O slideshow foi denunciado.
Utilizamos seu perfil e dados de atividades no LinkedIn para personalizar e exibir anúncios mais relevantes. Altere suas preferências de anúncios quando desejar.

Libro Aniversario Incendios

621 visualizações

Publicada em

Contiene imágenes y descripción de los proyectos que realizó la fundación durante el año 2017 luego de los mega incendios que afectaron la zona centro sur de nuestro país.

Publicada em: Arte e fotografia
  • Seja o primeiro a comentar

  • Seja a primeira pessoa a gostar disto

Libro Aniversario Incendios

  1. 1. DESDE LA PERDIDA HASTA LOS ABRAZOS LA MAGIA EXISTEINCENDIOS FORESTALES 2017
  2. 2. CON EL APOYO PERMANENTE DE:
  3. 3. “Desde la pérdida hasta los abrazos” retrata el drama que sufrieron miles de compatrio- tas al ver sus casas e historias convertidas en cenizas, tras los incendios de enero de 2017. Es también el retrato de su profunda alegría, al hacerse real un nuevo comienzo para ellos, que se logró gracias al aporte de cientos de empresas, familias y personas que, generosamente, hicieron posible la re- construcción. Por último, es asimismo una invitación a involucrarnos con el terremoto social silencioso al que nos enfrentamos día a día. Ése que no se ve en las portadas y que nos pide a gritos que actuemos ya. Ese terremoto por el que Desafío Levantemos Chile trabaja incansablemente. PROYECTO EDITORIAL Fundación Desafío Levantemos Chile DIRECCIÓN GENERAL Y EDICIÓN Josefina Wild DISEÑO Javiera Pérez-Cotapos FOTOGRAFÍA Natphoto: Jaime Quiroz, Rodrigo Moraga Anais Afrika Rekus y Santiago Cuevas. CORRECCIÓN DE TEXTO Y ESTILO Isabel Ossa IMPRESIÓN A Impresores Desafío Levantemos Chile, Camino El Alba 9231, Las Condes. www.desafiolevantemoschile.cl Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total y/o parcial. Primera edición 2017.
  4. 4. El legado que dejó Felipe Cubillos Sigall va mucho más allá de sus logros como emprendedor, filántropo y deportista. Sus haza- ñas empresariales, sus logros en la navegación y las obras sociales que logró movilizar se encuentran bajo una base teórica profunda y a la vez concreta. Nacidas, quizás, a partir de sus lecturas personales o de las reflexiones producto de sus experiencias, sus ideas fueron y se- guirán siendo aplicables a la contingencia nacional; tuvieron sentido ayer, lo tienen hoy. Es en la figura de Felipe donde podemos encontrar un binomio reco- nocible en pocos personajes: la combinación casi perfecta entre quien piensa, dice y hace lo que cree, con el fin de dar coherencia completa a la conversación, no siempre fácil, entre lo que reflexionamos, lo que nos apasiona y lo que queremos hacer. Cubillos fue el intento de ser el Quijote y Sancho en una misma persona: pensó e hizo, a la vez que impregnó en cada uno de nosotros ese espíritu inquieto, que no se deja amedrentar. En cada proyecto que desde Desafío Levantemos Chile llevamos a cabo, existe una idea central: no son solamente el Estado o el mercado quienes van a solucionar los problemas sociales del país. La sociedad civil también tiene un rol fundamental. De ahí las asertivas palabras de nuestro querido José Miguel Bucarey, un hombre que trabajó a fondo por el empoderamiento de los civiles: “Soy opositor al asisten- cialismo desmedido, a los que confunden libertad con libertinaje, a la falta de emprendedores por las excesivas trabas burocráticas, a los que creen que, mágicamente, por ley, se puede decretar ser feliz, a los que descalifican al contrincante cuando se acaban los argumentos, a los que exigen mayor participación ciudadana y no votan, a la falta de alegría, esperanza y solidaridad”. Estas palabras, sin duda, recogen el más profundo mensaje de Desafío. Hemos sido varios los que hemos acogido ese llamado, buscando cons- truir los puentes que llevan las oportunidades y la esperanza a aquellos lugares más abandonados. “Pongo mis capacidades y valores al servicio de actividades o instituciones que generen un impacto positivo en los ámbitos sociales y/o ambientales y que sean económicamente autosus- tentables en el largo plazo”. Con esa palabras, Joaquín Arnolds tomó la decisión de convertirse en un Desafiado entrañable, con cuyo ejemplo llamó a la acción a muchos más. Felipe, Joaco, Buca, Cata, Joel, Jorge y Seba: queremos honrar su le- gado en cada paso, estando siempre presente el recuerdo de su pasión por levantar a Chile del terremoto social. Fueron, son y serán nuestro ejemplo de liderazgo, humildad y entrega. Las siguientes páginas presentan el ejemplo concreto de una reconstruc- ción integral y la intención de no solo resguardar el pensamiento de ellos en cada hogar, colegio o emprendimiento que se vuelve a levantar, sino que también es una invitación a abrazar la idea de construir un país con menos asistencialismo y con más espíritu patriota. Es también una invita- ción para todo aquel que quiera perseguir sus sueños imposibles. En memoria de Felipe y todo nuestro equipo, que nos acompañan día a día Joel Lizama Jorge Palma José Miguel BucareyCatalina Vela Sebastián Correa Joaquín Arnolds
  5. 5. Enero de 2017, un voraz incendio ata- có sin piedad el centro y sur de nuestro país. Se creía que su desarrollo sería más tímido, pero en solo 14 horas au- mentó su superficie en 115 mil hectá- reas, llevándose consigo un poblado completo. En conjunto, este incendio llegó a tener 600 focos, dejando ocho mil damnificados y alrededor de dos mil casas dañadas. Finalmente, casi 500 mil hectáreas fueron afectadas y sólo quedó el más triste registro en cuanto a la protección de la naturale- za en Chile. Meses de trabajo nos han permitido ayudar a levantar una zona que ha sido golpeada. En las próximas páginas encontrará parte de lo que ha sido esta historia, de la voz de quienes han sido clave para que esta recons- trucción se convierta en realidad.
  6. 6. EN TOTAL 300 FAMILIAS RECIBIRÁN UN HOGAR Agradecemos profundamente a cada una de las personas y empresas que, con mucho esfuerzo, contribuyeron para que estas familias pudieran tener nuevamente un hogar. La suma de sus generosos aportes fue de $14.659.690.161, monto que permitió que el sueño de todos ellos se hiciera posible. Sus sonrisas hoy son mérito de ustedes.
  7. 7. COLEGIO: 980 ALUMNOS JARDÍN INFANTIL: 96 ALUMNOS 1,6 HECTÁREAS 5.220 MT CONSTRUIDOS La comunidad de Santa Olga podrá gozar de un extraordinario complejo educacional.
  8. 8. LA RECONSTRUCCIÓN EN CIFRAS
  9. 9. El Progreso de Papalillo: La primera Villa Sustentable
  10. 10. ¿EN QUÉ CONSISTE LA VILLA SUSTENTABLE? Energía con paneles solares Mejoras térmicas Alumbrado público Compostera/ huertos Reutilización aguas usadas y lluvias · 4 paneles por hogar de 250 W c/u · 1 Inversor de 1,2-1,5 KW · Mejora de calidad de vida imple- mentando un calefactor solar de agua híbrida que reduce el costo de energía residencial. Beneficio mensual por vivienda: $55.080 Exterior Instalación paneles SIP en ventanas (cortinas exteriores). Interior Aislamiento ventanas y puertas (sellos 3M). Con energía solar · 10 composteras compartidas · Crear conciencia sobre impacto de basura y generar instancia de separación. · Generar tierra óptima para el cul- tivo en invernaderos/huerto · 1 sistema por vivienda · Uso de aguas lluvias (1000 lts.) y aguas grises (opcional negras) para incendios, regadío y WC. Beneficio mensual por vivienda $6.980
  11. 11. LA EDUCACIÓN EN CIFRAS
  12. 12. LA REFORESTACIÓN EN CIFRAS
  13. 13. LOS EMPRENDIMIENTOS EN CIFRAS
  14. 14. LAS DONACIONES EN CIFRAS
  15. 15. A fines de diciembre de 2016 un nuevo incendio en los cerros de Valpa- raíso nos alertaba de que el verano no iba a ser tranquilo. La primera semana de enero, otro incendio en la localidad de Paredones fue la segunda alarma, hasta que vino lo peor: los incendios de Pumanque, que iniciaron un espiral de focos que arrasaron sin piedad con las casas, campos y sueños de miles de familias chilenas. El sábado 21 de enero desperté angustiado por lo que veíamos venir. Junto a Jorge Errázuriz y William Arévalo, alcalde de Santa Cruz, visitamos los sectores más afectados hasta ese momento. Una de las claves de Desafío es entender en terreno lo que se requiere, por lo que, “GRACIAS A TODOS USTEDES POR HABER SIDO PARTE DE LA SOLUCIÓN” luego de recorrer la zona, nos reunimos en Santa Cruz con todos los alcaldes para conocer sus necesidades y buscar formas de ayudarlos. Volví ese domingo a Santiago, un poco más tranquilo por Pumanque, ya que desde el centro de operaciones del fuego de la Corporación Na- cional Forestal (CONAF), nos comentaron que ya tenían controlada la situación en esa zona. Sin embargo, la pesadilla seguiría. Esa misma noche, me llamó Lucy Ana Avilés -una increíble chilena patriota, residente en Estados Unidos- para contarme que junto a su marido, Benjamin Walton, estaban tratando de mandar a Chile el CRISTIÁN GOLDBERG Presidente del Directorio, Desafío Levantemos Chile
  16. 16. activó de inmediato una enorme red para canalizar las intenciones de ayuda -que funcionó a la perfección- y gracias a ellos y la generosidad de todos los chilenos, la campaña permitió recolectar los fondos que, en definitiva, hicieron posible levantar y apoyar rápidamente a las fa- milias afectadas. Uno de los recuerdos que me marcó en esos primeros días tras los in- cendios, fue el de Juanita, una mujer que se encontraba sola, llorando en la esquina de la cancha de fútbol de Santa Olga, que por esos días servía de albergue. Me acerqué a ella, la abracé y le dije “no te puedo preguntar cómo estás, solo te puedo decir que los ayudaremos”. Ella me contó que había perdido la casa en que vivía junto a su marido, Cristián Contreras, y sus dos hijos. Con lágrimas, me dijo “mi casita era sencilla y digna. La habíamos construido con mi marido y hoy no tengo nada, estoy desesperada”. Ese grito de ayuda fue removedor y nos motivó a trabajar aún más rápido, para ir en ayuda de ellos. Gracias a eso, hoy Juanita, Cristián y sus hijos ya viven en su casa definitiva. Quisiera agradecer a tantas personas que nos “ayudaron a ayudar“. Muy especialmente a cada voluntario de esta maravillosa fundación por el trabajo realizado, a los líderes de área, a mis compañeros del directo- rio de Desafío Levantemos Chile y a Nicolás Birrell, quien lideró en for- ma magistral a nuestro equipo. A Easy -nuestro otro socio permanente y que junto a Banco de Chile hacen posible financiar la operación de Desafío- por su enorme apoyo en la implementación de las casas. Agra- decer también a otro gran patriota, Renato Sepúlveda, quien, junto a su equipo, construyó en tiempo récord las primeras 150 viviendas, demostrando que la magia sí existe. Recordar a una amiga, la gran Sole Saieh, que desde el día uno se motivó y nos acompañó a terreno. Desde el cielo, sin duda su mano de ayuda ilumina a estas personas. A la familia Von Appen, que fueron los primeros en donar, a Oscar Lería y Paola Luksic, que nos acompañaron en la zona afectada y que, junto a su familia, son los principales donantes del nuevo Complejo Educacional Santa Olga. A Lucy Ana Avilés y su marido Benjamin Walton, a Consorcio, SOFOFA, ASOEX, Cementos Melón, CMPC y a tantas empresas y personas solidarias que hicieron posible reconstruir nuevamente el hogar y colegio de estas familias. Por último, un especial reconocimiento a Sergio Galilea, Subsecretario de Obras Públicas, y a su equipo, quienes siempre nos apoyaron y han hecho una labor funda- mental en la reconstrucción de Santa Olga. Tenemos un gran país, que se une en las desgracias, y tenemos un DE- SAFÍO que es de todos los chilenos. Nuevamente gracias a todos uste- des por haber sido parte de la solución. Vivan Chile y su gente. CRISTIÁN GOLDBERG Presidente del Directorio, Desafío Levantemos Chile avión cisterna SuperTanker y nos pedían ayuda para presionar los permisos de operación. Eran momentos de mucha angustia por lo que se vivía en el sur, y su generosidad nos abría una luz de esperanza. El SuperTanker, a la postre, se convertiría en un gran símbolo de espe- ranza para Chile entero. Lamentablemente, a contar de ese momento, y pese a esa inyección de esperanza, vinieron semanas muy duras. Ese mismo día se declararon los incendios en Vichuquén y comenzó un espiral difícil de frenar. Mientras tanto, en la sede de Desafío, el equipo de emergencia ya des- pachaba la ayuda que nos habían solicitado los alcaldes el día ante- rior. Mi homenaje es para nuestro equipo, por un logro épico: más de $1.000 millones de pesos en ayuda, entregados en tan solo una semana. También un profundo agradecimiento a todos nuestros líderes regiona- les que, en medio del caos y la presión, se encargaron de distribuir la ayuda en forma eficiente y ordenada en sus respectivos sectores. Mientras tanto, el fuego seguía descontrolado y de manera dantesca, atacaba el centro y sur de nuestro país. No daba tregua. Entonces, des- de Santa Olga, una líder de la fundación me dijo “Cristián, esto no para. ¡Qué hacemos! Estoy desesperada por ver tanto sufrimiento”. La instrucción fue clara: “Enfoquémonos en ayudar rápidamente a los afectados, y que nadie arriesgue su vida en labores de extinción del fuego”. Y seguimos operando así, con la más absoluta entrega, sin des- canso y con la misma intensidad. Hasta que el 25 de enero, el infierno se hizo realidad y arrasó con todo lo que tenía a su alrededor. Las familias -muchas de ellas habitantes de la zona desde los años 90 y que apoyaban labores forestales- fueron testigos de cómo sus casas y sus recuerdos desaparecieron en segundos, devorados por las llamas. El fuego atacó con crudeza y sin piedad Santa Olga y sus alrededores. Estar en Santa Olga era ver Nagasaki o Hiroshima después de la bom- ba nuclear. De su historia no quedó nada. Era desolador observar a las familias deambulando por los escombros de las que habían sido sus casas y nos partió el alma al punto de hacer realidad nuestro lema: “Desde la pérdida hasta los abrazos”. Como en estas emergencias siempre aparecen “héroes”, tras la de- bacle en Santa Olga recibí un llamado. Era Rafael Araneda, para ofrecerme su ayuda y realizar una campaña solidaria junto al gran equipo de Chilevisión. Banco de Chile -nuestro socio permanente- CRISTIÁN GOLDBERG Presidente del Directorio, Desafío Levantemos Chile
  17. 17. Su relato debió estar en este libro, pero su historia se quiso escribir de otra manera.Buscandolaformadedarleelrolquelecorresponde,nosadueñamos del que era su espacio, para homenajearla como siempre lo mereció. Soledad Saieh fue una profunda Desafiada, una mujer de una enorme calidad humana, que estuvo muy presente en los eventos importantes. En los incendios de 2017, aportó desde el combate del fuego -con su vital apoyo para traer el avión Albatros- hasta el trabajo incansable del SOLEDAD SAIEH día a día de Desafío Levantemos Chile. Sin duda, su espíritu caló hondo en quienes la conocimos, y fue un privilegio haber sido testigos y recep- tores de su entrega y pasión. Su generosidad infinita y su inigualable motivación nos inyectaron la energía que tanto se necesita para una operación como ésta. Sin duda, una Desafiada inolvidable. Por su generosidad y entrega, a ella le debe- mos y agradecemos parte importante de esta reconstrucción. Nuestra Fundación te estará por siempre agradecida, querida Soledad. Equipo de Desafío Levantemos Chile
  18. 18. SANTA OLGA 24/01/17 UN DÍA ANTES DEL INCENDIO
  19. 19. (c) Agencia UNO EL FUEGO I.
