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El poder de los dichos de la boca y los pensamientos

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Los seres humanos regidos nuestra conducta a través de normas, principios, ideas y filosofías, sin embargo, en ningún momento nos hemos detenido par ver el poder que hay en cada palabra y en los pensamientos que formulamos.

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El poder de los dichos de la boca y los pensamientos

  1. 1. 1 EL PODER DE LOS DICHOS DE LA BOCA Y LOS PENSAMIENTOS 1.-EL LENGUAJE O LOS DICHOS DE LA BOCA (LAS PALABRAS) El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y le será pagado según las obras de sus manos. (Proverbios 12:14). Del fruto de su boca el hombre comerá el bien… (Proverbios 13:2). El que guarda su boca y su lengua su alma guarda de angustias. (Proverbios 21:23). La muerte y la vida están en PODER DE LA LENGUA. (Proverbios 18:21). Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. (Proverbios 6:2) ¿Por qué es importante cuidar y observar nuestras expresiones o palabras? 1.1. Ejemplo de este poder, lo vemos en la mujer con flujo de sangre. Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; porque decía dentro de sí: Si tocaré solamente su manto, seré salva. Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora. (Mateo 9:20-21). Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. (Mateo 12:36-37). Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar; y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo; ¡Un Fantasma! y dieron voces de miedo. (Mateo 14:22-32)
  2. 2. 2 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; soy yo, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! La blanca respuesta quita la ira; más la palabra áspera hace subir el furor. La lengua de los sabios adornará la sabiduría; más la boca de los necios hablará sandeces. (Proverbios 14:1-2). La lengua apacible es árbol de vida; más la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu. (Proverbios 14:4). 1.2.- Los tres hebreos son echados al horno ardiente en Babilonia. Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. (Daniel 3:14 y 16-18). Y mandó a hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo. Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados adentro del horno de fuego ardiendo. (Daniel 3: 20-23). Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego.
  3. 3. 3 Y estos tres varones, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo. (Daniel 3: 22-23). Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey. Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego si sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses. Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiendo, y dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid. Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego. Y se juntaron los sátrapas, los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey, para mirar a estos varones, cómo el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego tenían. (Daniel 3: 24-27). Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios. (Daniel 3: 28). Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como éste. Entonces el rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia. (Daniel 3: 29). Nabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo.
  4. 4. 4 ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potente sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación. (Daniel 4: 1-3). Las palabras de los impíos son asechanzas para derramar sangre; más la boca de los rectos los librará. (Proverbios 12:6). La boca de los sabios esparce sabiduría; no así el corazón de los necios. (Proverbios 15:7). 1.3.- ELÍAS TISBITA Y LA VIUDA DE SAREPTA DE SIDÓN. Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra. (1 Reyes 17:1). Y vino a él palabra de Jehová, diciendo: Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. Y él se fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue a vivir junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo. Pasando algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra. (1 Reyes 17:2-7). Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo: Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente. Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba. Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.
  5. 5. 5 Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos y nos dejemos morir. Elías le dijo: No tengas temor; ve haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra. Entonces ella fue e hizo como dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días. Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías. (1 Reyes 17:8-16). Este gran profeta, vivió en los tiempos de Acab rey de Israel y su reino lo tenía en Samaria, Gobernó veintidós años mientras que Asa era rey de Judá. Acab hizo lo malo ante los ojos de Jehová, más que todos los que reinaron antes de él. Tomó por mujer a Jezabel, hija del rey de los sidonios, y fue y sirvió a Baal, y lo adoró. E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que él edificó en Samaria, también hizo una imagen de Asera; esto provocó la ira de Jehová Dios de Israel. (1 Reyes 16:29-33). Pasados muchos días, vino palabra de Jehová a Elías en el tercer año, diciendo: Ve, muéstrate a Acab (rey de Israel), y yo haré llover sobre la faz de la tierra… y el hambre era grave en Samaria. (1 Reyes 18:1-2). En estos cuatro casos, vemos la mano de Jehová Dios cuidando de sus siervos. El primero de ellos, es la mujer que hacía mucho tiempo tenía ese malestar muy grave por doce años, al parecer sin ninguna esperanza, dado que, ya había recurrido a todas aquellas posibilidades. En el caso de los discípulos, que se asustaron de gran manera por el fuerte viento y las olas del mar, clamaron por ayuda y les fue dado conforme a su corazón. Todos ellos fueron socorridos.
  6. 6. 6 1.4.- LA VIDA DE JOSÉ EL SOÑADOR GOBERNADOR EN EGIPTO E HIJO DE JACOB. Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos la nuestro hermano y encubramos su muerte? Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él. Y cuando pasaron los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y les vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata, y llevaron a José a Egipto. (Génesis 37:26-28) Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá. Más Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía. (Génesis 39:1-4). Y tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel. Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel. Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo hacía. No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba. (Génesis 39:20-23) Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros. Pues y ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega.
  7. 7. 7 Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación. Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven a mí, no te detengas. (Génesis 45:5-9). Así José hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de Ramesés, como mandó Faraón. (Génesis 47:11). ¿Cómo llegó la familia de José a Egipto? Llegaron a la tierra de Egipto; el padre de José y sus hermanos, el total de ellos fueron 70 personas, y después de 400 años de estar en la esclavitud de los egipcios, salieron 600 mil personas. (Génesis 15:13). La tierra de Egipto delante de ti está; en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; habiten en la tierra de Gosén; y si entiendes que hay entre ellos hombres capaces, ponlos por mayorales del ganado mío. (Génesis 47:6) Entonces compró José toda la tierra de Egipto para Faraón, pues los egipcios vendieron cada uno de sus tierras, porque se agravó el hambre sobre ellos; y la tierra vino a ser de Faraón. (Génesis 47:20). Y vivió Jacob en la tierra de Egipto diecisiete años; y fueron los días de Jacob,...ciento cuarenta y siete años. Y murió José a la edad de ciento diez años… (Génesis 47:28) En este pasaje apreciamos, que como dice la escritura en Esdras 8:22,… La mano de nuestro Dios para bien sobre todos los que le buscan; mas su poder y su furor contra todos los que le abandonan. En aquel tiempo envió a pedir el rey Acaz rey de Judá a los reyes de Asiria que le ayudasen. Porque también los edomitas habían venido y atacado a los de Judá y habían llevado cautivos. Asimismo los filisteos se habían extendido por las ciudades de la Sefela y del Neguev de Judá, y habían tomado Bet-semes, Ajalón, Gederot, Soco con sus aldeas, Timma también con sus aldeas, y Gimzo con sus aldeas, y habitaban en ellas. (2 Crónicas 28:16-18).
