dificultaba el control político y la evangelización, así como la administración y el cobro de tributo. Las congregaciones se hacían en zonas planas,
  18. 18. preferentemente valles, para facilitar el acceso, el control y el cultivo de productos comerciales. Muchos de los pueblos afectados por el programa de congregaciones se negaban a reacomodarse, ya que los españoles pretendían reunirlos con indígenas de otros idiomas (como zapotecos) o con paisanos con los que estaban enemistados. En ocasiones, como eran obligados a congregarse a pesar de su voluntad, los de cada pueblo o cada idioma se ubicaban en un barrio o sección. En muchos otros casos lograron evadir las ordenanzas coloniales. Por ello, la Corona hizo un nuevo programa, llamado de recongregaciones, entre 1599 y 1603; para reunir a los pueblos que aún estaban dispersos. Un ejemplo muy conocido de esta época es el proceso de recongregación de la Chinantla occidental. En 1599 los españoles pretendían reubicar en el sitio de San Pablo Macuiltianguis (zapoteco), a Yolox, sus cuatro sujetos y dos rancherías de Maninaltepec (chinantecos), y a dos pueblos de Atlatlauca (cuicatecos). Los de San Pedro Yolox y sus estancias (San Juan, San Francisco, San Miguel) se negaron a cumplir la ordenanza y lograron, en 1603, ser recongregados por separados de los otros grupos, en un nuevo poblado llamado Yoloxinequilla, creado en el sitio de la estancia Chinantepeque. En 1659, San Pedro Yolox fue nombrado como pueblo cabecera del grupo ubicado en la actual Sierra de Juárez. La evangelización de la Chinantla La evangelización fue el proceso por que la iglesia católica intento convertir a los indígenas en católicos. Es decir que abandonaran, por voluntad propia o por la fuerza, las prácticas de su religión tradicional y que aceptaran la religión de los españoles. En la Chinantla la evangelización estuvo a cargo de los frailes dominicos. Comenzó hacia 1548, veintiocho años después que la conquista económica y política, cuando los pueblos indígenas podían ofrecer menos resistencia armada a la entrada de los españoles.
  19. 19. El primer fraile que se dedicó a cristianizar a los chinantecos fue Gonzalo de Lucero, quien fundo el convento de Villa Alta. Desde allí comenzó a establecer pequeña misiones en diferentes pueblos serranos y enviando a ellas a otros frailes. Estos, a su vez, recorrían las localidades más alejadas llevando altares portátiles para dar la misa. En 1560, además del monasterio de Villa Alta, había otro en Teutila, que era la cabecera parroquial de la Chinantla, y numerosas doctrinas en la sierra. Hacia 1564 Fray Pedro de Guerrero hizo construir numerosas iglesias y recorrió por completo la región, aun allí donde era amenazado de muerte por sus pobladores, que no deseaban aceptar la nueva religión. Finalmente logro que lo aceptaran y que le entregaran las figuras de piedras y cerámicas que representaban sus dioses (los españoles las llamaban “ídolos”). Estas estaban guardadas en las cuevas - adoratorios - y en el interior de las pirámides. Una vez que reunió varias las hizo destruir. En 1581 llego Fray Francisco de Saravia, considerando como el principal evangelizador de esta región, en la que vivió por espacio de cincuenta años. A pesar del rechazo de los chinantecos por la nueva religión, Saravia los bautizaba, los adoctrinaba y perseguía a los Ancianos principales, a los curanderos y a los brujos. Es decir a los que tenían los conocimientos y dirigían los rituales de la antigua religión. Saravia aprendió a hablar la lengua chinanteca para predicar, y también logro escribir en el idioma un libro de catecismo y otro de sermones. Pudo así enseñar a varios indígenas que lo ayudaban en la iglesia a escribirlo y leerlo, razón por la cual en su ausencia estos leían los libros al pueblo. Este conocimiento fue trasmitido de generación en generación y forma parte de las fórmulas que recitan los Ancianos y los “rezanderos” en algunos pueblos. Los chinantecos, fueron uno de los grupos de Oaxaca más intensamente evangelizados, motivo por el cual la religión católica es dominante en la región; aun hoy que esta tan difundida la religión protestante. Sin embargo, no se perdió por completo la religión antigua, ya que los curanderos siguen realizando diferentes ceremonias (limpias, levantamiento del espíritu en los manantiales y otras más). Igualmente, los paisanos continúan respetando a los Cuidadores de la Raya, a los Señores de los Animales y a los Hombres del Cerro, tal como lo hacían sus antepasados.