  20. 20. (c) Agencia UNO
  21. 21. “TERMINÉ DE CONSTRUIR MI CASA UN MARTES, Y AL DÍA SIGUIENTE EL FUEGO HIZO LO SUYO. ME EXPUSE, EXPUSE A MI HIJO, LO VI TODO NEGRO. LA ÚNICA FORMA DE SALVARNOS FUE LANZARNOS AL ESTERO PORQUE ERA TODO UN INFIERNO”. ISRAEL LÓPEZ, El Progreso de Papalillo.
  22. 22. (c) Francisco Flores (c) Agencia UNO
  23. 23. “LAS LLAMAS ERAN ENORMES, EL AIRE ERA ESPESO, COMO QUE TE ASFIXIABAS Y, POR MIS HIJAS, ME FUI. YO GRITABA: ‘¡NIÑITAS, NIÑITAS!’… SE VEÍAN LLAMAS POR TODOS LADOS”. MARÍA ISABEL GARRIDO, El Progreso de Papalillo.
  24. 24. (c) Agencia UNO
  25. 25. “ARRANCAMOS 5 MINUTOS ANTES. VI DESDE LA CASA DE MI HIJO CÓMO SE QUEMÓ MI CASA. EN 10 MINUTOS, EL FUEGO ARRASÓ CON TODO”. ESMERALDA ZÚÑIGA, Brisas de Nirivilo.
  26. 26. (c) Agencia UNO
  27. 27. “EN ALIANZA CON DESAFÍO LOGRAMOS DAR ESPERANZA EN MEDIO DE LA CATÁSTROFE” “¡No podemos no estar!” era la frase que se repetía en los pasillos de Turner Chile. Nuestro matinal y el departamento de prensa fueron los primeros en alertar: el fuego se estaba tomando el centro y sur de nuestro país. Hicimos grandes esfuerzos para informar lo que estaba pasando desde los distintos focos. Nuestra intención era ser un puente y ponernos a disposición de las miles de familias afectadas, porque como medio de comunicación tenemos un compromiso y una obligación con el país. Había que actuar rápido. Además de informar del incendio, debíamos dar también un golpe anímico. El equipo de colaboradores de Turner Chile estuvo de inmediato a disposición de la campaña, con gran profe- sionalismo y dedicación. Y, junto a Desafío Levantemos Chile, en muy poco tiempo armamos un equipo de trabajo conjunto. El primer paso fue disponer de las pantallas de Chilevisión y CNN Chile como medios troncales de la recaudación de fondos para la re- construcción. Durante dos días reemplazamos la programación normal del canal por una transmisión especial sobre el incendio: su magnitud, los trabajos para controlarlo, las víctimas y la necesidad urgente de ayu- da. Luego, pusimos foco en la capacidad de salir adelante, que es tan propia de los chilenos frente a las catástrofes. Nos enfocamos más en la resiliencia y la esperanza, que en los efectos dramáticos del fuego. TESTIMONIO JORGE CAREY Presidente Ejecutivo, Turner Chile
  28. 28. (c) Agencia UNO Nuestra audiencia comprendió la urgencia del llamado y acogió esta campaña solidaria. Fueron miles de anónimos donantes que nos per- mitieron lograr la más alta recaudación de la historia, después de la Teletón. Estos fondos están siendo utilizados en su totalidad por Desa- fío Levantemos Chile, en su proyecto de reconstrucción de Santa Olga y localidades cercanas, ayudando a muchas familias que lo perdieron absolutamente todo. A través de la alianza con Desafío logramos dar esperanza en medio de la catástrofe. Cuando llegó febrero, habíamos quedado todos tan tocados por esta ex- periencia, que nos resultó obvio que debíamos modificar el sentido del Festival de Viña del Mar. Junto con la Municipalidad de Viña del Mar, estuvimos de acuerdo en incorporar en el evento la campaña de ayuda a Santa Olga, con múltiples donaciones de artistas y rostros. Dedicamos la Gala de Viña del Mar a este propósito y también a rendir un sentido homenaje a los bomberos de la región afectada, por su heroico trabajo. Con mucho orgullo, hemos podido ver a lo largo del año los frutos de una campaña que nació en 24 horas, pero que dejó huellas profundas y perdurables. Por una parte, en el gran proyecto de reconstrucción y sustentabilidad que Desafío diseñó y ha venido ejecutando en la zona, en beneficio de sus comunidades afectadas. Y, por otra, quizás la me- nos esperada, en el alma de nuestra organización, que jamás olvidará el poder, la mística y la épica que vivimos todos en el canal ese fin de semana. Nos unimos con total convicción para servir a otros y eso tuvo un poder gigantesco en todos nosotros. “Fueron miles de anónimos donantes que juntos nos permitieron lograr la más alta recaudación de la historia, después de la Teletón”. TESTIMONIO JORGE CAREY Presidente Ejecutivo, Turner Chile
  29. 29. (c) Agencia UNO
  30. 30. 545 mil hectáreas quemadas en total / 300 mil corresponden a plantaciones forestales y 15 mil a bosque nativo. Región del Maule la que suma la mayor superficie quemada, con 285 mil hectáreas Más de 6000 damnificados (c) Agencia UNO
  31. 31. ENFRENTANDO LA EMERGENCIA II.
  32. 32. “GENTE DE NUESTRO EQUIPO ARRIESGÓ SU VIDA PARA DARNOS A CONOCER LAS NECESIDADES” TESTIMONIO ALEJANDRA CASTELLÓN Líder “A mí sí me importa”, Desafío Levantemos Chile Todo pasó muy rápido y fue una bola de nieve que fue creciendo y cre- ciendo. Realmente no sé en qué minuto se perdió todo tipo de control. Recuerdo que fue un día viernes, que me llamó Cristián Goldberg para decirme que había una amiga de Desafío que necesitaba ayuda por un incendio que estaba afectando la comuna de Paredones. La verdad es que, luego de todas las catástrofes que hemos vivido, en un principio vi este pequeño incendio como algo “abarcable”. Difundimos por redes sociales la ayuda que se requería y que teníamos plenamente identifica- da, dada la amplia experiencia que hemos ido ganando en este aspec- to. Estábamos muy conscientes de que había que tomar acción, pero jamás pensamos que se iba a convertir en un caos. Hasta ahí, creíamos que teníamos todo “bajo control”. Las horas pasaron y viendo la televisión, escuchando las noticias y recibiendo algunos llamados, me di cuenta de que esto estaba cre- ciendo de manera desproporcionada, por lo que era urgente tomar muchas más medidas. En fin de semana todo se torna un poco más lento, por razones obvias, pero dado nuestro ADN, no podíamos es- perar. Nuestros voluntarios se mostraban ansiosos por ayudar, pero a la vez teníamos que ser muy responsables, porque la situación era muy peligrosa. La ayuda que logramos hacer llegar y los casos que se conocieron fue- ron resultado de que gente de nuestro equipo literalmente arriesgó su vida para darnos a conocer las necesidades, de manera de poder mover nuestras redes de contacto. Muchas veces tuve miedo por mis compa- ñeros, por ese deber suyo de colaborar, mezclado con cierta falta de conciencia de lo que realmente estaba pasando. Sin embargo, confié en la experiencia y en la altura de mira que hemos logrado adquirir con las catástrofes, y el resultado finalmente fue admirable.
  33. 33. Enviamos más de 1.900 toneladas de ayuda, nos contactaron cientos de personas y empresas, y nuestra tarea fue gestionar que toda la ayuda llegara a nuestros equipos en terreno, que son nuestros héroes y saben quiénes verdaderamente necesitan la ayuda. Nuestros teléfonos, literalmente, no paraban de sonar. Había que coor- dinar un mundo de donaciones de diferentes categorías: temas para ganado, artículos de primera necesidad, apoyo a bomberos y gente damnificada, agua, ropa y mucho más. La sensación era la de sostener muchas cuerdas, de las que cada uno tiraba para su lado. Nuestro deber era no soltar ninguna. Todo fue fluyendo de manera perfecta en cuanto al envío, acopio y entrega de las donaciones. No fue fácil, pero se coordinó de mane- ra perfecta. Fue lindo ver cómo las diferentes áreas logramos ser un todo, apoyarnos y conseguir lo que hicimos. Sin embargo, no podemos arriesgarnos. La investigación, la prevención y la acción rápida son lo único que nos va a salvar de catástrofes como éstas. No hay otra forma. TESTIMONIO ALEJANDRA CASTELLÓN Líder A mi si me importa, Desafío Levantemos Chile “Nuestros teléfonos, literalmente, no paraban de sonar. Había que coordinar un mundo de donaciones de diferentes categorías: temas para ganado, artículos de primera necesidad, apoyo a bomberos y gente damnificada”.
  34. 34. El incendio aumentó su superficie en 115 mil hectáreas -en tan solo 14 horas- la noche del 25 de enero. Esto equivale a 1,8 veces la super- ficie de Santiago.
  35. 35. “45 MINUTOS ANTES DE QUE ARDIERA, NOS GRITABAN QUE NOS FUÉRAMOS. A MIS 80 AÑOS, JAMÁS ME HABÍA TOCADO VER CÓMO EL FUEGO ATACABA LOS BOSQUES DE ESA FORMA. EN MENOS DE UNA HORA NO QUEDÓ NADA”. Geraldo Jaque, Empedrado.