  8. 8. 8 Porque Jehová había humillado a Judá por causa de Acaz rey de Israel, por cuanto él había actuado desenfrenadamente en Judá, y había prevaricado gravemente contra Jehová. También vino contra él Tigrat-pileser rey de los asirios, quien lo redujo a estrechez, y no lo fortaleció. No obstante que despojó Acaz la casa de Jehová, y la casa real, y las de los príncipes, para dar al rey de los asirios, éste no le ayudó. (2 Crónicas 28:20-21). 1.5.- REINADO DE JOSAFAT: hijo de Asa gobernó como rey de Judá. En el año treinta y nueve de su reinado, Asa enfermó gravemente de los pies, y en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos. (2 Crónicas 16:12). Reinó en su lugar Josafat su hijo, el cual se hizo fuerte contra Israel. Y Jehová estuvo con él, porque anduvo en los primeros caminos de David su padre, y no buscó a los baales, sino que buscó a Dios de su padre y anduvo en sus mandamientos, y no según las obras de Israel. (2 Crónicas 17:1-4). Y cayó el pavor de Jehová sobre todos los reinos de las tierras que estaban alrededor de Judá, y no osaron hacer guerra contra Josafat, y traían de los filisteos presentes a Josafat, y tributos de plata. Los árabes también le trajeron ganados, siete mil setecientos carneros y siete mil setecientos machos cabríos. (2 Crónicas 17:10-11). Subieron, pues, el rey de Israel Acab, y el rey de Judá Josafat, a Ramot de Galaad. Y dijo el rey de Israel a Josafat: Yo me disfrazaré para entrar en la batalla, pero tú vístete tus ropas reales. Y se disfrazó el rey de Israel y entró en la batalla. Había el rey de Siria mandado a los capitanes de los carros que tenía consigo, diciendo: No peleéis con chico ni con grande, sino sólo con el rey de Israel.
  9. 9. 9 Cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, dijeron: Este es el rey de Israel. Y lo rodearon para pelear, más Josafat clamó, y Jehová lo ayudó, y los apartó Dios de él; pues viendo los capitanes de los carros que no era el rey de Israel, desistieron de acosarle. Más disparando uno el arco a la ventura, hirió al rey de Israel (Acab) entre las junturas y el coselete. El entonces dijo al cochero: Vuelve las riendas y sácame del campo, porque estoy mal herido. Y arreció la batalla aquel día, por lo que anduvo el rey de Israel en pie en el carro enfrente de los sirios hasta la tarde, y murió al ponerse el sol. (2 Crónicas 18:28-34). Josafat rey de Judá volvió en paz a su casa en Jerusalén. Y le salió al encuentro el vidente Jehú hijo de Hanani, y dijo al rey Josafat: ¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Pues ha salido de la presencia de Jehová ira contra ti por esto. Pero se han hallado en ti buenas cosas, por cuanto has quitado de la tierra las imágenes de Asera, y has dispuesto tu corazón para buscar a Dios. (2 Crónicas 19:1-3). Y puso capitanes de guerra sobre el pueblo,… y habló al corazón de ellos, diciendo: Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni a toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él. (2 Crónicas 32:6-8). Y así dijo a los jueces Josafat: Mirad lo que hacéis; porque no juzgáis en lugar de hombre, sino en lugar de Jehová, el cual está con vosotros cuando juzgáis. Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque con Jehová nuestro Dios no hay injusticia, ni acepción de personas, ni admisión de cohecho. (2 Crónicas 19:6-7). Tú hiciste señales y portentos en tierra de Egipto hasta este día, y en Israel y entre los hombres; y le has hecho nombre, como se ve en el día de hoy.
  10. 10. 10 Y sacaste a tu pueblo Israel de la tierra de Egipto con señales y portentos, con mano fuerte y brazo extendido, y con terror grande; y les diste esta tierra, de la cual juraste a sus padres que se la darías, la tierra que fluye leche y miel; y entraron, y la disfrutaron; pero no oyeron tu voz, ni anduvieron en tu ley; nada hicieron de lo que les mandaste hacer; por tanto, has hecho venir sobre ellos todo este mal. He aquí que con arietes han acometido la ciudad para tomarla, y la ciudad va a ser entregada en mano de los caldeos que pelean contra ella, a causa de la espada, del hambre y de la pestilencia; ha venido, pues, a suceder lo que tú dijiste, y he aquí lo estás viendo. (Jeremías 32:19-24) Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre. Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente. (Jeremías 31:35-36) He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí? (Jeremías 32:27) Por lo tanto, así ha dicho Jehová: He aquí voy a entregar esta ciudad en mano de los caldeos, y en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y la tomará. (Jeremías 32:28) 1.6.- EL PUEBLO DE ISRAEL ES ENTREGADO A NABUCODONOSOR Después, dice Jehová, entregaré a Sedequías rey de Judá, a sus criados, al pueblo y a los que queden de la pestilencia, de la espada y del hambre en la ciudad, en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, en mano de sus enemigos y de los que buscan sus vida, y él los herirá a filo de espada; no los perdonará, ni tendrá compasión de ellos, ni tendrá de ellos misericordia. (Jeremías 21: 4-7). Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí, yo traigo sobre esta ciudad y sobre todas sus villas todo el mal que hablé contra ella; porque han endurecido su cerviz para no oír mis palabras. (Jeremías 19:15).
  11. 11. 11 Y Vendrá los caldeos que atacan esta ciudad, y la pondrán a fuego y la quemarán, asimismo, las casas sobre cuyas azoteas ofrecieron incienso a Baal y derramaron liberaciones a dioses ajenos, para provocarme a ira. (Jeremías 32:29). Porque los hijos de Israel y los hijos de Judá no han hecho sino lo malo delante de mis ojos desde su juventud; porque los hijos de Israel no han hecho más que provocarme a ira con la obra de sus manos, dice Jehová. (Jeremías 32:30). Así ha dicho Jehová Dios de Israel: He aquí yo vuelvo atrás las armas de guerra que están en vuestras manos con que vosotros peleáis contra el rey de Babilonia; y a los caldeos que están afuera de la muralla y os tienen sitiados, yo los reuniré en medio de esta ciudad. Pelearé contra vosotros con mano alzada y con brazo fuerte, con furor y enojo e ira grande. Y heriré a los moradores de esta ciudad y a los hombres y las bestias morirán de pestilencia grande. Porque así ha dicho Jehová: He aquí, haré que seas un terror a ti mismo y a todos los que bien te quieren, y caerán por la espada de sus enemigos, y tus ojos lo verán; y a todo Judá entregaré en manos del rey de Babilonia, y los llevará cautivos a Babilonia, y los matará a espada. Entregaré asimismo toda la riqueza de esta ciudad, todo su trabajo y todas sus cosas preciosas; y daré todos los tesoros de los reyes de Judá en manos de sus enemigos, y los saquearán, y los tomarán y los llevarán a Babilonia. (Jeremías 20:4-5) Porque así ha dicho Jehová acerca de la casa del rey de Judá: Como Galaad eres tú para mí, y como la cima del Líbano; sin embargo, te convertiré en soledad, y como ciudades deshabitadas. Prepararé contra ti destruidores, cada uno con sus armas, y cortarán tus cedros escogidos y los echarán en el fuego. Y muchas gentes pasarán junto a esta ciudad, y dirán cada uno a su compañero: ¿Por qué hizo así Jehová con esta gran ciudad? Y se les responderá: Porque dejaron el pacto de Jehová su Dios, y adoraron dioses ajenos y les sirvieron. (Jeremías 22:6-9)
  12. 12. 12 ¡Ay del que edifica su casa sin justicia, y sus salas sin equidad, sirviéndose de su prójimo de balde, y no dándole el salario de su trabajo¡ (Jeremías 22:13) Y entregaré a los hombres que traspasaron mi pacto, que no han llevado a efecto las palabras del pacto que celebraron en mi presencia, dividiendo en dos partes el becerro y pasando por medio de ellas; a los príncipes de Judá y a los príncipes de Jerusalén, a los oficiales y a los sacerdotes y a todo el pueblo de la tierra, que pasaron entre las partes del becerro, los entregaré en mano de sus enemigos y en mano de los que buscan su vida; y sus cuerpos muertos serán comida de las aves del cielo, y de las bestias de la tierra. Y a Sedequías rey de Judá y a sus príncipes los entregaré en mano de sus enemigos, y en mano de los que buscan la vida, y en mano del ejército del rey de Babilonia, que se ha ido de vosotros. He aquí mandaré yo, dice Jehová, y los haré volver a esta ciudad, y pelearán contra ella y la tomarán, y la quemarán con fuego; y reduciré a soledad las ciudades de Judá, hasta no quedar morador. (Jeremías 34: 18-22) He aquí que yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con mi furor, y con mi enojo e indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los hará habitar seguramente; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios. Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos sus hijos después de ellos, y haré un pacto con ellos pacto eterno, que no me volverán atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. (Jeremías 32:37-40) Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con qué contra mí se rebelaron. Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré. (Jeremías 33:8)
  13. 13. 13 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías 33:3 Más Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. (Jeremías 20:11) Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa. (Jeremías 20:12) Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti. (2 Crónicas 16:9). 1.7.- LOS PENSAMIENTOS EQUIVOCADOS DEL PUEBLO DE ISRAEL Y SUS ACCIONES LOS ALEJARON DE LA GLORIA DE JEHOVA. Tú eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran. Tú eres, oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste de nombre de Abraham; y hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia; y cumpliste tu palabra, porque eres justo. (Nehemías 9:6-8). Y miraste la aflicción de nuestros padres en Egipto, y oíste el clamor de ellos en el Mar Rojo; e hiciste señales y maravillas contra Faraón, contra todos sus siervos, y contra todo el pueblo de su tierra, porque sabías que habían procedido con soberbia contra ellos, y te hiciste nombre grande, como en este día. Dividiste el mar delante de ellos, y pasaron por medio de él en seco, a sus perseguidores echaste en las profundas aguas.