  20. 20. LA HISTORIA CONTEMPORANEA Esta época comienza con los sucesos de la independencia de México de España. Aquí se dan a conocer los distintos acontecimientos que sucedieron en la Chinantla, a partir de ese momento hasta el presente. La Chinantla desde la Independencia Los combates y sucesos relacionados con la Independencia Nacional no fueron muy intensos en la región chinanteca, puesto que la zona serrana estaba muy incomunicada y los pueblos de la parte baja no tenían poblaciones demasiado numerosas. Uno de los pocos enfrentamientos ocurrió el 30 de julio de 1816, cuando las tropas insurgentes del General Manuel Mier y Terán, desalojaron a los soldados realistas que estaban en Ojitlán. Pero la mayor parte de los conflictos en la zona se orientaron hacia la estratégica localidad de Tuxtepec, cuya población en esa época ya era mayoritariamente mestiza. Nuevamente le tocó sufrir a Ojitlán durante la intervención francesa de 1866, puesto que un batallón de austriacos incendio varias casas y destruyo parte de la villa. Se sabe que en esta ocasión los pueblos serranos participaron activamente en la lucha control los invasores. Entre ellos se destacó Quiotepec, cuyos habitantes combatieron bajo el mando de Agustín Castillo. En 1876 un grupo de personas se reunieron en Ojitlán y se pronunciaron en contra del gobierno federal de Lerdo de Tejada. La proclama de los rebeldes se llamó Plan Revolucionario de Tuxtepec, uno de cuyos objetivos era combatir el reeleccionismo presidencial. A pesar de que las tropas del gobierno ocuparon Ojitlán, no se sabe que los pobladores de la parte baja hayan participado en el movimiento. En cambio los chinantecos serranos, quienes juntos con los zapotecos integraron el batallón de Ixtlán, apoyaron activamente el Plan. Años después, en 1884, los problemas políticos volvieron a conmocionar a Ojitlán. El presidente Municipal de la villa, Lino Ferrer Pantoja, había sido reelecto varias veces apoyado por su hermano, que era el Jefe Político del Distrito. Cansados de las
  21. 21. reelecciones deshonestas los pobladores se rebelaron contra él y sus seguidores, ejecutándolos a pesar de que se había refugiado en el templo. De esta manera los habitantes de Ojitlán demostraron su voluntad de que se respetara el sufragio popular. A partir de 1868 Yolox, Quiotepec, Comaltepec, Temextitlan, Nieves, Maninaltepec, Textitlan, La Soledad y Totomoxtla pasaron a formar parte del Distrito de Ixtlán. Hacia fines del siglo pasado (1883) en la región alta los pueblos tenían pocos habitantes. En Yolox residían solo 516 personas, en Comaltepec 536, en Nieves 124, en Totomoxtla 150, en Quiotepec 791, en Maninaltepec 258, en Temextitlan 225, en Tectitlán 212, en Llagas 188. Es decir que la población de la parte la parte alta apenas superaba las 3,000 personas. Como el clima es frio y la tierra no muy buena, era frecuente que las familias tuvieran sus milpas en las regiones bajas más fértiles. Así los de Comaltepec sembraban en la ranchería de Soyolapan, los de Totomoxtla en Cuasimulco y los de Yolox en las tierras que habían pertenecido a Tamazulapan, cuyos antiguos habitantes se unieron a los de Yolox. También para 1883 los pueblos chinantecos que formaban parte del Distrito de Cuicatlán habían perdido mucha población: Tepetotutla tenía 239 habitantes, Sochiapan 518 y Tlatepusco 496. En la región de Choapan que formaba parte de la parroquia de Teotalcingo, se encontraban Choapan con 665 personas, Lalana con 843, Petlapa con 561 y Jocotepec con 568. En las últimas décadas del siglo pasado la región de la Chinantla baja conoció una época de gran prosperidad económica, aunque esa prosperidad no alcanzo a los chinantecos. Desde 1870, debido a la construcción del ferrocarril que unía México D.F. con Veracruz, muchos cubanos, españoles y alemanes se interesaron en esta rica región tropical. Por este motivo crearon grandes plantaciones de tabaco, café y cacao, en las tierras que tomaron a los chinantecos. La vida de los trabajadores en estas grandes haciendas de la época porfiriana era terriblemente dura. Especialmente la zona de Valle Nacional fue convertida en un centro de trabajo esclavista, en el cual los trabajadores eran vendidos y comprados como si fueran mercancías. Los peones eran reclutados por “enganchadores” que los engañaban prestándoles dinero o productos a cuenta, y después no podían saldar las deudas que contraían con las tiendas de raya de las haciendas. Mucho de estos trabajadores eran prisioneros políticos, enviados a Valle Nacional por ser contrarios al régimen de Porfirio Díaz.