  36. 36. “Hicimos un levantamiento de todos nuestros clientes del sector y les donamos container - almacenes con una carta de productos para que pudieran recomenzar”. TESTIMONIO PAOLA CALORIO Directora de Asuntos Públicos y Comunicaciones, Coca-Cola Chile “ESTE TIPO DE PROYECTOS LE DAN SENTIDO A NUESTRAS VIDAS” Esta catástrofe no estaba siendo igual a las otras. Era tal su impacto, su crudeza y sobre todo su duración, que nos hizo proponer una forma inédita de donación: bajamos la pauta publicitaria durante una semana. Nuestra participación había comenzado varios días antes. La magnitud del fuego y la angustia e incertidumbre que la gente estaba viviendo, hicieron que estuviéramos presentes desde el inicio del incendio a tra- vés de la donación de agua más grande que Coca-Cola haya hecho en Chile: 3.000.000 de litros. Esto, porque -como en cada emergencia- el agua se transformó en una de las carencias más importantes. Una de las particularidades de Coca-Cola es que, si bien es una com- pañía multinacional, es a la vez muy local, gracias a sus embotelladoras Andina y Embonor, distribuidores y canales de venta. En definitiva, somos parte de la comunidad. Ello nos permite actuar eficientemente cuando se requiere, gracias a un plan de contingencia y un fuerte com- promiso de nuestros actores. Así, adecuando las líneas de producción y los canales de distribución en todo Chile, logramos llegar rápidamente con un aporte tan elemental como es el agua. En este sentido, destacamos el gran rol que ha cumplido Desafío Levan- temos Chile como socio estratégico, porque no basta solo con disponer de la ayuda, sino que es fundamental la forma en que se canaliza para que sea recibida específicamente por las personas que más la necesitan. Mientras llegaba la primera ayuda, el fuego seguía avanzando rápida- mente y sin mucho control. Y así, fuimos testigos de cómo Santa Olga y cada una de sus casas se quemaron por completo. Fue entonces cuando decidimos hacer una donación de gran impacto, diferente a las entre- gadas en otras oportunidades. Esta vez optamos –en un hecho inédito en nuestra historia corporativa- por suspender durante una semana la publicidad de nuestras marcas en los medios, y poner esos recursos a TESTIMONIO PAOLA CALORIO Directora de Asuntos Públicos y Comunicaciones, Coca-Cola Chile
  37. 37. TESTIMONIO PAOLA CALORIO Directora de Asuntos Públicos y Comunicaciones, Coca-Cola Chile disposición de los afectados. Este ejemplo tuvo tal repercusión, que luego se replicó en otros países del mundo que tuvieron emergencias similares. Más de 500 mil hectáreas fueron afectadas entre el 1 de enero y el 10 de febrero de 2017. Ante una catástrofe de esta magnitud, nuestro rol no podía agotarse en la provisión de agua. Como empresa socialmente res- ponsable que somos, hicimos una nueva donación con el fin de aportar a la zona de Santa Olga en tres líneas principales, que van acorde con nuestro programa de sustentabilidad. En primer lugar, la política de Coca-Cola en todo el mundo es devolver al planeta el agua que se utiliza en sus procesos y productos. Esto lo ha- cemos a través de la eficientización de nuestros procesos en las plantas y en la generación de proyectos de conservación y forestación. Por esta razón, junto con la donación de agua, quisimos sumarnos a esta cruza- da e iniciar junto a Desafío Levantemos Chile y la comunidad de Santa Olga, un proyecto de forestación en la zona. La particularidad de esta iniciativa es que será la misma comunidad local la que, con la ayuda de expertos, dará vida a este plan. En segundo lugar, quisimos complementar la reconstrucción de la zona con un espacio de esparcimiento, para que los vecinos de Santa Olga cuenten con un lugar de recreación y espacio familiar. Con ese objeti- vo, hicimos canchas de fútbol en un sector que quedó absolutamente destruido por las llamas. En tercer lugar, y con mucha fuerza, quisimos ir en ayuda de un pi- lar fundamental de nuestro negocio: los almaceneros, quienes se vieron muy afectados por los incendios. Para esto, junto con Desafío Levante- mos Chile, realizamos talleres de capacitación y emprendimiento para que los dueños de almacenes dispusieran de las herramientas necesarias para volver a montar sus negocios. Además, hicimos un levantamiento de todos nuestros clientes del sector y les donamos container-almacenes con una carta de productos para que pudieran recomenzar. A esto se agregó un acompañamiento psicológico, con lo que nuestra labor de apoyo se hizo multidisciplinaria. Todas estas líneas de acción han sido posibles de ejecutar gracias al profesionalismo y capacidad de Desafío Levantemos Chile como alia- do nuestro, resultado de una relación que tuvo su origen hace muchos años, en la cruzada iniciada por Felipe Cubillos después del terremoto y tsunami del 27F. Este tipo de proyectos le dan sentido a nuestras vidas, estimulan la creatividad y, para los que trabajamos en Coca-Cola, nos hacen estar más orgullosos de ser parte de esta gran empresa.
  38. 38. DANIELA FAÚNDEZ CORONADO, Rayenco. “DESAPARECE ALGO MATERIAL, ES CIERTO. PERO DUELE. ES LA HISTORIA FAMILIAR QUE SE TRANSFORMA EN UN MONTÓN DE CENIZAS”.
  39. 39. “ADEMÁS DE AGUA, EL AVIÓN TRAÍA ESPERANZA” Magdalena Moreno: “Todo partió de una manera muy ingenua, sin jamás dimensionar el impacto que esto tendría. Estaba de vacaciones en el sector de Hualañé, y el fuego se acercaba sin control. Fui testigo presencial del miedo reinante, de esa incertidumbre constante frente a una even- tual evacuación, de esa angustia permanente frente a algo tan inmenso. Pese al caos, no se llamaba a los militares a la calle ni se decretaba estado de emer- gencia, sin embargo, la Presidenta Michelle Bachelet sí hizo un llamado de ayuda internacional. En ese contexto, Lucy Ana Avilés decidió que, como fundación, debía- mos buscar alguna solución para ayudar a apagar los incendios”. Lucy Ana Avilés: “Estaba en el campo, junto a mi familia, a una hora y media de Denver. Llevaba días mirando lo que estaba sucediendo en el país. No podía dejar de ver las noticias y sufrir con todo. Sufría por los tres fallecidos, por sus familias, por quienes lo estaban perdiendo todo, por los bomberos, voluntarios y niños que daban sus vidas para parar ese infierno. Magdalena estaba en Hualañé y me comentó la situación de los bomberos: tenían sólo una botella de agua y una barra de cereal. No pude resistir que quienes habían dado su vida de manera voluntaria por nosotros estuvieran tan abandonados. Con fondos de la fundación y otros donantes, Magdalena entregó hidratación, abasteció de comida, curó las quemaduras y protegió a los voluntarios. Mientras tanto, hablaba con la Conaf para ver si tenían datos de dónde podríamos arrendar algo para combatir los incendios. El sábado 21 de enero empezamos a googlear y llamar a diferentes lu- gares. “Arriendo de helicópteros para incendios”, poníamos en el bus- TESTIMONIO LUCY ANA AVILÉS / MAGDALENA MORENO Fundadora / Directora, Fundación Viento Sur
  40. 40. TESTIMONIO LUCY ANA AVILÉS / MAGDALENA MORENO Fundadora / Directora, Fundación Viento Sur El lunes pasamos tres horas junto al equipo del SuperTanker, miran- do el avión, conociendo la experiencia que tenía cada uno de ellos, mientras llegaban mensajes que decían “ya van a firmar la carta, van a autorizar”. Estaba ansiosa, los incendios empeoraban y ya había cuatro víctimas fatales. Cuando eran las 8 de la tarde en Chile, estaba lista para volver a Den- ver con el corazón destrozado. No entendía absolutamente nada. En ese momento me detuve, tomé un lápiz y algo donde escribir, y decidí sacarme la foto con el mensaje que se hizo famoso. Rompí absoluta- mente todos los protocolos de la familia de mi marido y los protocolos que tenemos como matrimonio, pero a esa altura estaba tan devas- tada, que no podía no hacer un último intento y pedirle ayuda a los chilenos para que llegara este mensaje”. Magdalena Moreno: “Hablamos con diversas autoridades, y nos pusieron una se- rie de requisitos para poder funcionar. Los aceptamos todos. Finalmente, el 24 de enero nos dieron la autorización para traer el avión y, al día siguiente a las 6:30 de la mañana, el SuperTanker pudo aterrizar en Chile. Fue tanta la maquinaria requerida para que pudiera operar, que tuvimos que instalarnos en la Base 10 de la Fuerza Áerea de Chile (FACH). “De lo ocurrido debemos quedarnos con los aprendizajes y, el más importante, es que en Chile se requiere un sistema de colaboración. Ninguno de los organismos involucrados tiene la capacidad de superar por sí solo una catástrofe de esta magnitud”. TESTIMONIO LUCY ANA AVILÉS / MAGDALENA MORENO Fundadora / Directora, Fundación Viento Sur cador. Dimos con alternativas en Perú y Brasil, pero era sábado, por lo que se hacía más difícil que nos contestaran. Por su lado, Benjamin, mi marido, llamaba a las diferentes forestales de Estados Unidos pidiendo datos y ayuda para Chile. En tanto, yo me puse en contacto con un amigo que trabaja con aviones y él me derivó con quien nos ayudó a llegar al SuperTanker. El domingo 22 me enteré de que el SuperTanker se ubicaba en un pueblo cerca de Denver. Junto a mi marido, fuimos a conocerlo y a plantear a los encargados nuestro interés por financiar su uso para ayudar a apagar los incendios en mi país. En la Corporación Nacio- nal Forestal de Chile (CONAF) ya nos habían dicho que los aviones no servían, argumentando diversas razones. Sin embargo, por mi par- te, seguí empujando para que resultara, pues no entendía cómo no se abrían a la posibilidad de decir “ok, aquí no se pierde nada, acepta- mos la ayuda”. Magdalena Moreno: “El lunes 23 de enero el SuperTanker estaba listo para partir. Nos pusimos en contacto con la CONAF para ofrecerles traer este avión como donación, de manera de ayudar en el combate al fuego, pero nada fluyó como espe- rábamos. Las respuestas tardaban y los permisos, más aún. Insistían en que no era efectivo para un país como Chile, por su geografía y por otros motivos. En estas con- versaciones e intentos por obtener la autorización, pasaba tiempo vital, en el que los incendios seguían avanzando, amenazando las tierras y a su gente”. Lucy Ana Avilés: “Movimos cielo, tierra y mar entre familia, amigos y conocidos. Hicimos una cadena, pidiéndoles a todos que nos contac- taran con las autoridades para poder contarles sobre esta donación. Incluso se les ofreció una videoconferencia, en caso que quisieran obte- ner más información y así hacer más rápida la comunicación. Pero no mostraron interés. Jamás pensé que, frente a la urgencia que se vivía y el llamado de ayuda de la Presidenta, se perderían días cruciales.