  14. 14. 14 Con columna de nube los guiaste de día, y con columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino por donde habían de ir. Y sobre el monte de Sinaí descendiste, y hablaste con ellos desde el cielo, y les diste juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos, y les ordenaste el día de reposo santo para ti, y por mano de Moisés tu siervo les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley. Les diste pan del cielo en su hambre, y en su sed les sacaste aguas de la peña; y les dijiste que entrasen a poseer la tierra, por la cual alzaste tu mano y juraste que se las darías. Más ellos y nuestros padres fueron soberbios, y endurecieron su cerviz, y no escucharon tus mandamientos. No quisieron oír, ni se acordaron de tus maravillas que habías hecho con ellos; antes endurecieron su cerviz, y en su rebelión pensaron poner caudillo para volverse a su servidumbre. Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste. Además, cuando hicieron para sí becerro de fundición y dijeron: Ese es tu Dios que te hizo subir de Egipto; y cometieron grandes abominaciones, tú, con todo, por tus muchas misericordias no los abandonaste en el desierto. La columna de nube no se apartó de ellos de día, para guiarlos por el camino, ni de noche la columna de fuego, para alumbrarles el camino por el cual habían de ir. Y enviaste tu buen Espíritu para enseñarles, y no retiraste tu maná de su boca, y agua les diste para su sed. Los sustentaste cuarenta años en el desierto; de ninguna cosa tuvieron necesidad; sus vestidos no se envejecieron, ni se hincharon sus pies. Y les diste reinos y pueblos, y los repartiste por distritos; y poseyeron la tierra de Sehón, la tierra del rey de Hesbón, y la tierra de Og rey de Basán. Multiplicaste sus hijos como las estrellas del cielo, y los llevaste a la tierra de la cual habías dicho a sus padres que habían de entrar a poseerla.
  15. 15. 15 Y los hijos vinieron y poseyeron la tierra, y humillaste delante de ellos a los moradores del país, a los cananeos, los cuales entregaste en su mano, y a sus reyes, y a los pueblos de la tierra, para que hiciesen de ellos como quisieran. Y tomaron ciudades fortificadas y tierra fértil, y heredaron casa llenas de todo bien, cisternas hechas, viñas y olivares, y muchos árboles frutales; comieron, se saciaron, y se deleitaron en tu gran bondad. Pero te provocaron a ira, y se rebelaron contra ti, y echaron tu ley tras sus espaldas, y mataron a tus profetas que protestaban contra ellos para convertirlos a ti, e hicieron grandes abominaciones. Entonces los entregaste en manos de sus enemigos, los cuales los afligieron. Pero en el tiempo de su tribulación clamaron a ti, y tú desde los cielos los oíste; y según tu gran misericordia les enviaste libertadores para que los salvasen de mano de sus enemigos. (Nehemías 9:6-36). Pero una vez que tenían paz, volvían a hacer lo malo delante de ti, por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos que los dominaron; pero volvían y clamaban otra vez a ti, y tú desde los cielos Mejor es confiar en Jehová, que confiar en el hombre. Mejor es confiar en Jehová, que confiar en príncipes. (Salmos 118:8-9). Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan; pues no hacen iniquidad; los que andan en sus caminos. (Salmos 119:1-3). Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos. (Salmos 103:19). ¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de tus beneficios. Envías tu Espíritu, son creados, y renuevas la faz de la tierra. (Salmos 104:24 y 30).
  16. 16. 16 Gloriaos en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan a Jehová. Buscad a Jehová y su poder; buscad siempre su rostro. (Salmos 105:3-4). El pueblo de Israel por su desobediencia pasó 70 años como esclavo. Porque tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante del enemigo. (Salmos 61:3). Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio. (Salmos 62:8). Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en la tierra seca y árida donde no hay aguas. (Salmos 63:1). No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordene. (Deuteronomio 4:2). Cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche. Porque has sido mi socorro, y así en la sombra de tus alas me regocijaré. Está mi alma apegada a ti; tu diestra me ha sostenido. (Salmos 63:6-8). Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos. (Salmos 84:5). Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad. Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad. (Salmos 84:10-11). Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas; sólo tú eres Dios. Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre. (Salmos 86:10-11). El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora, con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad.
  17. 17. 17 No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. (Salmos 91:1-6). Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro de león y al dragón. (Salmos 91:11-13). El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes. Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, y que en él no hay injusticia. (Salmos 92:12-15). Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; el guarda las almas de sus santos, de mano de los impíos los libra. (Salmos 97:10). Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos y ovejas de su prado. (Salmos 100:3). Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Más tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. (Santiago 1:2-4). El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. (Santiago 1:8). Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. (Santiago 1:12-14). Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos. Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
  18. 18. 18 No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal. (I Tesalonicenses 5:15.22). Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. (I Timoteo 4:16). Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,.. (I Timoteo 4:1-4). Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza,… ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza,… ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. (I Timoteo 4:12-15). Los pecados de algunos hombres se hacen patentes antes que ellos vengan a juicio, más otros se les descubren después. Asimismo se hacen manifiestas las buenas obras; y las que son de otra manera, no pueden permanecer ocultas. (I Timoteo 5:24-25). Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. (I Timoteo 6:12). Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros. (2 Timoteo 1:7 y 14). Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor, la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que son mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él. (2 Timoteo 2:22- 26).
