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Memorándum Ejecutivo 34
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¿Por qué es tan importante que el Presupuesto General de la Nación 2014 no presente las mismas fallas que el de 2013 y los anteriores?

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¿Por qué es tan importante que el Presupuesto General de la Nación 2014 no presente las mismas fallas que el de 2013 y los anteriores?

  1. 1. Memorándum Ejecutivo 34 S e p t i e m b r e d e 2 0 1 3 FUSADES FUSADES/Departamento de Estudios Económicos ¿Por qué es tan importante que el Presupuesto General de la Nación 2014 no presente las mismas fallas que el de 2013 y los anteriores? pueda dar una rendición de cuentas de parte de los funcionarios no sólo financiera, sino también de la calidad del gasto, entre otros. En el caso de El Salvador, hay un mandato constitucional para que el presupuesto observe varios de estos principios, de manera que un presupuesto que no los cumple es contrario a la Constitución. Cuando se analizan los presupuestos de los últimos años, se observa que las proyecciones de crecimiento de la economía sobre las que se basan éstos, han sido muy optimistas (2.3% en el presupuesto 2013, cuando las últimas proyecciones son de que se crecerá entre 1.6 y 1.9% este año) y que se han sobrestimado los ingresos tributarios (en el presupuesto 2013 se estimó una tasa de crecimiento en los ingresos tributarios brutos de 11.2%, bastante por encima que la tasa del 5.7% al que crecieron en 2011; a julio de 2013, los ingresos tributarios se encontraban US$109.3 millones por debajo de lo proyectado). Además, el mal cálculo en las erogaciones de tres de los subsidios no focalizados ha sido mayúsculo y sistemático año tras año (de 2006 a 2012 lo gastado en exceso fue US$1,653.6 millones); y lo mismo ha sucedido con las devoluciones de IVA y renta que se han presupuestado en montos bajos que no concuerdan con lo que ocurre en la realidad, y también la diferencia en la adquisición de bienes y servicios es alta (US$861.5 millones es lo que se ha gastado de más con respecto a lo presupuestado de 2006 a 2012). Lo anterior, por supuesto, debe ser objeto de un análisis minucioso en rubros específicos para conocer si se están despilfarrando recursos o Distintos análisis sobre las finanzas públicas en El Salvador concuerdan en que la situación fiscal se ha deteriorado, los déficits se mantienen altos (de un promedio del 2.7% del PIB durante 2004- 2008 se ha pasado a una brecha promedio de 3.9% durante 2010-2012), y la deuda sigue creciendo, aumentando 5.1 puntos porcentuales del PIB tan sólo en 2012, con lo que la deuda del sector público no financiero llegó a 57.6% a finales del año pasado. Varios analistas económicos también coinciden en afirmar que en los últimos años los ingresos tributarios han crecido a tasas altas (a una tasa promedio de 9.1% durante 2010-2012). Claramente, lo que está sucediendo es que los gastos están aumentando más que los ingresos, lo que no permitirá la disminución en el déficit fiscal al que se ha comprometido el gobierno. Para poder tener mayor disciplina fiscal se debe conocer con más detalle qué es lo que está impulsando este gasto y qué tan eficientemente se está gastando; para lograr este objetivo debe analizarse todo el proceso presupuestario, donde las distintas etapas –elaboración, aprobación, ejecución y rendición de cuentas– tienen una incidencia significativa en facilitar o evitar el mal uso de los fondos. ¿Cómo es esto? Un buen presupuesto debe cumplir con principios básicos con los que se asegure, al menos, que las proyecciones sean realistas, que se incluyan todos los ingresos y todos los gastos que se prevé hacer; que esta información sea fácil de entender y de acceso público, y que al final del año fiscal se