  41. 41. Ese mismo día, a las 4 de la tarde, el SuperTanker partió rumbo a la comuna de Empedrado. Debido a la gran cantidad de humo, no pudo realizar su primera descarga de agua y fue desviado en el aire hacia Licantén y Hualañé, donde tuvo un efecto importante. Al verlo pasar, la gente agitaba banderas, saludaban, grababan videos. La emoción de cada descarga fue indescriptible… Además de agua, el avión traía esperanza. El SuperTanker estuvo ocho días en Chile, gracias al financiamiento de Fundación Viento Sur. Su exposición hizo que, tras la emergencia, hubiera un antes y un después para nosotros. Nunca necesitamos un agradecimiento público, porque fue tanto el cariño de la gente, que nos sobró con haber ayudado a levantar el espíritu de un país, en un momento en el que el incendio crecía y no se veía ninguna luz de esperanza. Devolver la ilusión y hacer que la gente volviera a creer, fue una inyección de energía para nosotros también”. Lucy Ana Avilés: “Hoy algunos hablan de evaluaciones realizadas y del bajo rendimiento que supuestamente tuvo el avión, mientras a mí me llegan correos, cartas y mensajes personales, en que me cuentan cómo las descargas del SuperTanker salvaron las vidas de muchas per- sonas. Yo no hablo de porcentajes, hablo de vidas que fueron salvadas, no sólo por el SuperTanker, sino por todos aquellos que, de una u otra forma, colaboraron en apagar las llamas y reconstruir la zona. Una vez apagado el fuego, había mucho trabajo por hacer, por lo que quisimos también involucrarnos en la reconstrucción. Buscamos hacerlo de manera independiente, pero finalmente optamos por acercarnos a los expertos. Como Desafío Levantemos Chile es una entidad que lleva años funcionando y que ha demostrado ser tremendamente eficiente, creíble y transparente, decidimos sumarnos y aportar a sus labores en la zona”. Magdalena Moreno: “De lo ocurrido debemos quedarnos con los aprendizajes y, el más importante, es que en Chile se requiere un sistema de colaboración. Ninguno de los organismos involucrados tiene la capacidad de superar por sí solo una catástrofe de esta magnitud, por lo que urge encontrar una fórmula que simplifique la burocracia para enfrentar emergencias. Es vital estudiar quién tiene que hacerse cargo. Hoy se duda sobre si llamar o no a la Fuerzas Armadas, cuando ellos tienen que estar en el centro de la operación. Lo mismo con los municipios, porque la ayuda no puede depender de que alguien salga pidiéndola en televisión. Las conclusiones parecen claras, sin embargo lo que más nos preocupa es que no hemos visto esa intención de cambio”. TESTIMONIO LUCY ANA AVILÉS / MAGDALENA MORENO Fundadora / Directora, Fundación Viento Sur
  42. 42. “SANTA OLGA FUE PARA MÍ LO MÁS PARECIDO A CHERNÓBIL” Corrían los primeros días de enero, se iniciaba el 2017 y se dio la com- binación letal: 30 grados de temperatura, 30% de humedad y 30 kiló- metros por hora de viento. Resultado: en 48 horas tuvimos 12, 15, 20 focos de incendios simultáneos, al punto de llegar a enfrentar un con- junto con más de 600 focos enormes, en un espacio territorial de 500 kilómetros, en el ancho de la Cordillera de la Costa al mar. No contábamos con la cantidad de brigadas suficientes y, así, era inevita- ble tener 4 ó 5 focos muy activos. Enfrentar el fuego cruzado era particu- larmente duro y el régimen de vientos variables hacía que los incendios fueran muy difíciles de controlar. Las condiciones de clima y humedad no cedían y el 30-30-30 se daba con cifras aún peores. Todo parecía eterno. Era momento de elegir, delinear un plan. Con toda la presión encima y con el tiempo, la geografía y el clima en contra, definimos: dejaríamos que los bosques se quemaran y todas nuestras energías apuntarían a salvar vidas. Principalmente, nos concentraríamos en los ocho puntos que amenazaban los centros poblados, con la integridad de Concep- ción como una de nuestras mayores preocupaciones. Así, iniciamos una batida épica, con la intención de lograr 500 kilóme- tros de cortafuego. Nunca habíamos requerido una metodología para una misión de esa magnitud. La labor era compleja y el momento aún más complejo. Sin embargo, en tan solo 20 días –y considerando que todo esto era en medio de la administración pública, lo que requiere ciertos protocolos- lo logramos. Al fin el fuego comenzaba a controlarse y la calma tímidamente se empezaba a asomar. El día 3 febrero los incendios habían cedido en O’Higgins, y estaban estables en Maule. Pudimos respirar algo más tranquilos. Entonces, se TESTIMONIO SERGIO GALILEA Subsecretario de Obras Públicas y Coordinador de la Reconstrucción
  43. 43. “Iniciamos una batida épica, con la intención de lograr 500 kilómetros de cortafuego”. TESTIMONIO SERGIO GALILEA Subsecretario de Obras Públicas y Coordinador de la Reconstrucción consideró que era momento de iniciar la fase de reconstrucción. Los principios que primarían en esta etapa serían claros: coordinación del Estado, sobre la base de que todo lo público funcionara con buena si- nergia con el sector privado. Al llegar a Santa Olga, el escenario fue para mí lo más parecido a Cher- nóbil. Se veía el efectivo militar -condición fundamental para que en estas circunstancias se pueda funcionar ordenadamente- con un arduo trabajo en terreno; distintas fundaciones operando; una cantidad im- portante de voluntariado; y los diferentes servicios públicos haciendo reconocimiento del daño. Y alguien, que era yo, sentado en el antiguo paradero de Santa Olga, tratando de definir cómo reconstruir ese caos. El conteo daba que eran alrededor de 800 las viviendas destruidas y se tomó una segunda definición: se dotaría de viviendas definitivas a las familias que hubieran perdido su casa en áreas rurales y se construiría también a las 270 familias que estaban en situación irregular. Además, se estableció un proyecto pionero con acceso al agua a distancia, traída del río Maule, y que significó 14,8 kilómetros de tubería. Para lograr esto, la cooperación con otras instituciones fue vital, y De- safío Levantemos Chile me pareció que estaba para cosas importantes. Seríamos socios estratégicos. Sus valores, el compromiso de su volunta- riado, sus profesionales y su credibilidad fue para nosotros un comple- mento muy importante. Saco lecciones y tengo la convicción de que las grandes obras en Chile tienen que ser de manera colaborativa entre lo público y lo privado. Finalmente, las acciones coordinadas son rentables para todos, y así lo hemos visto en este proceso de reconstrucción, que ha convertido un sector que era de altísima vulnerabilidad -que en tan solo horas se quemó por completo-, en un ejemplo de poblado forestal, que contará con viviendas definitivas, un sistema de aguas de primera categoría y un liceo de excelencia, otro proyecto que Desafío Levantemos Chile tomó con mucha valentía. En definitiva, gracias al trabajo mancomunado de muchos, ha nacido un nuevo Santa Olga.
  44. 44. Un equipo de Desafío se fue a vivir a la VII región para empaparse de las inquietudes, intereses y necesidades de la gente. Así, conocimos sus historias e identificamos a los beneficiarios.
  45. 45. AYUDA ENTREGADA EN LOS PRIMEROS DÍAS: KIT GANADO Forraje y alimento 1.866 toneladas Estanques 457 unidades Bebederos 150 unidades Planzas 10 kilómetros Insumos médicos 12.500 unidades Mallas para cercos 20.040 metros KIT BOMBEROS Herramientas 47.455 artículos Bebidas y agua 182.250 litros Equipamiento 27 compañías Alimentos 21.802 kilos KIT DAMNIFICADOS Herramientas e insumos 9.926 artículos Alimentos 25.595 kilos Prendas de vestir 4.634 unidades Kit higiene 4.574 unidades Agua 2 millones de litros
  46. 46. EMPIEZA LA RECONSTRUCCIÓN Y AHORA ¿CÓMO NOS LEVANTAMOS? III.
  47. 47. “ELLOS NO ELIGIERON VIVIR ESTO, NOSOTROS SÍ ELEGIMOS DEJAR TODO PARA AYUDARLOS” El incendio que afectó a tres regiones de nuestro país en enero de 2017 fue un nuevo llamado al país para unirnos y apoyar a quienes nos necesitaban. Para muchas familias, el incendio no sólo significó la pérdida de sus casas, sino también de sus trabajos, colegios, emprendimientos, animales e historia. Fundación Desafío nació de la emergencia y, frente a una como ésta, ocu- rrida además en nuestra querida Constitución, lo natural era trabajar con muy poco descanso, y con gran pasión y energía. Nuestro objetivo: no irnos hasta que cada una de las familias afectadas volviera a estar de pie. Una vez apagados los incendios, varios de Desafío comenzamos a ir frecuentemente a las zonas afectadas a ayudar y apoyar a los equipos regionales, que no paraban. Luego, cuando la construcción de las más de 300 casas se comenzó a hacer efectiva, se decidió dejar un equipo fijo en terreno, para así estar siempre disponibles y cercanos a las ne- cesidades de la gente afectada. Para todos era algo nuevo. Teníamos la experiencia, la capacidad y el criterio, pero este desafío era mayor y, para lograr el éxito, sabíamos que la entrega y el trabajo en equipo serían la clave. “Ellos no eligieron vivir esto, nosotros sí elegimos dejar todo para ayu- darlos”, nos repetíamos. Así fue como, casi sin darnos cuenta, estába- mos instalados -entre los escombros- con una oficina en pleno Santa Olga, y viviendo en unas cabañas en el sector de Putú, que ninguno había escuchado antes. El trayecto desde ahí a Santa Olga demoraba alrededor de 40 minutos; a Empedrado, una hora; a Nirivilo o La Pi- tigua, aún más. Para cualquiera, lo lógico habría sido vivir más cerca, pero cuando terminaba el día y comenzabas a pensar en todo lo que TESTIMONIO VALENTINA FISHER Líder de voluntariado, Desafío Levantemos Chile
  48. 48. personas, lo que vivíamos estando ahí. Así, nos conteníamos unos a otros. Así, recargábamos las energías para salir a la mañana siguiente a contener a los afectados. Una de las personas clave en este proceso fue Christian Contreras damnificado por el incendio. Él vivía en Santa Olga, pero en un prin- cipio no tenía la posibilidad de acceder a una nueva casa, ya que la suya había estado en lo que se denomina “área verde”, es decir, zona de toma. Al conocer su caso, Desafío le entregó su vivienda, y Chris- tian, decidió sumarse al equipo. Su participación nos permitió convi- vir con la angustia de una víctima y con la alegría de ser beneficiario TESTIMONIO VALENTINA FISHER Líder de voluntariado, Desafío Levantemos Chile de una casa. Nos impregnó del sentir de la comunidad y nos permitió conocer el fondo de sus necesidades. Su trabajo fue un puente vital y su compromiso y energía, un ejemplo para todos. Toda esta experiencia reforzó en nosotros la idea de que el sufrimien- to de una persona o una familia frente a una situación de pérdida, es completamente desolador. Sin embargo, ser los encargados de llevar esperanza, es nuestro motor más potente. Y es que, finalmente, ése es nuestro rol: generar el cambio cultural a través de los lazos; enseñar y formar; y ser el empujón que tantos necesitan, trabajando siempre des- de la alegría y la libertad. habías visto y escuchado, ese trayecto era el momento para despejarte, digerir cada experiencia y enfriar la cabeza. Nuestra labor era verificar los casos, juntar los papeles, construir e implementar las casas. Pero, sobre nosotros, recaía también una res- ponsabilidad mucho mayor: ser los oídos y hombros de esas familias destruidas y angustiadas; y a la vez, ser el rostro de la esperanza, de un nuevo inicio. Vivir y trabajar en una zona de emergencia, multiplica por mil el senti- do de urgencia. Cuando quien te busca está viviendo en una carpa con sus hijos, y tú puedes darle una solución, no se puede esperar. Por eso, no existía el cansancio ni los fines de semana. Todos los días eran lunes, todo era para ayer, todo merecía una respuesta inmediata. Nos acostá- bamos a las tres de la mañana y, a las siete, estábamos preparando el desayuno para salir lo antes posible. Entre nosotros nos potenciábamos y apoyábamos todos los días, hablábamos de lo que nos contaban las TESTIMONIO VALENTINA FISHER Líder de voluntariado, Desafío Levantemos Chile “Vivir y trabajar en una zona de emergencia, multiplica por mil el sentido de urgencia. Cuando quien te busca está viviendo en una carpa con sus hijos, y tú puedes darle una solución, no se puede esperar”.
  49. 49. “NOS MIRAMOS CON LA ‘VIEJA’ Y NO NEGARÉ QUE COMENCÉ A LLORAR. DE A POCO, NOS FUIMOS DANDO ÁNIMO Y ELLA ME DIJO ‘LOS RECUERDOS LOS TENEMOS EN LA MEMORIA’”. JUAN ROJAS MONROY, Las Corrientes
  50. 50. Este incendio ha sido catalogado como el más catastrófico en la historia de la protección de la naturaleza en Chile.