  19. 19. 19 Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrendar todo el cuerpo. He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo. (Santiago 3:2-3). Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. 1.8.- La Lengua es un fuego,… es un mal que no puede ser refrendado. Así también la lengua es un miembro muy pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosques enciende un pequeño fuego! (Santiago 2:4-5). Y la LENGUA es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. Porque naturaleza de bestias y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la LENGUA, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. (Santiago 3:6-8). Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. (Santiago 3:9-10). ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. (Santiago 3:11-12). ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.
  20. 20. 20 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. (Santiago 3:13:17). Y el fruto de la justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. (Santiago 3:18). Falto el misericordioso de la tierra, ninguno hay recto entre los hombres; todos acechan por sangre; cada cual arma red a su hermano. Para completar la maldad con sus manos, el príncipe demanda, y el juez juzga por recompensa; y el grande habla el antojo de su alma, y lo confirman. (Miqueas 7:2-3). No creías en amigo, ni confiéis en príncipe; de la que duerme a tu lado cuídate, no abras tu boca. Porque el hijo deshonra al padre, la hija se levanta contra la madre, la nuera contra la suegra, y los enemigos del hombre son los de su casa. (Miqueas 7:5-6). Comerás, y no te saciarás, y tu abatimiento estará en medio de ti; recogerás, más no salvarás, y lo que salvares, lo entregaré yo a la espada. Sembrarás, más no segarás; pisarás aceitunas, más no te ungirás con el aceite; y mosto, más no beberás el vino. (Miqueas 6:14-15). Y el juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a las naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado. (Miqueas 4:3- 4). Y se levantó Jonás, y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres días de camino. Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino un día, y predicando diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida. (Jonás 3:3-6). Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza.
  21. 21. 21 E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértanse cada uno de su mal camino, de la rapiña que en sus manos. (Jonás 3:7-8). En este pasaje bíblico se puede apreciar, que este varón de Dios, en un principio sintió temor de ir a Nínive para anunciar la palabra de Dios, esto por saber, que los habitantes de esta ciudad, era mucha su maldad y tuvo miedo, de que lo matarán o le hicieran daño alguno. Este hecho, aconteció posiblemente en el siglo VIII a. C. en tiempos de Jeroboam II (783 a 743 a.C.). La ciudad de Nínive era la capital de Babilonia del imperio de Asiria. Dijo Jehová Dios: ¿Y no tendré yo piedad de Nínive aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales? (Jonás 4: 11). Sin embargo, una vez que se dio cuenta y acepto, Jonás, que el Espíritu de Dios lo acompañaba entonces se armó de valor para pregonar por las calles y así de esta manera les advirtió de lo que había de venir sobre ellos como resultado de su conducta y de las acciones en las cuales estaban envueltos cada día. Cada uno de estos ejemplos, o casos, como siervos de Dios, nos sirven para reflexionar y aceptar, que Jehová Dios cuida y proteja a los justos y tiene misericordia de quienes ama. Sin olvidarnos, que todas las personas que tienen el favor de él, es porque cumplen sus mandamientos y le son fieles en cada momento de su vida, y siempre lo consideran en cada una de las decisiones que toman. Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre. (Marcos 7:15).
  22. 22. 22 2.- EL CORAZÓN O LA CONCIENCIA HUMANA Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. (Proverbios 4:23). ¿De dónde proviene la prosperidad, la dicha, el éxito, la ruina, la desdicha y el fracaso, es decir, el buen tesoro y el mal tesoro del hombre? El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. (Mateo 12:35). a).- ¿Por qué es importante observar y cuidar nuestros pensamientos? Estos son como semillas, que crecen abundantemente y que nos controlan y toman poder en nosotros. b).- ¿De dónde provienen los pensamientos tanto positivos como negativos? Las buenas cosas y malas cosas provienen del Corazón. c).- ¿Cómo aprender a pensar positivamente? A través de la lectura de la Biblia, encontramos textos de personajes que con sus experiencias, nos ayuda a tener una actitud positiva. d).- ¿Cómo se modifican nuestros pensamientos cuando nos enfocamos en las situaciones difíciles? Cada pensamiento genera sentimientos y emociones, por tanto, debemos ser cuidadosos. e).- ¿Qué tipos de pensamientos usted tiene cada día? Hay personas, que toda su vida tienen solo pensamientos de derrota, de angustia, de temor, por tanto, debemos cambiarlos por esperanza, fe, confianza y éxito, y esto se logra, leyendo la palabra de Dios y orando.
  23. 23. 23 2.1.- EL TRIGO Y LA CIZAÑA (Mateo 13:24-30) Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró la buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. ¿Cómo convertir una situación adversa en un porvenir positivo o mejor? Cada persona en cualquier parte de mundo, reacciona de acuerdo a dos formas diferentes: Camina con Jehová, no camina al paso con Dios. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo para mi granero. Los pensamientos de los justos son rectitud; más los consejos de los impíos engaño. (Proverbios 12:5) Nuestros pensamientos, se han definido desde la primera y segunda infancia, es decir, desde los 2 años a los 7 años, ya los hemos conformado.
  24. 24. 24 El corazón alegre hermosea el rostro; más el dolor del corazón el espíritu se abate. El corazón entendido busca la sabiduría; más la boca de los necios se alimenta de las necedades. (Proverbios 15:13-14). No lo que entra en la boca contamina al hombre; más lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas (pensamientos) son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre. (Mateo 15:11 y 18-20). Pero yo os dijo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón (conciencia). Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. (Mateo 5:28-29). Porque donde esté vuestro tesoro, ahí estará también vuestro corazón. (Mateo 6:21). Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; más su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. (Mateo 15:8- 9). Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. (San Lucas 6:43-45). El bueno alcanzará favor de Jehová; más él condenará al hombre de malos pensamientos. (Proverbios 12:2).
  25. 25. 25 Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos sus hijos después de ellos, y haré un pacto con ellos pacto eterno, que no me volverán atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. (Jeremías 32:37-40). Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con qué contra mí se rebelaron. Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré. (Jeremías 33:8) 2.2.- Tretas de Jacob y de Labán. Envió, pues, Jacob, y llamó a Raquel y a Lea al campo donde estaban sus ovejas, y les dijo: Veo que el semblante de vuestro padre no es para conmigo como era antes; mas el Dios de mi padre ha estado conmigo. Vosotras sabéis que con todas mis fuerzas he servido a vuestro padre; y me ha cambiado el salario diez veces; pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal. Si él decía así: Los pintados serán tu salario, entonces todas las ovejas parían pintados; y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían listados. Así quitó Dios el ganado de vuestro padre, y me lo dio a mí. (Génesis 31:4-12) Pero cuando venían las ovejas más débiles, no las ponía; así eran las más débiles para Labán, y las más fuertes para Jacob. Y se enriqueció el varón muchísimo, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos. (Génesis 30:42-43). Yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste la piedra, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu nacimiento. (Génesis 31:13).