  2. 2. FUSADES/Departamento de Estudios Económicos se está haciendo un mal uso de los mismos sin que se alcancen los objetivos deseados. Pero, además, en torno al tema del presupuesto interesa entender ¿cómo un mal presupuesto puede estar propiciando el rápido crecimiento de la deuda? Si se sobrestiman ingresos, y se subestiman gastos que se sabe de antemano se tendrán que realizar, con certeza se tendrán en el transcurso del año refuerzos presupuestarios que incrementarán la deuda. En la medida que los rubros que no se hayan incluido en el presupuesto –o se hayan subestimado–, sean erogaciones que de no hacerse tienen un alto costo político o sean ineludibles (elecciones, devoluciones, etc.), se hace más fácil incluir o esconder en el presupuesto gastos innecesarios, y, además, en el futuro se facilitará la aprobación de modificaciones para pagos que son necesarios para el buen funcionamiento del Estado o que son aceptados favorablemente por gran parte de la población, incluso cuando implique el endeudamiento para gasto corriente. Así, un presupuesto incompleto y con vacíos no permitesaberconcertezacuálessonlasprioridades del gobierno y la manera cómo financiará estos gastos, y no se puede tener mayor control en la ejecución del presupuesto1 ; además, el hecho que no se tenga un presupuesto por resultados debilita la rendición de cuentas y no permite deducir las responsabilidades. De manera que algunos indicios de exceso en rubros como viajes, viáticos, banquetes, bonos, contrataciones, regalos, etc., o de pérdidas o costos hundidos en proyectos de inversión (El Chaparral, penal de Izalco, desvío Siramá-Agua Salada, puerto La Unión etc.), no son corregidos, ni se evita caer en los mismos errores en el futuro. En este momento, cuando corresponde presentar el presupuesto 2014 (antes del 1 de octubre), es una ocasión propicia para que los analistas y la ciudadanía en general demanden al Ejecutivo que elabore y al Legislativo que apruebe, un buen presupuesto que no vuelva a presentar las fallas de los instrumentos pasados, como un paso importante para ordenar las cuentas fiscales. 1 Un buen presupuesto no garantiza, por sí sólo, que el Ejecutivo hará un uso eficiente de los fondos, pero, junto con un verdadero proceso de rendición de cuentas, incide en que haya mayor disciplina fiscal, haciendo más difícil o más costoso para los involucrados que se gaste inapropiadamente, ¿Por qué debe importarle esto a los salvadoreños? Sehaexplicadoqueunmalpresupuestofacilitaque existamayorineficienciaenelgasto,déficitsaltosy mayor endeudamiento ¿pero cómo se traduce esto en un menor bienestar para el ciudadano común? Ante recursos escasos, se desvían fondos que pudieran utilizarse en mejorar la calidad de los servicios de salud y educación, y otros servicios del Estado. Las ayudas gubernamentales no focalizadas hacen que se atienda a personas que no las necesitan, expulsando a otros –que sí las requieren– de este sistema de transferencias; y a largo plazo, las ayudas sin focalizar terminan poniendo en peligro los mismos programas sociales al no ser sostenibles; además, se desvían recursos que deberían ser invertidos en infraestructura (como las inversiones que se dejan de hacer en electricidad de CEL, y la demora en la modernización y ampliación del aeropuerto de CEPA), lo que frena la inversión y la generación de empleo. Por otra parte, la situación fiscal frágil lleva a una menor calificación crediticia del país, con lo que el financiamiento se hace más costoso y limitado, se encarecen las obras del Estado, posponiendo inversiones en infraestructura necesarias para elevar la competitividad, lo que a su vez frena la inversión privada, el empleo y el potencial de crecimiento futuro. La falta de liquidez del Estado se acentúa, y a pesar de recurrir a depósitos y deuda de corto plazo, no se puede evitar que se acumulen los pagos atrasados, lo que pone en dificultades financieras a los proveedores del gobierno, especialmente a las pequeñas empresas, y este impacto se empieza a extender a otros sectores y a la economía en general. Además, la inestabilidad macroecónomica por sí misma es un factor de incertidumbre que desincentiva la inversión y frena la generación de empleo. De prolongarse esta situación de indisciplina fiscal, el costo de arreglar las cuentas fiscales será demasiado alto para todos los salvadoreños: desempleo generalizado, caída en los salarios y las pensiones, insostenibilidad de los programas sociales, etc. Si queremos mayor bienestar para todos, es indispensable ponernos de acuerdo y actuar para que tengamos un presupuesto idóneo, y una visión clara de lo que hay que hacer en el largo plazo.

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