  51. 51. “A MENOS DE UN MES DEL INCENDIO EN CONSTITUCIÓN, ESTÁBAMOS ENTREGANDO LAS PRIMERAS CASAS DEFINITIVAS” Recuerdo como si fuera ayer cuando desperté el 26 de enero de 2017, prendí el televisor para ver el noticiario y la primera imagen que vi fue de un periodista que entrevistaba a un joven que lloraba a mares la pér- dida, no sólo de su casa, sino que de su pueblo entero. En ese momento, supe que se nos venía una titánica tarea por delante. Durante la noche, el pueblo de Santa Olga había sido consumido en su totalidad por las llamas. Me duché, me vestí, hice el bolso y partí en la camioneta directo a la zona de la catástrofe. Llegar a Santa Olga al día siguiente del megaincendio fue como llegar al Hiroshima post bomba nuclear. No había quedado nada más que escombros y latas retorcidas. La gente caminaba sin rumbo fijo y con la vista perdida, revisando los restos de sus casas, intentando rescatar algún recuerdo entre los vestigios carbonizados. Llanto, desesperanza y rabia eran las emociones que se percibían entre los damnificados. Para nosotros, no era el primer incendio que atendíamos en esa tempo- rada, pero sin duda las proporciones de destrucción eran infinitamente mayores. Iniciamos la campaña de ayuda en incendios durante la tem- porada estival unas semanas antes de Navidad, con un incendio en la comuna de Paredones que había consumido cinco casas. Luego, el 2 de enero, vino el incendio de Puertas Negras en Valparaíso, con algo TESTIMONIO ASKAAN WOHLT Director operativo, Desafío Levantemos Chile
  52. 52. “Lo más lindo de este proceso fue ver cómo llegaron a ayudar desde los lugares más recónditos, personas que en catástrofes anteriores habían sido damnificados”. TESTIMONIO ASKAAN WOHLT Director operativo, Desafío Levantemos Chile más de 200 viviendas consumidas. Sin embargo, cuando llegué a Santa Olga me di cuenta de que aquello era algo mucho más grande. Comenzaron a surgir varias preguntas en mi interior. ¿Cómo le devolve- mos la confianza y la tranquilidad a la gente que perdió todos sus bienes? ¿Cómo canalizamos la energía de todos quienes quieren ayudar y la an- gustia que genera una catástrofe de estas proporciones en los afectados? Lo primero que hacemos en Desafío Levantemos Chile es plantear nuestro trabajo en las zonas de catástrofe desde la alegría. Por muy oscuro y triste que sea el ánimo general en las zonas que intervenimos, nosotros vamos antes que todo con una sonrisa y un abrazo. Eso alivia más de lo que nos podemos imaginar a quienes los reciben. Esa con- tención es clave en la primera etapa de caos emocional que viven los damnificados, durante las primeras semanas que siguen a la catástrofe. En paralelo, nos pusimos manos a la obra para comenzar la reconstruc- ción en el menor tiempo posible, ya que moverse rápido en esta materia es también muy importante para empezar a diseminar el optimismo entre los afectados. Fue así como el 21 de febrero, a menos de un mes de ocurrido el incendio en la comuna de Constitución, estábamos en- tregando las primeras casas definitivas a los damnificados de Las Co- rrientes, una localidad vecina a Santa Olga. Otra parte importante de nuestra misión fue la entrega de ayuda de primera necesidad: dispusimos de centros de acopio en Santa Cruz, Constitución, Vichuquén y San Javier. Desde estos centros operativos distribuimos agua, alimentos y artículos de higiene a miles de perso- nas que los requerían con urgencia, aliviando las necesidades básicas de los damnificados. Lo más lindo de este proceso fue ver cómo llegaron a ayudar desde los lugares más recónditos, personas que en catástrofes anteriores habían sido damnificados. Los pescadores de Iloca -que lo perdieron todo tras el tsunami del 2010 y que con el apoyo del Desafío lograron volver a pescar- se organizaron para apoyar en la reconstrucción de casas de va- rias familias afectadas. Otro caso emblemático es el de Willy, pescador de la isla Robinson Crusoe, quien tras el tsunami que golpeó la isla sin
  53. 53. previo aviso en 2010, perdió su casa, su negocio y a su nieto Puntito. A las pocas semanas de iniciados los incendios, Willy llegó al pueblito de Carrizal y estuvo más de un mes viviendo con Juan Valdés, un artesano a quien se le quemó todo. Juntos reconstruyeron la casa de Juan y su hija de 9 años. Desafío Levantemos Chile los contactó y aportó los ma- teriales necesarios para la construcción de la casa. Es así como, juntan- do a quienes quieren ayudar con quienes necesitan la ayuda, tendemos puentes de solidaridad y buena voluntad que tienen sólidos cimientos. A menos de un año de ocurrido el incendio más grande de la historia de Chile, podemos decir que la reconstrucción ha sido más rápida y efectiva que en cualquier otra catástrofe en que hayamos participado. La combi- nación de los esfuerzos públicos y privados han logrado imprimir un sello de eficiencia y reacción oportuna para solucionar la situación de preca- riedad en que quedaron cientos de familias tras quemárseles todas sus pertenencias. El apoyo de los medios de comunicación –en particular el de Chilevisión, con quien tenemos una estrecha colaboración- fue clave para concretar una campaña de éxito sin precedentes. Gracias a ella, lo- gramos recaudar los fondos para reconstruir muchos hogares devastados y también centros educacionales, que son la base para que las comunida- des puedan volver a la normalidad tras una tragedia. TESTIMONIO ASKAAN WOHLT Director operativo, Desafío Levantemos Chile
  54. 54. “IR ALLÁ FUE PONERLE NOMBRE Y CARA A ESTE DRAMA” Vimos las imágenes y de inmediato -a todo nivel en nuestra empresa- se empezó a crear un ambiente de inquietud, pensando qué podíamos ha- cer. Esta catástrofe nos pegaba fuerte, porque estaban siendo afectadas comunidades que trabajan con nosotros. Frente a esta devastadora realidad, rápidamente Hortifrut reaccionó y puso en marcha un conjunto de acciones solidarias. Quisimos hacer un llamado y, dando el ejemplo, fuimos la primera em- presa en entregar a Desafío Levantemos Chile una donación en televisión para motivar a otras compañías a seguir esta iniciativa. A ello sumamos la generosa contribución de los colaboradores de Hortifrut Chile y México, productores y empresas amigas, lo que nos permitió comprar los llama- dos “packs de higiene” y “kits de alimentos” para ganado, además de realizar una donación de más de cinco mil plátanos, que fuimos a dejar a los bomberos que estaban combatiendo el incendio. Pero la inquietud siguió, por lo que unas semanas después de la tragedia partimos en una caravana al sector afectado. Nos enfrentamos al Santa Olga post catástrofe, ése que ya había pasado del shock inicial y vivía la baja del interés mediático. Ése que estaba desconcertado, asustado y ya más lejos de las portadas. A medida que nos acercamos a la zona, empezamos a ser testigos de los vestigios del fuego. Se veía todo verde y, de pronto, parches secos, desérticos. Pasamos por Las Corrientes, en donde Desafío Levante- mos Chile ya había entregado las primeras casas, y se veía esperanza. Sin embargo, pocos kilómetros después, nos encontramos con el epi- TESTIMONIO SERGIO COVARRUBIAS Abogado Corporativo, Hortifrut S.A. PANTONE360C PANTONE357C PANTONE185C PANTONE5605C
  55. 55. centro: era como entrar a un campo de batalla, con los militares ahí presentes, carpas con familias, los niños jugando entre la tierra, ropa apilada y la gente tratando de rescatar lo que fuera. Y entonces, todos nos preguntamos, “¿cómo entregar ayuda sin afectar la dignidad de las personas?”. En Santa Olga no había vida. Las personas deambulaban, como bus- cando algo, y acercarse no era fácil. La gente de Desafío nos explicó el programa de apadrinamiento para establecer una relación de apoyo y nos invitó a dar un acompañamiento emocional. Con justa razón, la gente no quería exhibir su drama. “Dónde me visto, dónde me cambio de ropa. Yo ayer tenía una casa, una mesa, un refrigerador, y hoy no tengo dónde comer”, nos repetían. Ir allá fue ponerle nombre y cara a este drama. Los damnificados esta- ban súper confundidos sobre a quién creerle, en quién confiar, de quién recibir. Y, en ese contexto, cada uno de nosotros apadrinó a una persona, buscando dar ese acompañamiento que nos recomendaron en Desafío. El resultado de ese contacto directo fue diverso y algunos damnificados establecieron vínculos más profundos y a largo plazo. Un ejemplo de ello fue el entrenador del equipo de fútbol de Santa Olga, quien le so- licitó ayuda a uno de nuestros colaboradores para recuperar el espíritu del equipo, lo cual se materializó en la compra del uniforme mediante el programa “A mi sí me importa” de la Fundación Desafío. Ése fue el elemento que vino a cerrar este proceso, un proceso muy en- riquecedor y que dejó huellas profundas en cada uno de nosotros. Pero nuestra tarea sigue. Sigue cada día. Porque tenemos claro que Chi- le no va a cambiar si reaccionamos solo ante las catástrofes. Hay miles de terremotos sociales a diario, y las empresas pueden ayudar a resol- verlos, colaborando económicamente y también motivando a sus traba- jadores para que regalen un poco de su tiempo. Es ahí donde podemos hacer una gran diferencia. Es ahí donde hoy se nos necesita. “Nuestra tarea sigue. Sigue cada día. Porque tenemos claro que Chile no va a cambiar si reaccionamos solo ante las catástrofes”. TESTIMONIO SERGIO COVARRUBIAS Abogado Corporativo, Hortifrut S.A.
  56. 56. “PONERNOS A DISPOSICIÓN PARA AYUDAR INMEDIATAMENTE FUE NUESTRO OBJETIVO” Eran días muy calurosos y de mucho viento, la nube de humo era visi- ble en el horizonte y era noticia en todos los medios de comunicación nacionales. Junto a un equipo de Melón, fuimos testigos de la fuerza, magnitud y voracidad de los incendios, y de la lucha que dio Bombe- ros de Chile para evitar que las llamas bajaran hacia Santa Olga. Sin embargo, los esfuerzos de los héroes nacionales no fueron suficientes y finalmente el fuego se extendió hasta el sector poblado, dejando la comuna devastada. Fuimos testigos de esos catastróficos acontecimientos que ocurrie- ron a pocos kilómetros de nuestras plantas industriales y por los que nuestros propios compañeros de trabajo resultaron afectados. Los equipos de la planta se organizaron para ir en ayuda de los dam- nificados, mientras que desde Santiago, Patricio Merello -Gerente General de Melón Hormigones-, coordinaba con la comandancia la incorporación de nuestros camiones mixers, para ser usados como transporte de agua. “Ponernos a disposición para ayudar inmedia- tamente fue nuestro objetivo”, recuerda Patricio. Y así fue: fuimos un gran equipo enfocado en los acontecimientos que tenían a todo un país unido. Mauricio Bizama, Sub Gerente Regional Zona Centro Sur, relata con detalle lo ocurrido el pasado mes de enero. “Contamos con dos equipos de trabajo que llevan más de 10 años en la zona, todos maulinos, por lo cual nos afectó especialmente ver que nuestro entorno sufría un daño tan grande y que muchas familias perdieran todo. Como empresa, no fuimos ajenos a ello: muchos parientes de nuestros compañeros de trabajo debie- ron evacuar o sufrieron daños en sus viviendas. Los reportes a nuestros líderes se entregaron constantemente, por lo cual nuestra organización estuvo enterada en cada momento sobre los acontecimientos regionales”. TESTIMONIO MAURICIO MEDINA Administrador de Planta Talca y Constitución, Empresas Melón
  57. 57. Pero eso no fue todo. Conscientes del desastre, buscamos ser parte de la construcción de viviendas de forma protagónica, gracias al aporte de lo que mejor sabemos hacer: hormigón premezclado y cemento en sacos. Para coordinar este aporte, nos unimos al ambicioso proyecto de re- construcción de la localidad, coordinado por Desafío Levantemos Chi- le. El esfuerzo conjunto permitió que el Complejo Educacional de San- ta Olga, que incluye el Liceo y el Jardín Infantil de la localidad, fuese reconstruido con productos de calidad y certificados por su excelencia, para toda su estructura sólida -cimientos, radieres y muros- lo que be- neficiará a más de 1.000 niños. La tarde del 20 de abril de 2017, junto a Desafío Levantemos Chile y la Dirección de Obras Municipales de Constitución, el equipo de Melón vio los resultados de su esfuerzo tras la entrega de la primera “Muchos parientes de nuestros compañeros de trabajo debieron evacuar o sufrieron daños en sus viviendas”. TESTIMONIO MAURICIO MEDINA Administrador de Planta Talca y Constitución Empresas Melón casa definitiva y completamente equipada a la familia Lagos-Silva, que recibió la esperanza de comenzar nuevamente con su vida en la Villa Santa Olga. Este recuerdo perdurará por siempre en el corazón de nuestros cola- boradores, que en línea con el sello corporativo, demostraron su com- promiso, excelencia e integridad, todos valores que han caracterizado a Melón, la empresa líder de materiales de construcción en Chile. Por más de cien años, nuestra compañía ha impulsado el sello de estar siempre en las grandes obras de Chile y ser un actor protagónico en el desarrollo del país, por lo que una vez más nos comprometimos para cambiar la cara de una comuna que ha albergado durante 10 años nuestras plantas industriales y ha cobijado a los hijos de nuestros cola- boradores, en un ambiente limpio, sano y sostenible. Por su parte, Jaime Pineda -Jefe de Operaciones Zona Norte- par- ticipó activamente como bombero en el lugar. “Fue una experien- cia muy fuerte, peligrosa, en la que las personas necesitaban gran ayuda. Hubo mucha gente que perdió todo, pueblos completos quemados, sumado a la incertidumbre de no saber cuándo termi- naría” cuenta. El equipo de Melón participó en diferentes frentes, iniciando una cam- paña de movilización interna en la que rápidamente el directorio de la cementera, junto a su comité ejecutivo, tomaron la decisión de dar un apoyo concreto para la reconstrucción de Santa Olga y de las diversas zonas afectadas. El aporte se realizó a través de una donación directa de la compañía, que ascendió a 134 millones de pesos, sumado a la campaña “1+3 Me- lón ayuda a Chile”, en la que por cada aporte entregado por los tra- bajadores, la compañía donó tres. Ello significó más de 38 millones de pesos en ayuda de los más de 4.000 chilenos afectados.