  26. 26. 26 Pero Labán había ido a trasquilar sus ovejas; y Raquel hurtó los ídolos de su padre. Y Jacob engañó a Labán arameo, no haciéndole saber que se iba. Huyó, pues, con todo lo que tenía; y se levantó y pasó el Éufrates, y se dirigió al monte de Galaad. (Génesis 31:19-20). Después Jacob llegó sano y salvo a la ciudad de Siquem, que está en la tierra de Canaán, cuando venía de Padan-aram; y acampó delante de la ciudad. (Génesis 33:18). Dijo Dios a Jacob: Levántate y sube a Bet-el, y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú. Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos. Y levantémonos, y subamos a Bet-el; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha estado conmigo en el camino que he andado. Así dieron a Jacob todos los dioses ajenos que había en poder de ellos, y los zarcillos que estaban en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de una cima que estaba junto a Siquem. (Génesis 35:1-4). Y salieron, y el terror de Dios estuvo sobre las ciudades que había en sus alrededores, y no persiguieron a los hijos de Jacob. Y llegó Jacob a Luz, que está en tierra de Canaán (esta es Bet-el), él y todo el pueblo que con él estaba. (Génesis 35:5-6). Dios es más poderoso que los cananeos: Israel no debe temer No desmayes delante de ellos, porque Jehová tu Dios está en medio de ti, Dios grande y temible. (Deuteronomio 7:21). Si dijeres en tu corazón: Estas naciones son mucho más numerosas que yo; ¿cómo las podré exterminar o vencer? Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu. (Salmos 34:18).
  27. 27. 27 No tengas temor de ellas; acuérdate bien de lo que hizo Jehová tu Dios con Faraón y con todo Egipto; de las grandes pruebas que vieron tus ojos, y de las señales y milagros, y de la mano poderosa y el brazo extendido con que Jehová tu Dios te sacó; así hará Jehová tu Dios con todos los pueblos de cuya presencia tú temieres. También enviará Jehová tu Dios avispas sobre ellos, hasta que perezcan los que quedaron y los que se hubieren escondido de delante de ti. (Deuteronomio 7:17-20) Y Jehová tu Dios echará a estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo no se aumenten contra ti. Y Jehová tu Dios echará a estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo no se aumenten contra ti. Más Jehová tú Dios las entregará delante de ti, y él las quebrantará con grande destrozo, hasta que sean destruidas. El entregará sus reyes en tu mano, y tu destruirás el nombre de ellos de debajo del cielo; nadie te hará frente hasta que los destruyas. Las esculturas de sus dioses quemarás en el fuego; no codiciarás plata ni oro de ellas para tomarlo para ti, para que no tropieces en ello, pues es abominación a Jehová tú Dios, y no traerás cosa abominable a tu casa, para que no sea anatema; del todo las aborrecerás y la abominarás porque es anatema. (Deuteronomio 7:22-26). Si el derriba, no hay quién edifique; encerrará al hombre, y no habrá quien le abra. (Job 12:14). El bueno alcanzará favor de Jehová; más él condenará al hombre de malos pensamientos. (Proverbios 12:2). El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y le será pagado según la obra de sus manos. (Proverbios 12:14). La congoja en el corazón del hombre lo abate; más la buena palabra lo alegra. (Proverbios 12:25).
  28. 28. 28 ¡Ay de la ciudad rebelde y contaminada y opresora! No escuchó la voz, ni recibió la corrección; no confío en Jehová, no se acercó a su Dios. (Sofonías 3:1-2). Del fruto de su boca el hombre comerá el bien… (Proverbios 13:2). El que guarda su boca guarda su alma; más el que mucho abre sus labios tendrá calamidad. (Proverbios 13:3). Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. (Proverbios 6:2) La Esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo cumplido. (Proverbios 13:12). Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar. (Habacuc 3:17-19). Más Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. (Jeremías 20:11) ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. (Miqueas 7:18). Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste. (Nehemías 9:17). Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y ante ellos se postraron, y me dejaron a mí y no guardaron mi ley. (Jeremías 16: 11).
  29. 29. 29 (Jeremías 17:9-10) Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. Mas si vosotros os volviereis, y dejareis mis estatutos y mandamientos que he puesto delante de vosotros, y fuereis y sirviereis a dioses ajenos, y los adorareis, yo os arrancaré de mi tierra que os he dado; y esta casa que he santificado a mi nombre, yo los arrojaré de mi presencia, y la pondré por burla y escarnio de todos los pueblos. (2 Crónicas 7:19-20). Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti; solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. (Miqueas 6:8). Sus príncipes en medio de ella son leones rugientes; sus jueces, lobos nocturnos que no dejan hueso par la mañana. (Sofonías 3:3-4). Aunque todos los pueblos anden cada uno en el nombre de su dios, nosotros con todo andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios eternamente y para siempre. (Miqueas 4:5). Ay de la ciudad rebelde y contaminada y opresora. No escucho la voz, ni recibió la corrección; no confió en Jehová, no se acercó a su Dios. (Sofonías 3:1-2). Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti. (2 Crónicas 16:9). El formó el corazón de todos ellos; atento está a todas sus obras. (Salmos 33:15) Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y el enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo, refrigerio para tus huesos. (Proverbios 3:5-8).
  30. 30. 30 Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará dar fruto. (Jeremías 17:7-8) El provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente, y preserva el camino de sus santos. (Proverbios 2:7). Deuteronomio 28:1 Acontecerá, que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren. (Éxodo 23:22). Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te Saldrá bien. (Josué 1:8) Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. (Josué 1:5) Si temiereis a Jehová y le sirviereis, y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes a la palabra de Jehová, y si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros servís a Jehová vuestro Dios, haréis bien. Más si no oyereis la voz de Jehová, y si fuereis rebeldes a las palabras de Jehová, la mano de Jehová estará contra vosotros como estuvo contra vuestros padres. (1 Samuel 12:14-15). Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar. (Deuteronomio 28:11). …, pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien. (Salmos 34:10).
  31. 31. 31 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartas de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles. (Deuteronomio 28:13-14). Tú diste alegría en mi corazón, más que tienen ellos en el tiempo que se multiplico su grano y su mosto. En paz me acostaré, y asimismo, dormiré; porque solo tú Señor me harás estar confiado. (Salmos 4:7-8). ¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él le enseñará el camino que ha de escoger. Gozará él de bienestar, y su descendencia heredará la tierra. La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto. (Salmos 25:12-14). ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño. El recibirá bendición de Jehová y justicia del Dios de salvación. (Salmos 24:3-5). Jeremías 32:19 Grande en consejo, y magnífico en hechos; porque tus ojos están abiertos sobre todos los caminos de los hijos de los hombres, para dar a cada uno según sus caminos, y según el fruto de sus obras. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me complazca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. (Romanos 9:15-16). Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. (Romanos 17-18). No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (Romanos 12:2).
  32. 32. 32 Pero este es el pacto, que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo; vá; porque todos me conocerán, desde el más pequeños de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado. (Jeremías 31: 33-34). 2.3. EL PECADO DE DAVID: Comete adulterio con Betsabé. Aconteció al año siguiente en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén. Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa. Y concibió la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta. (2 Samuel 11:1-5). Jehová envió a Natán a David; y viniendo a él, le dijo: Había dos hombres en una ciudad, el uno rico, y el otro pobre. El rico tenía numerosas ovejas y vacas; pero el pobre no tenía más que una sola corderita, que él había comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno; y la tenía como a una hija. Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos,… (Marcos 7:20- 23).
