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APRENDIZAJE BASADO EN PROBLEMAS.

El caso que aquí se relata es real.
No obstante, en resguardo de sus derechos, he cambia...
inmediatamente contigua al plástico que contenían los comandos –y por encima de la
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Aprendizaje Basado En Problemas

  1. 1. APRENDIZAJE BASADO EN PROBLEMAS. El caso que aquí se relata es real. No obstante, en resguardo de sus derechos, he cambiado los nombres de las personas físicas y jurídicas involucradas, sus nacionalidades y domicilios, sin alterar lo medular del caso. Se requirió consentimiento expreso y previo para reproducir la historia. Concepción Pérez y Juan Antonio Giompatto contrajeron matrimonio cuando ambos tenían 23 años (-de esto hace ya veintiséis años-). Tienen seis hijos y siempre vivieron en Ramos Mejía. Cuando se casaron, Juan ya tenía su Librería comercial en el centro de su barrio y Concepción estaba estudiando su carrera terciaria que concluyó, cuando su primer hijo tenía tres años. Después de toda una vida de trabajo, estudio y esfuerzo, lograron darles a sus hijos, educación, sustento y esparcimiento –uno de ellos, que aún es menor de edad, acaba de entrar a la Universidad-. La familia vive bien pero sin lujos. Ambos en el matrimonio trabajan; y además Concepción hace toda la tarea doméstica de la familia porque después de un episodio que le trae malos recuerdos, no ha querido emplear a nadie más. Prefiere arreglárselas como puede. En 2006, advirtiendo que su esposa tenía signos de agotamiento y estaba sobrecargada con las tareas de la casa, Juan le sugiere a Concepción que comprara algunos electrodomésticos que cumplirían parte de la función que debería hacer la ayudante doméstica, de la cual venían prescindiendo. Antes de decidirse por los que elegirían, habían visto publicitada en la revista dominical del diario y en avisos en internet una marca de electrodomésticos que se hizo conocida en Argentina hace unos 20 años atrás, por haberse lanzado al mercado, con el respaldo de otra –marca- de motos muy conocida desde la década del 50, (-la misma marca de la moto que habían tenido los padres de Concepción cuando ella era una niña!!-). Ambas, la de electrodomésticos y la de motocicletas, de producción en un país integrante de la Comunidad Europea. A la de electrodomésticos la denominaremos “Aquasistem” Así el 27/06/2006, concurren a la sucursal Ramos Mejía de una empresa que comercializa artículos del hogar muy conocida en el mercado (con sucursales en todas las provincias, casa central y domicilio legal en C.A.B.A), que llamaremos Mancuso S.A. El vendedor que los atendió les sugirió la misma marca que la que ellos habían considerado, aunque comparando con otras, se dieron cuenta que era de un 25% más cara. De todas maneras, pensaron que el precio se justificaba por el prestigio de la marca y entonces compraron al contado, por el precio total de $ 6.800.-, un lavarropas automático de carga frontal con capacidad para 5 kg de ropa y un lavavajillas para 12 cubiertos. Mancuso S.A. les ofreció contratar con ellos mismos, una extensión de garantía, lo que así hicieron (por el término de un año). A pesar de que ambos electrodomésticos estaban en ambientes cubiertos, con provisión de agua y desagote independientes, instaladas jabalinas a tierra para cada uno y se les había dado buen trato, el lavarropas al año ostentaba en la parte del frente,
  2. 2. inmediatamente contigua al plástico que contenían los comandos –y por encima de la puerta acceso de la ropa-, un incipiente color beige –que después sería herrumbre- aunque Concepción lo interpretó como una decoloración del material, ya que normalmente no circula agua por ese lugar, ni debería hacerlo. A fines de 2008, empezó a hacer ruidos extraños y a veces no desagotaba el agua, por lo que requería hacerlo manualmente (-por decantación, bajando la manguera de desagote hasta la rejilla ubicada en el piso del lavadero-). Aunque, otras veces cumplía sus funciones normalmente. Para ese momento, el frente estaba corroído en una extensión de quince centímetros lineales ubicado en el centro sobre la puerta de acceso de la ropa. En cuanto al lavavajillas, simplemente dejó de funcionar el 09 de mayo de 2008, aún cuando pudo darse cuenta de que transmitía descargas bajas de corriente al tocar el interior. Alarmada Concepción llamó a Mancuso S.A. explicó la situación, y le dijeron que como la extensión de la garantía estaba vencida, debía llamar a un service oficial de la marca. El service de Aquasistem, que le cobró $ 120.- por la visita (-a descontarse del precio, si la reparación se llevaba a cabo-) le dijo que debía llevarlos al taller, porque aún con la evidencia que le transmitían las buenas condiciones de cuidado y medidas de seguridad con que estaban instalados ambos, nunca les había ocurrido que el gabinete exterior de un lavarropas durara tan poco tiempo; y al lavavajillas porque a simple vista no se veía motivo del desperfecto. Verbalmente estimó frente a Concepción, una vida útil de cinco años en ese tipo de electrodomésticos. A su turno el service contestó, que ellos se habían contactado con “Aquasistem” y que les habían dicho que el gabinete no lo proveerían gratuitamente, por lo cual, el service oficial, podía cambiarlo pero con el costo respectivo. A lo que Concepción no accedió. En cuanto al lavavajillas, el service se lo devolvió a Concepción y ésta no pudo recuperar los $ 120.-, adjunto con un informe membretado por el Service Oficial, sellado, fechado y firmado que decía que: “la cuba interior no era provista por Aquasistem”. Esta parte, la cuba interior, no resulta visible desde afuera del aparato ni abriendo la puerta del mismo; solo se lo puede ver, desarmando el artefacto como lo había hecho el service oficial. Concepción todavía tenía la publicidad que había guardado junto con la factura de compra. En ella se leía: “Aquasistem está cerca tuyo. No solo en el momento de la compra sino también cuando más nos necesitas....Además comprando un producto Aquasistem, tenés la seguridad de encontrar el repuesto que necesitás, porque te lo garantizamos por el plazo de 10 años, a partir de la fecha en la que se discontinúa el equipo, los repuestos del mismo.” Concepción entró en la página web de Aquasistem y pudo verificar que el slogan seguía siendo el mismo. Lo imprimió desde la web y contactó al 0800 de Atención al Cliente Aquasistem quienes le dijeron que no podían hacer nada. Disconforme, Concepción se contactó por mail, con copias a la sucursal de Argentina y a la del país de orígen. Recibió respuesta desde la del país –no de la del exterior-, ratificando el slogan, pero excusándose verbalmente de poder cumplir y justificando que: “Como la cuba interior no es un repuesto, por eso no se lo podemos cambiar” .
  3. 3. Inició un reclamo ante la Dirección de Servicios al Consumidor de La Matanza (partido que le corresponde a la localidad), donde citaron a una audiencia, a la que solo se presentó Concepción. Cansada de la situación, hoy mismo, 03/08/09 quiere darle la mejor solución posible al tema. Usted debe resolver este problema.

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