  58. 58. Durante meses se recorrió cada rincón, por caminos recónditos, para encontrar a aquellas personas que necesitaban nuestra ayuda.
  59. 59. “LAS PEORES PREVISIONES SE VIERON SUPERADAS” Como todos los años, los equipos de CMPC comenzaron con bastante anticipación su preparación ante la eventualidad de contar con incen- dios rurales. La prolongada sequía y las altas temperaturas pronosti- cadas, hacían predecir una temporada particularmente riesgosa. Ello significó un reforzamiento de los equipos humanos, brigadistas, maqui- naria y equipos para el combate aéreo. Lamentablemente, las peores previsiones se vieron superadas por la co- yuntura, lo que nos llevó rápidamente a reaccionar, incrementando aún más nuestros equipos y sistemas de combate. Priorizamos aquellas zonas donde había comunidades amenazadas, lo que significó que al final de la temporada, la mitad de los incen- dios combatidos por equipos de CMPC habían ocurrido en predios ajenos a la compañía. Por cierto, no podíamos restringir nuestro apoyo al combate de los incendios, sino que también debíamos trabajar en la búsqueda de soluciones para la situación de emergencia que vivían tantos damnificados, así como abocarnos a la tarea de reconstrucción y reactivación económica de las zonas afectadas. En CMPC, al igual que la mayoría de las empresas, tenemos la convic- ción de que nuestro rol en la sociedad no puede limitarse a la produc- ción y obtención de utilidades para nuestros accionistas, sino que nos asumimos insertos en una sociedad a la que debemos respetar e impac- tar positivamente. Por ello, intentamos devolver la mano, en la medida de nuestras posibilidades, a personas y comunidades con las cuales nos TESTIMONIO GUILLERMO TURNER Gerente Asuntos Corporativos, Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC)
  60. 60. TESTIMONIO GUILLERMO TURNER Gerente de Asuntos Corporativos CMPC, Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC) hemos relacionado por años, que nos han brindado apoyo y también su trabajo. Ello no significa renunciar a nuestros objetivos como empresa, sino ser capaces de hacerlos convivir. En ese sentido, nuestro primer aporte consistió en prestar todo el apoyo disponible para el combate de los incendios, independiente- mente del lugar donde se estuviesen produciendo. El segundo aporte fue la donación de productos básicos para los damnificados -que forman parte de nuestra producción- tales como tissue, pañales y otros. Por otra parte, rápidamente quisimos aportar a la reconstruc- ción definitiva de zonas afectadas, con la donación de madera para las casas de Santa Olga y sus alrededores. Sin duda, esfuerzos de “Se trata de devolver la mano, en la medida de nuestras posibilidades, a personas y comunidades con las cuales nos hemos relacionado por años, que nos han brindado apoyo y su trabajo”. esta envergadura deben ser desarrollados en alianzas y, consideran- do eso, Desafío Levantemos Chile -una organización que cuenta con una reconocida capacidad en esta materia- nos pareció el socio estratégico ideal para ello. Al observar los enormes daños materiales, sociales y naturales que re- sultaron de esta catástrofe, es imposible no sentir cierta frustración y pesimismo, pues es sabido que la gran mayoría de los incendios rurales son generados por el hombre, ya sea en forma intencional o por ne- gligencia. Es fundamental que como país tomemos conciencia del im- pacto que ellos producen, así como también que discutamos sobre las medidas a tomar para prevenir consecuencias de este nivel.
  61. 61. “NO PODÍAMOS QUEDARNOS DE BRAZOS CRUZADOS, DEBÍAMOS AYUDAR” Nuestra primera aproximación en relación a los incendios que azotaron el sur de Chile el pasado verano de 2017 fue a través de los medios de comunicación, donde las noticias eran cada día más alarmantes. Está- bamos frente a una catástrofe nacional, con incendios desatados que se propagaban con mucha velocidad, arrasando con bosques, tierras y viviendas. Cada día los focos iban en aumento, produciendo miedo y desolación entre los afectados. El impacto a nivel nacional fue tal, que como Fundación Ibáñez Atkinson consideramos que no podíamos que- darnos de brazos cruzados, debíamos ayudar. La Fundación Ibáñez Atkinson tiene como objetivo general potenciar la cultura de nuestro país. Esto, a través de diversas áreas: educación, desarrollo musical, programas medioambientales y seguridad ciuda- dana. Éstas responden a planificaciones estratégicas, comandadas por programas y proyectos a largo plazo. Una catástrofe como ésta no se encuentra dentro de nuestro campo de acción, sin embargo sí presen- ta un punto de convergencia con uno de nuestros principales focos de trabajo: la protección del medio ambiente. Esto fue suficiente para con- vencernos de que debíamos estar presentes, colaborando en coordina- ción con los catastros y estrategias realizados por expertos. En relación a esto, decidimos canalizar nuestra ayuda a través de Desa- fío Levantemos Chile, ya que consideramos que es una institución seria, de vasta experiencia y que se caracteriza por su profesionalismo. La TESTIMONIO ANTONIA IBÁÑEZ Gerente Medio Ambiente, Fundación Ibáñez Atkinson
  62. 62. gerencia de Medio Ambiente se puso en contacto con Desafío Levante- mos Chile, para así poder comprender las necesidades concretas y pon- derar cómo aportar de la mejor forma posible. Rápidamente notamos que estaban ejecutando diversos planes de trabajo, modos concretos de cooperación adaptados a todo tipo de ayuda. Es así como optamos por una de las modalidades sugeridas y logramos materializar el aporte que deseábamos proporcionar. Cabe destacar que hemos mantenido un contacto muy cercano con Desafío Levantemos Chile, lo que ha potenciado que nuestro aporte esté alineado con nuestros principios, que tienen que ver con la cultura, la sustentabilidad y la seguridad. De este modo, continuamos reforzan- do la idea de que consideramos que hay ocasiones especiales, como un desastre nacional de esta magnitud, en las cuales debemos trabajar en equipo y sumar sinergias. TESTIMONIO ANTONIA IBÁÑEZ Gerente Medio Ambiente, Fundación Ibáñez Atkinson
  63. 63. “LAS AUTORIDADES Y EL SECTOR PRIVADO DEBEMOS SER CAPACES DE TRABAJAR PARA PREVENIR TRAGEDIAS DE ESTA MAGNITUD” Sorpresa y desolación. Esa fue la primera sensación que tuve, al ver cómo un intenso e incontrolable fuego arrasaba parte importante del sur de nuestro país. Luego, se convirtió en estupor, cuando nos dimos cuenta de que los focos de incendio crecían, y las instituciones y autori- dades no se encontraban lo suficientemente preparadas para atacar el fuego de forma rápida y eficiente, como la emergencia requería. En ese proceso, que duró varios días y entre muchas sensaciones encon- tradas, decidimos buscar la forma de colaborar en las zonas afectadas. Como empresa – y como ciudadanos- estamos conscientes de que nues- tro rol es siempre aportar con mucha humildad y bondad, sobre todo cuando la sociedad en su conjunto se ha visto afectada. En un principio, para atacar el incendio, tuvimos la disposición de fa- cilitar helicópteros a las autoridades, mientras veíamos cómo el fuego comenzaba a consumir ciertos sectores frutícolas, afectando a cientos de trabajadores, que más tarde reubicaríamos laboralmente. Pese a que nuestro sector se vio afectado en menor medida, siempre hemos tenido la convicción de que si podemos ayudar -no solo a los sectores frutícolas que resulten afectados, sino más bien a la sociedad- debemos hacerlo. Es nuestra forma de corresponder y retribuir. En esa oportunidad, el fuego fue avasallador y en tan sólo días un gran territorio quedó destruido. Fue impactante ver cómo el fuego pudo arrasar todo lo que se había construido en años. Cada familia tenía una historia en ese lugar y también un relato de cómo la destrucción se llevó sus recuerdos. Lo impresionante no fue solo la imagen de todo quema- do, sino lo que había detrás de cada situación. Era altamente desolador desde todo punto de vista. TESTIMONIO RONALD BOWN Presidente del Directorio, Asociación de Exportadores de Frutas de Chile (ASOEX)
  64. 64. “Estamos conscientes de que nuestro rol es siempre aportar con mucha humildad y bondad, sobre todo cuando la sociedad en su conjunto se ha visto afectada”. Por lo mismo, nuestro aporte esta vez apuntó específicamente a la re- construcción de viviendas que no tuvieran un carácter transitorio, sino que fuesen un hogar definitivo y con un tamaño razonable para las familias que lo perdieron todo. De esta manera, podrían comenzar a construir su nueva historia. Fue así que decidimos aportar mediante Desafío Levantemos Chile, porque creemos en el buen trabajo que ha- cen, porque quienes son miembros de esta organización tienen una en- trega pública muy valiosa y porque hemos sido testigos de que hacen las cosas en forma seria. Más allá de este aporte -de entregar viviendas definitivas a 18 fami- lias- el legado que quisimos dejar al hacernos parte de esta nueva emergencia y de sus soluciones, fue que las autoridades y el sector privado debemos ser capaces de trabajar para prevenir tragedias de esta magnitud. Una cosa es la pérdida de un bosque y otra es la pérdi- da de vidas o viviendas. El factor humano hace que la emergencia se convierta en un problema mayor. Por eso, debemos mejorar la plani- ficación urbana y rural, y destinar los recursos necesarios a las entida- des encargadas para enfrentar este tipo de catástrofes, de manera de evitar que esto vuelva a ocurrir. A meses del desastre, creo que el gran resultado fue comprobar que el país en su conjunto es capaz de hacer sacrificios para ayudar. Fueron muchas las personas que partieron a las zonas más complicadas, lle- vando agua y enseres, con ganas de aportar a la reconstrucción. En ese sentido, las empresas, y principalmente las personas y las comunidades, hemos demostrado cómo somos realmente los chilenos. Es la conse- cuencia positiva que nos deja una catástrofe como ésta. TESTIMONIO RONALD BOWN Presidente del Directorio Asociación de Exportadores de Frutas de Chile (ASOEX)
  65. 65. “NOS ÍBAMOS A CASAR EL DÍA DEL INCENDIO, PERO LLEGARON LAS LLAMAS. OMAR VINO A APAGAR EL FUEGO, QUE ENTRABA POR TODOS LADOS. YO NO SABÍA SI ESTABA VIVO O MUERTO. ME QUEDÉ CON MIS 4 HIJOS Y CUANDO LO VINE A BUSCAR, TODOS ME DECÍAN QUE NO LO IBA A ENCONTRAR”. CLAUDIÑA ROJAS, Vueltas Cortas.
  66. 66. “COMO LAS PERSONAS NO PUEDEN ESPERAR, LA MEJOR MANERA DE ACTUAR ERA QUE EL SECTOR PRIVADO SE HICIERA PARTE” TESTIMONIO ARTURO RICKE Familia Said Handal Sabemos que nuestro país tiene muchos problemas sociales que no se están solucionando a la velocidad que todos quisiéramos ya que, la- mentablemente, las necesidades son mayores que los recursos disponi- bles y hay problemas de gestión. Está fuera de nuestras manos resolver problemas mayores, como las listas de espera para recibir atenciones de salud o las importantes deficiencias que hemos visto en diversas ins- tituciones, tales como el Servicio Nacional de Menores (SENAME). Sin embargo, hay situaciones extremas en que sí se puede ayudar de forma directa a personas afectadas, gracias a iniciativas privadas como Desa- fío Levantemos Chile. 25 de enero de 2017: el país se estaba quemando rápidamente, sin con- trol. El tamaño del problema, el sufrimiento de las personas afectadas, la duración y el impacto del incendio generaron una profunda preocu- pación y, junto con eso, una motivación por ayudar. Había que reac- cionar. Habíamos visto que el sector público no estaba preparado para emergencias y, como las personas no pueden esperar, la mejor manera de actuar era que el sector privado se hiciera parte. En esta oportunidad la ayuda no vendría de las empresas, sino que de la propia familia Said Handal, porque siempre ha considerado que tiene un rol social que desempeñar en desafíos puntuales, más allá de su apor- te empresarial y participación en proyectos de filantropía. Al decidir ser parte de la solución de la catástrofe, se definió que no se quería paliar una situación momentánea o implementar una solución no definitiva. Queríamos resolver un problema que había sido gatillado por el incendio, pero que estaba desde antes. A su vulnerabilidad, se sumaba ahora el drama de muchas familias sin techo, sin agua, que ha- bían perdido su historia y que se enfrentaban a la amenaza del invierno. Por lo mismo, a través de Desafío Levantemos Chile -institución con experiencia, prestigio y de confianza- quisimos ayudar de una manera
  67. 67. TESTIMONIO ARTURO RICKE Familia Said Handal “Quisimos ayudar de una manera eficiente, duradera y que beneficiara directamente a las familias”. eficiente, duradera y que beneficiara directamente a las familias: no había para nosotros un programa más efectivo que entregar diez casas definitivas a diez grupos familiares que lo habían perdido todo. Pasado el tiempo desde la catástrofe, el aprendizaje país que nos queda es que nos hace falta prevenir. Y surgen muchas preguntas. ¿Era nece- sario que los incendios fueran tan masivos y duraran tanto tiempo? ¿Por qué hubo tanta demora en reaccionar? ¿Pudimos estar mejor prepara- dos? ¿Por qué se improvisó tanto? La tarea pendiente ahora es que el Estado y las municipalidades facili- ten la “permisología” para poder ejecutar las obras de reconstrucción. Si a esta reacción más ágil por parte de las autoridades, se le suman las diversas iniciativas privadas, las soluciones serían infinitamente más rápidas y eficientes. Chile es un país rico en personas, talento, solidari- dad y recursos, que deben ser puestos en acción por un buen trabajo de colaboración público - privada. Para nosotros, ésa es la clave.