  22. 22. Cuando estallo la Revolución de 1910 mucha gente estaba cansada de tantas injusticia. Por ello un grupo de vecinos de Ojitlán guiados por Sebastián Ortíz se rebelaron y depusieron a las autoridades municipales. Después de Controlar este pueblo marcharon sobre Tuxtepec, del cual se apoderaron rápidamente. Pero fueron atacados por tropas federales que los obligaron a regresar a Ojitlán. Hasta allí fueron perseguidos y atacados los rebeldes, debiendo refugiarse en Ixcatlán y Soyaltepec. También algunos de los pueblos de la parte alta participaron activamente en las luchas revolucionarias, entre los que se destacó Quiotepec. Después de la Revolución hubo grandes cambios económicos en la Chinantla baja, especialmente en Valle Nacional y las regiones cercanas. Esto se debió a la entrada de grandes compañías norteamericanas, la United Fruit y la Standar Fruit, que se dedicaron al cultivo del plátano para exportación. Para ello obtuvieron muchos miles de hectáreas de los mejores terrenos ribereños (tierra de “jugo” para las siembras de tonamil). Por este motivo los chinantecos fueron desplazados hacia la serranía. A partir de 1930 una plaga afectó tanto a las plantaciones de plátano que las compañías se fueron retirando. Para 1940 las plantaciones habían perdido su importancia, lo que fue agravado por la gran inundación de 1944. Debido a esta inundación es que en 1947 se creó la comisión de Papaloapan, destinada a la realización de obras de infraestructura (puentes, presas, caminos, etc.). Es esta Comisión la que construyo la Presa Miguel Alemán en 1954 y la Presa Miguel de la Madrid (Cerro de Oro) inaugurada en 1989. Durante la década que va de 1930 a 1940, el General Lázaro Cárdenas dio un gran impulso a la Reforma Agraria. En ese momento fueron devueltas a los chinantecos gran parte de las tierras que les habían quitado las plantaciones y los hacendados. Volvieron entonces a sus propietarios originales las tierras que les pertenecen desde hace miles de años, y en las cuales han transcurrido su historia.
  23. 23. BIBLIOGRAFIA Esta bibliografía reúne gran parte de los materiales escrito sobre diferentes momentos históricos en la Chinantla. Para redactar el texto hemos utilizado mucha de la información contenida en la bibliografía; pero no toda, porque el resultado hubiera sido demasiado extenso. Preferimos no colocar en el texto mismo los títulos y autores de cada obra consultada, para no confundir la lectura, en especial la de los escolares. Sin embargo creemos oportuno presentar esta lista bibliográfica, para que el lector interesado en investigar la historia por su cuenta sepa en cuales libros buscar información más completa. BARREDA, Nicolás de la 1961 Doctrina Cristiana en Lengua Chinanteca. Papeles de la Chinantla #6, INAH-MNAH, México. BARTOLOME, Miguel y Alicia BARABAS 1990 La presa de Cerro de Oro y el Ingeniero el Gran Dios. Relocalización y Etnocidio Chinanteco, Col. Presencias, INI, México. BASAURI, Carlos 1940 “Los Chinantecos”, La Población Indígena de México, T.2, SEP, México. BELMAR, Francisco 1901 Breve reseña histórica y geográfica del Estado de Oaxaca, Imprenta del Comercio, Oaxaca, México. BEVAN, Bernard 1987 Los Chinantecos y su hábitat, Col. Antropología Social, INI, México.