  33. 33. 33 Y vino uno de camino al hombre rico; y éste no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar para el caminante que había venido a él, sino que tomó la oveja de aquel hombre pobre, y la preparó para aquel que había venido a él. Entonces se encendió el furor de David en gran manera contra aquel hombre, y dijo a Natán: Vive Jehová, que el que tal hizo es digno de muerte. Y debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque hizo tal cosa, y no tuvo misericordia. (2 Samuel 12:1-6). Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libre de la mano de Saúl, y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón. (2 Samuel 12:7-9). Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera todas sus veredas. (Proverbios 5:21). Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino. (Salmos 37:23). Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. (Proverbios 4:23). El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. (Mateo 12:35). Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. (Mateo 15:11).
  34. 34. 34 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. (Jeremías 17:9-10). En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. (Efesios 4:22-24). La ley del sabio es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte. El buen entendimiento da gracia; más el camino de los transgresores es duro. Todo hombre prudente procede con sabiduría; más el necio manifestará necedad. (Proverbios 13:14-16). Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte. El temor de Jehová es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte. (Proverbios 14:12 y 27). Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo. Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí. Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ello a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová. (Jonás 1:1-3). 3.- LA DOBLE NATURALEZA DEL HOMBRE: Carnal y Espiritual. Por lo tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. (2 Corintios 4:16). Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos. (I Corintios 16:13). ¿Por qué es importante hacer morir las pasiones pecaminosas, es decir, la concupiscencia y los deseos de la carne?
  35. 35. 35 Porque, es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Más gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. (I Corintios 15:53:57). Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra en cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual. Esto, pues, digo y requiero en el Señor; que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; por los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. (Efesios 4:17-19). En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. (Efesios 4:22-24). Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. (Hebreos 6: 4-6) ¿Cuántas personas han abandonado el “mensaje de salvación o las buenas nuevas”, y por las razones que sean, se han quedado fuera de la Gloria de Dios y su Espíritu?
  36. 36. 36 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. (Romanos 2:12-13). Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles. No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. (Romanos 3:11-12). Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. (Romanos 5:12-13). No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es la Figura del que había de venir. Pero el don no fue como la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios para la gracia de un hombre, Jesucristo. (Romanos 5:14-15). Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia, y del don de la justicia. Así que, como la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la injusticia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. (Romanos 5:17-18). Y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos. Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. (Romanos 3: 17-20). …, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo
  37. 37. 37 Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados. (Romanos 3:11-25). Porque siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. (Romanos 5:10). Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismo, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándolos o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio. (Romanos 2:14-16). 3.1.-LA LUCHA CONSTANTE ENTRE LO CARNAL Y ESPIRITUAL. ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en nuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. (Santiago 4:1-3). ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. (Santiago 4:4). ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. (Santiago 4:5-6). Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. (Santiago 4:7-8). Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa. (Jeremías 20:12).
  38. 38. 38 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. (Colosenses 3:1-8). Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándonos unos a otro si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. (Colosenses 3:12-13). Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. (Colosenses 3:14-15). La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, ensenándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. (Colosenses 3:16). Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. (Colosenses 4:5-6). Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria de Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
  39. 39. 39 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos, Amén. (Romanos 1:22-25). Las personas de doble ánimo, deben de cambiar el contenido de su corazón, y rendirse a Jehová Dios para recibir misericordia y su amor. Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. (Mateo 6:24). Toda palabra de Dios es limpia; él es escudo a los que en él esperan. (Proverbios 30:5). …Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a su juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala. (Eclesiastés 12:13). Jehová ha puesto a disposición su palabra para todos aquellos que deseen aceptarla. …, porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir fruto. Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material? (I Corintios 9:10-11). ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. (I Corintios 9:24-27). La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. (Juan 14:27) Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica. Ninguno busque su propio bien, sino el del otro. (I Corintios 10:23-24).
  40. 40. 40 La conciencia, dijo, no la tuya, sino la del otro. Pues ¿por qué se ha de juzgar mi libertad por la conciencia de otro? (I Corintios 10:29). Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. (Jeremías 33:3). Cuando veo los cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? (Salmos 8:3-4). Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies. (Salmos 8:5-6). Más Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. (Jeremías 20:11) Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; el malo no habitará junto a ti. Los insensatos no estarán delante de tus ojos; aborreces a todos los que hacen iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira; al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová. (Salmos 5:4-6). Pero alégrense todos los que en ti confían; den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; en ti se regocijen los que aman tu nombre. (Salmos 5:11). Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo rodearás de tu favor. (Salmos 5:12). Mi escudo está en Dios, que salva a los rectos de corazón. (Salmos 7:10). …; Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón. (Salmos 7:9) El deseo de los humildes oíste, oh Jehová; tú dispones su corazón, y hace atento tu oído. (Salmos 10:17). Porque no para siempre será olvidado el menesteroso, ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente. (Salmos 9:18).
  41. 41. 41 Cada uno de los textos, que se encuentran en la biblia como palabra de Dios, y cada una de las narraciones de la vida de los personajes que en ella encontramos, si reflexionamos y meditamos cada suceso y su contexto en profundidad, cada vez que volvamos a leer el mismo texto o libro, seremos capaces de imaginar y sentir, cada uno de los sentimientos y emociones que los personajes tuvieron en su momento. Por ejemplo, la vida de Noé, Abraham y Lot, Jacob, José el soñador, Moisés y Aarón, Josué, David, nos permiten reflexionar sobre cada una de las situaciones, que en su momento vivieron y cómo tuvieron que actuar ante las dificultades y los obstáculos, que encontraron en su camino. En cada uno de los textos bíblicos encontramos, que los personajes se mantuvieron con integridad en los dichos de su boca, y asimismo, en los pensamientos de su corazón. En todo momento, clamaron y pidieron la ayuda de Jehová Dios y se mantuvieron bajo su sombra. Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre; habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún. Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. (Hebreos 6:10-12). Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre. Te alabaré para siempre, porque lo has hecho así; y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos. (Salmos 53:8-9). Dice en su corazón: No seré movido jamás; nunca me alcanzará el infortunio. Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude; debajo de su lengua hay vejación y maldad. (Salmos 10:6-7) Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre; sean juzgadas las naciones delante de ti. Pon, oh Jehová, temor en ellos; conozcan las naciones que no son sino hombres. (Salmos 9:19-20).
  42. 42. 42 Jehová está en su santo templo; Jehová tiene en el cielo su trono; sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres. (Salmos 11:4). Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. (1 Corintios 3:11). Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón. (Proverbios 20:27). Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; pero Jehová pesa los corazones. (Proverbios 21:2). Altivez de ojos, y orgullo de corazón, y pensamientos de impíos, son pecados. (Proverbios 21:4). Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; más todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza. (Proverbios 21:5). El camino del hombre perverso es torcido y extraño; más los hechos del limpio son rectos. (Proverbios 21:8). Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse. (Eclesiastés 1:15). El sabio tiene sus ojos en su cabeza, más el necio anda en tinieblas; pero también entendí yo que un mismo suceso acontecerá al uno como al otro. (Eclesiastés 2:14). Jehová será refugio del pobre, refugio para el tiempo de angustia. En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscan. (Salmos 9:9-10). Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están sus caminos. (Salmos 84:5). Porque tú Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan. (Salmos 86:5).