  68. 68. “PARA REACCIONAR DE LA MEJOR MANERA, ES URGENTE SUMAR FUERZAS Y DEJAR DE LADO CELOS Y EGOS” De Felipe Cubillos aprendí a tener grandes sueños y lanzarse, atreverse. Tengo una relación muy antigua con Desafío Levantemos Chile, que se afianzó con las emergencias de Paipote y Chañaral. Las personas de la Fundación son extraordinarias, eficientes y muy capaces. Se desafían a sí mismos por los otros. El verano de 2017, cuando empezaron los incendios en Puertas Negras, Valparaíso, de inmediato me sumé a sus labores, con la intención de ir en apoyo de los damnificados. En ese momento, armamos un equipo con Willy Arévalo, alcalde de Santa Cruz, y fuimos a ayudar, siempre de la mano de Desafío. El sector era una toma de alta vulnerabilidad, y en ese contexto, se les había quemado absolutamente todo. Recorriendo el lugar afecta- do, conocimos a dos familias, de las que no nos podíamos despedir sin entregarles una respuesta. Una estaba integrada por siete mujeres de tres generaciones distintas; y la otra era la del emblemático bombero que, al ir en ayuda del resto, sufrió la quema de su casa. A ambos les entregamos una nueva vivienda, esta vez definitiva, que pudiera paliar -al menos en parte- sus enormes pérdidas. En febrero, el incendio llegó con mucha intensidad a la sexta región. En horas, el fuego arrasó sin control, dejando poblados convertidos en cenizas. En medio de la tragedia, conocí a personas que me marcaron, como Sonia, quien lo perdió todo. Hoy, además de haber recibido su casa, está a la espera de su nuevo taller de telares. A partir de las grandes tragedias nacen las grandes oportunidades, porque son momentos en los que se visibilizan problemas anteriormente invisibles. Los afectados pueden así, después de estar en el infierno, recuperar sus herramientas de trabajo para volver a emprender y, a la vez, ganar en dignidad. El 24 de febrero, cuando inauguramos la casa de Juan Carlos Espinoza, el bombero de Puertas Negras, miramos a su alrededor, y no había absolu- tamente nada más construido. Entonces, no pudimos dejar de pensar en TESTIMONIO JORGE ERRÁZURIZ Fundación Errázuriz
  69. 69. TESTIMONIO JORGE ERRÁZURIZ Fundación Errázuriz la urgencia de que, para traer soluciones rápidas y efectivas, se requiere del trabajo conjunto de Desafío, las empresas y las autoridades. Como decía Felipe Cubillos, el Estado no se la puede solo, y se necesita sumar fuerzas para lograr los ritmos y calidad de trabajo óptimos. Para que la cadena completa funcione, cada uno tiene que cumplir -desde su vereda- con su papel. Por un lado, la empresa, que desde hace tiempo entendió que debe ser más que una generadora de empleo y que debe tener también un rol social. Antes, ese rol era de ayuda a los trabajadores de la empresa, después a la comuna y luego al entorno. Ahora, ese rol social se ha ido sofisticando y la empresa sabe que, si entrega valor a la comunidad, le va a ir mucho mejor. Por otro lado, el Estado, que aparentemente no tiene las herramientas -y muchas veces reacciona, como dice la canción, “despacito”- debe ser capaz de anticiparse y mejorar la logística. En Chile, vamos a tener terremotos, tsunamis y catástrofes todos los años y, en ese contexto, es ridículo que no tengamos la mejor infraestructura para enfrentarlas. Pero creo que eso no es algo que tenga que hacer el Estado solo, sino en conjunto con las comunidades. Así, estaremos mejor preparados y evitaremos consecuencias fatales. Por último, las iniciativas como Desafío, que reacciona de manera oportuna y eficiente en estos casos, consciente de las necesidades de la gente, y cuyo espíritu ha calado en mí. Ellos entienden las magnitudes de los problemas y las soluciones que se requieren, y, para actuar a sus ritmos, deben contar con buenos socios. Hoy, si miro nuestro país, creo que de lo más valioso que podemos rescatar es el grupo de Desafío y la conexión que ellos tienen con la gente. Esa genuina intención de bajar a la calle, no a conseguir votos, sino a ayudar, es un activo vital. En resumen, debemos entender que, para reaccionar de la mejor manera, es urgente sumar fuerzas, dejar de lado los celos y egos, formar alianzas pú- blico-privadas para enfrentar cualquier tipo de tragedias de forma rápida y eficaz, sin tener que pasar por las barreras de la burocracia. Cuando se trata de las personas, no hay un minuto que perder. Ése es nuestro desafío. “A partir de las grandes tragedias nacen las grandes oportunidades, porque son momentos en los que se visibilizan problemas anteriormente invisibles”.
  70. 70. HISTORIA VALE FISCHER
  71. 71. IV. VUELVE LA ESPERANZA
  72. 72. “A TAN SOLO 20 DÍAS DE HABER PERDIDO SU HISTORIA Y RECUERDOS, ALGUNAS FAMILIAS YA TENÍAN SUS CASAS DEFINITIVAS, AMOBLADAS, DECORADAS” Nunca pensamos que el incendio iba a tener la proporción que tuvo. Sin embargo, apenas se iniciaron las llamas, decidimos estar presen- tes, tratando de ayudar desde nuestra vereda. La iniciativa más potente vino desde los trabajadores de los distintos locales, quienes levantaron la mano para ver cómo podían ayudar. Por lo tanto, y como socios permanentes que somos de Desafío Le- vantemos Chile, nos pusimos en contacto con ellos para ver qué se requería y así saber dónde poner el acento. Lo primero fue recolectar ayuda de primera necesidad, con alimentos no perecibles y agua. Luego, el tema fue cómo llevar lo que se estaba recibiendo, para lo que pusimos a disposición nuestros camiones y centros de acopio. Pero quisimos llegar más allá. Como la emergencia lo requería, centramos la ayuda desde el core de nuestro negocio y nos involucramos directamente en la reconstrucción de los cientos de casas que quedaron convertidas en cenizas. En ello es que nuestros colaboradores y voluntarios son especialistas. Como nuestro propósito es ayudar a que cada uno de los chilenos tenga el hogar de sus sueños, en terreno trabajamos en la implemen- tación de las casas, sumando no sólo con nuestros recursos y capital humano, sino también con nuestro valor agregado. El compromiso con el que se trabajó –siempre– fue total. Un claro ejemplo de ello fue lo ocurrido cuando estábamos en el sector de Las TESTIMONIO DIEGO HAMMERER Gerente General Easy
  73. 73. TESTIMONIO DIEGO HAMMERER Gerente General Easy TESTIMONIO DIEGO HAMMERER Gerente General Easy “Desafío nos pone la pausa para saber cómo ayudar de forma más eficiente, porque de lo contrario, la reacción sin dirección, puede derivar en una sobrerreacción”. Corrientes. Esa operación coincidió con un partido de la selección chilena de fútbol y, dado nuestro color corporativo, todo el equipo estaba con la polera roja de la empresa. A la hora del partido, les dijimos a los trabajadores que se podían ir, a lo que ellos contestaron: “Ésta es la verdadera roja (por la polera de Easy)”, y siguieron traba- jando hasta terminar. A tan solo 20 días de haber perdido su historia, fotos y recuerdos, al- gunas familias ya tenían sus casas definitivas, amobladas, decoradas, listas para ser habitadas. Y nosotros fuimos privilegiados testigos de eso. Al momento de terminarlas, hicimos una ceremonia de entrega que se convirtió en la etapa más enriquecedora del proceso: conoci- mos a las familias para las que habíamos trabajado, les pusimos cara y nombre a cada uno de los damnificados y beneficiarios, y pudimos darle aún más sentido a nuestro aporte. Después de las múltiples ofertas de ayuda que se recibieron en esta emergencia, aprendimos que lo ideal es que las organizaciones co- laboren desde el negocio de cada una. En nuestro caso, Desafío Le- vantemos Chile nos pone la pausa para saber cómo ayudar de forma más eficiente, porque de lo contrario, la reacción sin dirección, puede derivar en una sobrerreacción Nuestro apoyo permanente a Desafío Levantemos Chile cumplirá tres años, en una relación que es un círculo perfecto: ellos nos ayudan a articular y canalizar las necesidades de la comunidad y nosotros los ayu- damos a solventar y manejar esas necesidades. Son para nosotros un extraordinario partner y la que tenemos, es una extraordinaria relación.
  74. 74. Durante los 6 primeros meses posteriores al incendio, se entregó en promedio una casa por día. Cada una de ellas, comple- tamente amoblada.
  75. 75. “RECONSTRUIMOS 150 CASAS EN 155 DÍAS” El 29 de enero de 2017 pisé por primera vez el terreno afectado por los incendios. Cristián Goldberg, director de la Fundación Desafío Levan- temos Chile, me invitaba a desarrollar el mayor proyecto de mi vida: la reconstrucción -en tiempo récord- de las casas de aquellos que lo habían perdido todo. En primera instancia, Desafío me pidió ayuda como ITO (inspector técnico de obras) para futuras constructoras que desarrollarían los tra- bajos en la zona de Constitución. Pero, conforme pasaban los días y dada mi experiencia, me solicitaron un desafío mucho mayor: recons- truir las primeras 20 casas en el sector de Las Corrientes, un poblado que bordea la ruta hacia Constitución, cercano a Santa Olga. Asumí con entusiasmo, comprometiéndome a terminar la misión en un máxi- mo de 60 días. A medida que pasaba la primera semana en la zona, sentí que, si quería lograr que la gente volviera a vivir prontamente con espe- ranza, no podía faltar un solo día en terreno. Por ello, paré todos mis proyectos de 2017, hicimos nuestras maletas y partimos con mi mujer, hijos y mascota, desde Iquique a Constitución. Íbamos llenos de ilusión a cumplir sueños: trabajar por primera vez con mi hijo; reconstruir los hogares afectados lo más rápido posible; y ser prota- TESTIMONIO RENATO SEPÚLVEDA Presidente Directorio RS Construcciones y Montaje Modular S.A.
  76. 76. TESTIMONIO RENATO SEPÚLVEDA Presidente Directorio RS Construcciones y Montaje Modular S.A. gonistas de una historia en la que las familias dependían de nosotros y no les podíamos fallar. El ritmo de trabajo no era de 24 horas al día, sino de 25. Junto a un grupo de profesionales jóvenes de Desafío que se sumaron a nosotros en terreno, ese mensaje lo respirábamos a diario. Así, a los 15 días entrega- mos la primera casa en Las Corrientes, y a partir de entonces, cada día se terminaba un nuevo hogar. Porque, tal como lo dijimos con Amalia Cubillos, “la magia existe, pero con trabajo”. Estar en el sector de Constitución las 24 horas me permitió tener ese vital acercamiento con la gente. Ver en sus caras la esperanza al ini- ciar sus casas y, unas horas después, ser testigos de su emoción al ver la obra gruesa terminada, hizo que más de una lágrima cayera en todos los integrantes del equipo, y nos hizo a la vez, entender la urgencia del problema. Finalmente, construimos 150 casas en 155 días. Conseguimos lo que ni siquiera habíamos soñado: levantar no una casa, ya que ello es solo material, sino levantar una familia cada día, dándoles a entender que no estaban solos y entregándoles esperanza. Eso, finalmente, es lo que nos hace sentir como los verdaderos “magos de la reconstrucción”. Aprendimos que, cuando uno se pone metas, las puede cumplir. Nos sacri- ficamos día a día, y lo hicimos con mucho cariño, entereza, compromiso y entrega. Hoy nos queda la gratificación de haber aportado con un grano de arena a personas que nunca habíamos visto y nos llevamos el orgullo de haber hecho nuestro trabajo con transparencia y profesionalismo. Estoy plenamente convencido de que haber hecho la labor en concien- cia fue la base para esta reconstrucción. Sin duda, como familia, siem- pre estará en nuestra mente y corazón todo lo sucedido en los seis meses que nos entregamos por completo a esta obra. ‘Tal como dijimos con Amalia Cubillos: ‘la magia existe, pero con trabajo’”.