  24. 24. BURGOA, Fray Francisco de 1934 Palestra Historial de Virtudes y Exemplares Apostólicas, Pub. del Archivo General de la Nación, México. 1934 Geografía descripción…de las Indias Occidentales, Pub. del Archivo General de la Nación, México. CLINE, Howard 1955 “Civil congregation of the Western Chinantec, New Spain, 1599-1603”, The Americas, vol. XII, #2, Washington, U.S.A. 1956 “The Chinantla of Northeastern Oaxaca, México”, Boletín del Centro de Investigaciones Antropológicas de México, II, México. 1961 “Mapas and Lienzos of the colonial Chinantec Indians, Oaxaca, México”, Homenaje a W. Cameron Towsend México. DELGADO, Agustín 1956 “La Arqueología de la Chinantla”, Tlatoani #10, 2 época, ENAH, México. DIAZ DEL CASTILLO, Bernal 1970 Historia de la Conquista de la Nueva España, ed. Porrúa, México (8 edición). EGLAND, Steven 1978 “La Inteligibilidad Interdialectal en México”, ILV-SEP, México. ESPINOSA, Mariano 1961 “Apuntes Históricos de las Tribus Chinantecas, Mazatecas y Popolucas, Papeles de la Chinantla III, MNAH-INAH, México.
  25. 25. ESTEVA, Cayetano 1913 Geografía Histórica de Oaxaca, Tipográfica Guzmán, México. GARCIA HERNANDEZ, Tomas 1989 Tuxtepec ante la Historia, CNCA-DGCPC-Club Rotatorio de Tuxtepec, México. GARCIA ICAZBALCETA, Joaquín 1904 Relación de los Obispados de Tlaxcala…Oaxaca… en el siglo XVI, Documentos Históricos de México, T. II, México. GERHARD, Peter 1972 A Guide to the Historical Geography of New Spain, American Studies #14, Cambridge, USA. HOPKINS, Nicholas 1984 “Otomanguean Linguistic Prehistory”, Essays in Otomanguean Culture History, Vanderbilt University Press, Pub. in Anthropology No. 31, Tenesse, USA. MEDINILLA, Manuel de 1883 “Jefatura de Policía del Distrito de Tuxtepec”, en Cuadros Sinópticos de los Pueblos Haciendas y Rancherías del Estado Libre de Oaxaca. Manuel Martínez Gracida Compilador, Imprenta del Estado, Oaxaca, México. MIRANDA, José 1968 “Evolución cuantitativa y desplazamiento de la población indígena de Oaxaca en la época colonial”, Estudio de Historia Novohispana, Vol. II, UNAM, México. PASO Y TRONCOSO, Francisco del (Ed.) 1925 Códice Mendocino (edición fascímil, original de 1579), Museo Nacional e Antropología e Historia, México.
  26. 26. 1905 “Relacione Geográficas de la Diócesis de Oaxaca”, Papeles de la Nueva España, T.I-IV, México. PEREZ GARCIA, Rosendo 1956 La Sierra Juárez, 2 Tomos, Graficas Cervantina, México. RENSCH, Calvin 1977 “Situación de los estudios lingüísticos de las lenguas de Oaxaca”, Estudios de Antropología e Historia #17, Centro Regional de Oaxaca, INAH, México. 1979 “Situación actual de los estudios lingüísticos sobre las lenguas de Oaxaca”, Estudios de Antropología e Historia #27, CRO-INAH, México. WEITLANER, Irmgard 1936 “A Chinantec Calendar”, American Anthropologist Vol. 38, No. 3 (part 1), Wisconsin, USA. WEITLANER, Roberto y Carlo A. CASTRO 1953 “El Lienzo de Tlacoatzintepec”, YAN Ciencias Antropológicas No. 2, Centro de Investigaciones Antropológicas de México. 1973 Usila. Morada de Colibríes, Papeles de la Chinantla No. 7, Museo Nacional de Antropología, INAH, México. WINTER, Marcus 1989 Oaxaca. The Archaeological Record. Ed. Minutiae, Mexicana, Mexico.
  27. 27. Este libro se terminó de imprimir en noviembre de 1999, en Carteles editores-P.G.O., Oficinas ubicadas en Colón 605-4 Centro, C.P. 68000 Tel. 516-70-29, Oaxaca, Oax. Tiraje efectivo 1,000 ejemplares Este libro se terminó de Reeditar en Noviembre de 2011, Con Autorización de los Autores, Por: Jose Luis Dionicio Montero Email: jdionicio@hotmail.es

×