  43. 43. 43 El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto… (Eclesiastés 5:10). No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios. (1 Corintios 10:21). Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de los que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. (1 Corintios 10:12-13). Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. (1 Corintios 10:1-4). Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto. Más estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantaron a jugar. Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil. Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. (1 Corintios 5-11). Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos. (Salmos 103:19).
  44. 44. 44 Los que descienden al mar en naves, y hacen negocio en las muchas aguas, ellos han visto las obras de Jehová; y sus maravillas en las profundidades. Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso, que encrespa sus ondas. (Salmos 107:23-25). Entonces claman a Jehová en su angustia, y los libra de sus aflicciones. Cambia la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas. Luego se alegran, porque se apaciguaron; y así los guía al puerto que deseaban. (Salmos 107:28-30). Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo. (Gálatas 4:3-7). Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. (Gálatas 5:16-17). Así que, hermanos, nosotros como Isaac, somos hijos de la promesa. Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora. Más ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre. De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre. (Gálatas 4:28-31). Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre. Pero el de la esclava nació según la carne; más el de la libre, por la promesa.
  45. 45. 45 Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar. Porque Agar es el monte Sinaí es Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud. Más la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre. Porque está escrito: Regocíjate, oh estéril, tú que no das a luz. Prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto; porque más son los hijos de las desolada, que de las que tiene marido. (Gálatas 4:22-27). Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. (Mateo 26:41). Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. (1 Timoteo 2:5-6). El pecado, la soberbia y la desobediencia, apartaron al hombre de Dios. Como podemos apreciar en cada uno de estos pasajes, el pueblo de Israel constantemente estaba desviándose de los mandamientos que les habían entrega, y esto cambiaba las condiciones de vida y de bienestar de todos. Después que Abimelec hubo dominado sobre Israel tres años, envió Dios un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem, y los de Siquem se levantaron contra Abimelec; para que la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal, y la sangre de ellos, recayera sobre Abimelec su hermano que los mató, y sobre los hombres de Siquem que fortalecieron las manos de él para matar a sus hermanos. Y los de Siquem pusieron en las cumbres de los montes asechadores que robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino; de los cual fue dado aviso a Abimelec. (Jueces 9:22-25). El hecho de haber asesinado a todos sus hermanos Abimelec, tenían que pagar conforme los mandamientos por haber quitado la vida y derramado la sangre de hombres, por el simple hecho de querer gobernar, y con ello, no tener competencia entre sus hermanos.
  46. 46. 46 3.2. Aspectos que debemos considerar o que las personas justas y sabias consideran en cada momento de su vida ante las crisis. 1.- Vivir en integridad con las palabras y los pensamientos. 2.- Evitar sentir temor (cuidado con esta emoción que proviene del miedo) y pensar que las pruebas son difíciles y muy pesadas (tener cuidado con nuestras emociones). 3.- Estar en oración permanente y velar cada día, por las palabras y pensamientos. 4.- Agradecer por cada tarea o esfuerzo, que hacemos en nuestra vida a Jehová en nombre del Señor Jesucristo y pedir su guía en las decisiones que tomemos. 5.- Trabajar en la construcción de la fe, la esperanza y la confianza en lo que se hace gracias al apoyo de Jehová. La lectura en la palabra de Dios, nos ayuda mucho. El poder de lo oración y el poder del agradecimiento, es muy importante cada día, y reconocer, que todos los éxitos los obtenemos gracias a la misericordia y al amor de Jehová, y él siempre sabrá que es mejor para nosotros y cada momento, por más difícil que parezca, siempre vendrá a ayudarnos para aplicar nuestros habilidades y nuestras cargas serán más ligeras con su ayuda, iremos creciendo en conciencia. Un ejemplo, de cómo el miedo en calidad de temor, puede afectar nuestro porvenir y destinos de las personas que nos rodean. 3.3.-. Asa rey de Judá. Gobernó cuarenta y un años en Jerusalén; el nombre de su madre fue Maaca, hija de Abisalom. Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David su padre. Porque quitó del país a los sodomitas, y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho. También privó a su madre Maaca de ser reina madre, porque había hecho un ídolo de Asera. Además deshizo Asa el ídolo de su madre, y lo quemó junto al torrente de Cedrón. Sin embargo, los lugares altos no se quitaron. Con todo, el corazón de Asa fue perfecto para con Jehová toda su vida. También metió en la casa de Jehová lo que su padre había dedicado, y lo que él dedicó: oro, plata y alhajas. (1 Reyes 15:9-15).
  47. 47. 47 Levantándose, pues, de noche Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, pusieron emboscada contra Siquem con cuatro compañías. Y Gaal hijo de Ebed salió, y se puso a la entrada de la puerta de la ciudad; y Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, se levantaron de la emboscada. (Jueces 9:34:35). Y Gaal salió delante de los de Siquem, y peleó contra Abimelec. Más lo persiguió Abimelec, y Gaal huyó delante de él; y cayeron heridos muchos hasta la entrada de la puerta. Y Abimelec se quedó en Aruma; y Zebul echo fuera a Gaal y a sus hermanos, para que no morasen en Siquem. (Jueces 9:39-41). Y Abimelec peleó contra la ciudad todo aquel día, y tomó la ciudad, y mató al pueblo que en ella estaba; y asoló la ciudad, y la sembró de sal. (Jueces 9:45). 3.3.1. Guerra entre Asa y Baasa (rey de Israel). Hubo guerra entre Asa (rey de Judá) y Baasa (rey de Israel), todo el tiempo de ambos. Y subió Baasa rey de Israel contra Judá, y edificó a Ramá, para no dejar a ninguno salir ni entrar a Asa rey de Judá. Entonces tomando Asa toda la plata y el oro que había quedado en los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de la casa real, los entregó a sus siervos, y los envió el rey Asa a Ben-adad hijo de Tabrimón, hijo de Hezión, rey de Siria, el cual residía en Damasco, diciendo: Haya alianza entre nosotros, como entre mi padre y el tuyo. He aquí yo te envío un presente de plata y de oro; ve, y rompe tu pacto con Baasa rey de Israel, para que se aparte de mí. Asa rey de Judá, se puso en contra del rey de Israel Baasa y permitió que los capitanes del ejército de los sirios conquistaran ciudades de Israel. En aquel tiempo vino el vidente Hanani a Asa rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado a tus manos.
  48. 48. 48 Entonces se enojó Asa (rey de Judá) contra el vidente Hanani y lo echó en la cárcel, porque se encolerizó grandemente a causa de esto. Y oprimió Asa en aquel tiempo a algunos del pueblo. (2 Crónicas 16:10) Abías fue el padre de Asa y este gobernó en Judá logrando que hasta los 35 años del reinado se presentara guerra alguna. Asa al hacer alianza con el rey de Siria Ben-adad que estaba en Damasco. Se puso en contra del rey de Israel Baasa y permitió que los capitanes del ejército de los sirios conquistaran ciudades de Israel. En aquel tiempo vino el vidente Hanani a Asa rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado a tus manos. Los etíopes y los libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo? Con todo, porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos. (2 Crónicas 7-8) Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti. (2 Crónicas 16:9). ¿Por qué es muy importante confiar en Jehová y no en los hombres? Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos. (1 Crónicas 29:11-13). Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque con Jehová nuestro Dios no hay injusticia, ni acepción de personas, ni admisión de cohecho. (2 Crónicas 19:6-7). Cada obra en nuestra vida diaria debe ser puesta ante Jehová Dios, y él sabrá que nos conviene conforme a su voluntad, y siempre será nuestro refugio y fortaleza. No obstante, quien actué por sí mismo siempre fracasará al no contar con la ayuda y dirección de Jehová Dios. Quien conoce los caminos.