  77. 77. “CUANDO SE VE LA DESOLACIÓN, NO SE PUEDE ESPERAR” El viernes 20 de enero miraba con angustia las imágenes de cómo se quemaba todo el entorno de Pumanque. El impacto que me ge- neró fue tan brutal que en SOFOFA sentimos que no nos podíamos quedar sentados esperando. Quisimos actuar y poner en acción a las empresas socias. El domingo a las 12 del día llamé por teléfono a Francisco Castro, al- calde de la zona, quien muy emocionado, me pidió 16 casas. “Alcalde, le ponemos las 16 casas”, le contesté, y rápidamente logramos que 16 empresas se matricularan con su aporte. Ese mismo día hicimos el link con Desafío Levantemos Chile, y ya el lunes estábamos trabajando con ellos para materializar las donaciones. Sabíamos que esas 16 casas eran un granito de arena frente a la mag- nitud de la catástrofe, pero era un punto de partida. Y, con el tiempo, nos dimos cuenta de lo importante que había sido para el alcalde y su equipo el hecho de que hubiéramos ofrecido nuestro apoyo en esos momentos, en los que el respaldo humano y personal es fundamental. Cuando estábamos coordinando esa ayuda, vino el segundo golpe ese miércoles: el incendio de Santa Olga… El impacto entonces era aún más brutal. Decidimos ir a terreno y ver con nuestros ojos lo que pasaba, porque ya sa- bíamos lo difícil que era la situación. Llegar a Santa Olga fue como ver Hi- TESTIMONIO HERMANN VON MÜHLENBROCK Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA)
  78. 78. TESTIMONIO HERMANN VON MÜHLENBROCK Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) roshima después de la bomba. No nos salían las palabras y describir ahora nuestra impresión de ese día resulta muy difícil. Recorrimos todo el lugar, mientras los afectados pasaban junto a nosotros, deambulando sin destino, desorientados, angustiados. En su pueblo, no quedaba absolutamente nada. Estar ahí nos permitió entender la gravedad y extensión de sus necesi- dades, y nos dimos cuenta de que era un deber nuestro el aunar esfuer- zos para lograr una nueva contribución de las empresas. Nos contactamos con diversas organizaciones y se pudo articular una inmediata red de ayuda: se instalaron baños, se hizo un sistema de ali- mentación para los voluntarios, se llevó comida caliente a los pueblos y se consiguió ambulancias para instalar en Santa Olga. Fue de ver- dad emocionante recibir la inmediata respuesta positiva de muchas empresas, que además insistían en el anonimato de sus contribucio- nes. Por otra parte logramos conseguir 20 casas más para emplazar en Santa Olga.
  79. 79. para que las empresas ayudaran, firmamos un acuerdo con la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior (ONEMI), con el objetivo de actuar rápidamente al momento de ocurrir una catástrofe. Después de los incendios de 2017 pudimos darle más forma a ese acuer- do y, gracias a eso, hoy contamos con un sistema que permitirá operar expeditamente en términos de conexión de necesidades urgentes, para que en el futuro podamos reaccionar de manera eficiente y oportuna. Este es un primer paso, pero tener una planificación integral es vital y eso requiere de una reforma orgánica, recogiendo la experiencia de los países desarrollados en la materia. En esta oportunidad, no tener sistemas de prevención o de reacción más inmediatos fue una falla brutal. Si el Estado estructura un proto- colo eficiente de funcionamiento, y a eso sumamos la experiencia de TESTIMONIO HERMANN VON MÜHLENBROCK Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) entidades como Desafío Levantemos Chile, creo que el mundo privado podría hacer una contribución mayor y más oportuna. Finalmente, nuestra experiencia es que no sólo se requieren recursos, sino que una gestión más eficiente, en la que cada uno sepa qué hacer y lo pue- da ejecutar de manera expedita. Terremotos, aluviones e incendios van a seguir ocurriendo, pero con una estructura adecuada se pueden minimizar los daños. Porque lo más importante es la oportunidad: no es mañana, es hoy día cuando hay que acudir. Los afectados no nos pueden esperar. En lo personal, esta experiencia es lo más fuerte que me tocó vivir en la presidencia de SOFOFA. Fueron días de ver mucho sufrimiento, pero de ser testigo también de la entereza y el sacrificio que caracteriza a los chilenos. Fueron también días de enorme satisfacción, al comprobar la respuesta ágil y comprometida de las empresas y sus ejecutivos. “Fue de verdad emocionante recibir la inmediata respuesta positiva de muchas empresas, que además insistían en el anonimato de sus contribuciones”. Esto demuestra hasta qué punto la empresa está inserta en una socie- dad y tiene la obligación natural de involucrarse en las carencias socia- les que ésta tiene. En Chile esas necesidades todavía son muchas y que- dan en evidencia en estas catástrofes. En definitiva, la empresa no tiene solo que generar ganancias, sino que debe también generar valor para la sociedad. En ese sentido, nosotros pudimos apreciar la conciencia y la disposición a hacerlo. Para generar logros sustentables, es indispensable buscar alianzas y cola- borar con quienes conocen bien esas necesidades y tienen experiencia en resolverlas. Por eso, fue muy importante el trabajo que hicimos en conjunto con Desafío Levantemos Chile. En tan solo tres meses, Desafío construyó las casas en Pumanque para ser entregadas a sus nuevos propietarios. Como no queríamos que las donaciones de las empresas socias de SO- FOFA fueran solo la entrega de un cheque, Desafío nos hizo el puente para que las 16 empresas que participaron en este sector conocieran a las familias beneficiadas. Fue la forma de concretar y cerrar una do- nación con un sentido más personal, en la que Desafío nos ayudó a generar y profundizar esos vínculos. Hay que sacarse el sombrero ante la capacidad de esta entidad de llegar a lo profundo de las personas, con respeto, con fuerza y con una entrega única a los demás. Sin embargo, la realidad que vivimos puso nuevamente de manifiesto que Chile tiene que mejorar el sistema de respuesta ante las catástrofes, lo que ya habíamos comprobado en terreno durante la tragedia ocurrida en Copiapó en 2015. A raíz de ello, y buscando articular una estructura
  80. 80. “NUESTRAS CASAS NO ERAN ENORMES, PERO ERAN NUESTRAS. FUI HASTA LA OFICINA DEL DESAFÍO LEVANTAMOS CHILE QUE INSTALARON EN SANTA OLGA, LLEVÉ LOS PLANOS Y LA LISTA DE MIS 25 VECINOS AFECTADOS. NO PASARON NI DOS SEMANAS Y COMENZARON A TRABAJAR EN LA CONSTRUCCIÓN DE NUESTRAS CASAS. DESAFÍO HA SIDO COMO UN SUEÑO PARA MÍ”. LUZ VERDUGO, El Progreso de Papalillo
  81. 81. “LA SOLIDARIDAD ES UNA BELLÍSIMA PALABRA, PERO SI NO SE TRANSFORMA EN VERBO, NO SIRVE” Impotencia, dolor y compromiso. Fueron las palabras que primaron al ver las imágenes del incendio. Impotencia porque, como país, fui- mos completamente superados por la emergencia, sin contar con la capacidad efectiva y oportuna de controlarla; dolor, porque nos des- garró cada pérdida humana y el ver a miles de familias perderlo todo frente a sus ojos; y compromiso, porque nadie podía quedar indiferen- te ante tanto sufrimiento. Por lo mismo, ante ese escenario, la empresa debía reaccionar. Estoy convencido de que siempre existen formas de ayudar, de acuerdo a las posibilidades, restricciones, recursos y prioridades de cada uno. En no- sotros surgió la obligación de actuar, con el fin de colaborar de manera concreta en la reconstrucción de cada historia de vida que había detrás de los damnificados. Considerando que nuestros productos eran esenciales para cada per- sona afectada y para comenzar a levantar sus hogares, configuramos 1.000 dormitorios que les permitieran descansar, dormir y abrigarse de forma efectiva. Con esto, quisimos contribuir a su bienestar y tran- quilidad en momentos tan adversos. De esta manera, nos sumamos con nuestra especialidad a la ayuda que estaba canalizando Desafío Levantemos Chile, una fundación de prestigio y muy bien organi- zada, la cual nos garantizó la entrega de nuestro aporte de manera segura y oportuna. En momentos en los que somos sacudidos con una tragedia de esta tras- cendencia, aflora un genuino y permanente sentido de responsabilidad para ayudar a quienes lo necesitan. La solidaridad es una bellísima pa- labra, pero si no se transforma en verbo, no sirve. Lo mismo pasa con la responsabilidad social: si es solo una promesa y linda declaración, pero no se traduce en acción que se pone en práctica por convicción, tampoco contribuye. En definitiva, creemos que ante estas situaciones, las empresas tienen que ser un actor protagónico y no un simple espec- tador. Es el compromiso que tenemos con nuestro país. TESTIMONIO AGUSTÍN ALFONSO Gerente General Rosen
  82. 82. TESTIMONIO HANS EBEN Gerente General Unilever “NOS PROPUSIMOS LEVANTAR LA PRIMERA VILLA SUSTENTABLE DEL PAÍS” Nuestra primera aproximación a lo que estaba pasando con los incen- dios en Chile fue como la de la mayoría, a la distancia. Pero rápidamen- te nos dimos cuenta de la dimensión del daño que estaba causando el fuego y del impacto que los incendios estaban generando en la vida de las personas. Esto, como en otras situaciones de emergencia en Chile, nos llevó a actuar lo más rápido posible. Empezamos por casa, verifi- cando primero que nuestros trabajadores y sus familiares se encontra- ran bien, y luego dando soluciones a través de nuestras marcas, que son las que día a día están en contacto con las personas. Sin embargo, no pasó mucho tiempo y nos dimos cuenta de que debíamos ir más allá, preguntarnos sobre el origen de los incendios y de qué manera el cambio climático está afectando violentamente el planeta y a las personas. En Unilever contamos con un Plan de Vida Sustentable que rige la manera en que hacemos negocios, pero también la manera en que nos comportamos con la sociedad. El propósito es hacer de la vida sustentable algo cotidiano, a través de tres pilares: mejorar la salud y el bienestar, mejorar los medios de vida de las personas y reducir el impacto ambiental. En esta línea, nos propusimos desarrollar un proyecto que nos permitiera transmitir nuestra experiencia en sustentabilidad y, de esa manera, gene- rar un cambio y un impacto positivo en el largo plazo: levantar junto a Desafío Levantemos Chile, y los propios afectados, la primera villa sus- tentable del país, y así agregar sustentabilidad a la vida de las personas. Encontramos en Desafío Levantemos Chile un socio estratégico, el mejor
  83. 83. TESTIMONIO HANS EBEN Gerente General Unilever que podíamos tener, dada su vasta experiencia. A pesar de que solemos querer ayudar directamente, a veces eso es contraproducente. En Desafío rápidamente se pusieron a trabajar para encontrar el lugar, las personas y las mejores soluciones para concretar de forma eficiente, comprometida y seria este sueño de reconstrucción sustentable para recobrar de mucho mejor manera la normalidad en la vida de las familias afectadas. El equipo de Desafío Levantemos Chile cuenta con la experiencia y el rigor para llevar a cabo proyectos de esta envergadura, por lo que desde el principio estuvimos confiados y convencidos de que juntos íbamos a lograr reconstruir El Progreso de Papalillo y convertirlo en un mo- delo de localidad sustentable, donde se haga uso eficiente del agua y la energía, haya un apropiado manejo de los residuos, y se desarrollen alternativas para generar fuentes laborales, con el sueño de que la ex- periencia de incorporar la sustentabilidad a la vida de las personas se pueda replicar a lo largo de todo Chile. “Desde el principio estuvimos confiados y convencidos de que juntos íbamos a lograr reconstruir El Progreso de Papalillo y convertirlo en un modelo de localidad sustentable, donde se haga uso eficiente del agua y la energía, haya un apropiado manejo de los residuos, y se desarrollen alternativas para generar fuentes laborales”.

×