  49. 49. 49 La palabra de Dios a través del Evangelio, permite guiar nuestra conciencia para que nuestros caminos y veredas, estén sujetas a la voluntad de Jehová mediante el Espíritu Santo, y estará siempre presente en cada una de nuestras obras y actos. Esto nos permitirá tener éxito en todo acto. Y Saúl y el pueblo perdonaron a Agag (rey de Amalec y de los amalecitas), y a lo mejor de las ovejas y del ganado mayor, de los animales engordados, de los carneros y de todo lo bueno, y no lo quisieron destruir; más todo lo que era vil y despreciable destruyeron. (1 Samuel 15:9). Y Jehová, te envió en envió en misión y dijo: Ve, destruye a los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? (1 Samuel 15:18-19). Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,… (Filipenses 3:7-10). 3.4.- El hombre de Dios por desobediente es muerto por un león. Y aconteció que estando ellos en la mesa, vino palabra de Jehová al profeta que le había hecho volver. Y clamó al varón de Dios que había venido de Judá, diciendo: Así dijo Jehová: Por cuanto has sido rebelde al mandato de Jehová, y no guardaste el mandamiento que Jehová tu Dios te había prescrito, sino que volviste, y comiste pan y bebiste agua en el lugar donde Jehová te había dicho que no comieses pan ni bebieses agua, no entrará tu cuerpo en el sepulcro de tus padres. Cuando había comido pan y bebido, el que le había hecho volver le ensillo el asno. Y yéndose, le topó un león en el camino, y le mató; y su cuerpo estaba echado en el camino, y el asno junto a él, y el león también junto al cuerpo. (1 Reyes 13:20-24).
  50. 50. 50 Oyéndolo el profeta que le había hecho volver del camino, dijo: El varón de Dios es, que fue rebelde al mandato de Jehová; por tanto, Jehová le ha entregado al león, que le ha quebrantado y matado, conforme a la palabra de Jehová que él le dijo. (Jeremías 17:9-10) Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. … Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre; porque Dios traerá toda obra al juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala. (Eclesiastés 12:13). El formó el corazón de todos ellos; atento está a todas sus obras. (Salmos 33:15) Más si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis. (Deuteronomio 8:19-20). El bueno alcanzará favor de Jehová; más él condenará al hombre de malos pensamientos. (Proverbios 12:2). Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; pero alegría en el de los que piensan el bien. (Proverbios 12:20). La congoja en el corazón del hombre lo abate; más la buena palabra lo alegra. (Proverbios 12:25). El hijo sabio alegra al padre; más el hombre necio menosprecia a su madre. (Proverbios 15:20). El hijo necio es pesadumbre de su padre, y amargura a la que lo dio luz. (Proverbios 17:25). Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. (Proverbios 22:6). Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma. (Proverbios 29:17). La necedad es alegría al falto de entendimiento; más el hombre entendido endereza sus pasos. (Proverbios 15:21).
  51. 51. 51 El corazón del justo piensa para responder; más la boca de los impíos derrama malas cosas. (Proverbios 15:28). El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma; más el que escucha la corrección tiene entendimiento. El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; y a la honra precede la humildad. (Proverbios 15:32-33). Del hombre son las disposiciones del corazón; más de Jehová es la respuesta de la lengua. Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; pero Jehová pesa los espíritus. Encomienda a Jehová tus obras y tus pensamientos serán afirmados. (Proverbios 16:1-3). 3.5. UN VARÓN PERFECTO Y RECTO, TEMEROSO DE DIOS: JOB El corazón alegre hermosea el rostro; más por el dolor del corazón el espíritu se abate. El corazón entendido busca la sabiduría; más la boca de los necios se alimenta de necedades. Todos los días del afligido son difíciles; más el de corazón contento tiene un banquete continuo. (Proverbios 15:13-15). El corazón alegre constituye buen remedio; más el espíritu triste seca los huesos. (Proverbios 17:22). Acuérdate que mi vida es un soplo, y que mis ojos no volverán a ver el bien. Los ojos de los que me ven, no me verán más; fijarás en mí tus ojos, y dejaré de ser. Como la nube se desvanece y se va, así el que desciende al Seol no subirá; no subirá más a su casa, ni su lugar le conocerá más. (Job 7:7-10). Por tanto, no refrendaré mi boca; hablaré en la angustia de mi espíritu, y me quejaré con la amargura de mi alma. (Job 7:11). ¿Qué es el hombre, para que lo engrandezcas, y para que pongas sobre él tu corazón, y lo visites todas las mañanas, y todos los momentos lo pruebes? ¿Hasta cuándo no apartarás de mi tu mirada, y no me soltarás siquiera hasta que trague mi saliva? Si he pecado, ¿qué puedo hacerte a ti, oh Guarda de los hombres? ¿Por qué me pones por blanco tuyo, hasta convertirme en una carga para mí mismo? ¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? Porque ahora dormiré en el polvo, y si me buscares de mañana, ya no existiré. (Job 7:17-21)
  52. 52. 52 Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte. (Proverbios 16:25). El que encubre sus pecados no prosperará; más el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; más el que endurece su corazón caerá en el mal. (Proverbios 28:12-14). Todas las cosas son puras para los puros, más los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra. (Tito 1:15-16). El hombre impío endurece su rostro; más el recto ordena sus caminos. (Proverbios 21:29). Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación. Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, que de buey engordado donde hay odio. (Proverbios 15:16-17). Abominación son a Jehová los pensamientos del malo; más las expresiones de los limpios son limpias. (Proverbios 15:26). El corazón del hombre piensa su camino; más Jehová endereza los pasos. (Proverbios 16:9) Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aún a sus enemigos hace estar en paz con él. (Proverbios 16:7). No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo. (I Corintios 15:33-34). Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes. Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano; pero Dios le da al cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo. (I Corintios 15:36-38). Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos. (I Corintios 16:13). Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. (I Corintios 15:50). Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; y adquirir inteligencia vale más que la plata. (Proverbios 16:16).
  53. 53. 53 El entendido en la palabra hallará el bien, y el que confía en Jehová es bienaventurado. El sabio de corazón es llamado prudente, y la dulzura de labios aumenta el saber. Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee; más la erudición de los necios es necedad. El corazón del sabio hace prudente su boca, y añade gracia a sus labios. (Proverbios 16:20-23). El que ahorra sus palabras tiene sabiduría; de espíritu prudente es el hombre entendido. Aún el necio, cuando calla, es contado por sabio; el que cierra sus labios es entendido. (Proverbios 1:27-28). Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; y arroyo que rebosa, la fuente de la sabiduría. (Proverbios 18:4). La insensatez del hombre tuerce su camino, y luego contra Jehová se irrita su corazón. El que posee entendimiento ama su alma; el que guarda la inteligencia hallará el bien. (Proverbios 19:3 y 8). El alma sin ciencia no es buena, y aquel que se apresura con los pies, peca. (Proverbios 19:2). Pero no en todos hay este conocimiento; porque algunos, habituados hasta aquí a los ídolos, comen como sacrificados a ídolos, comen como sacrificado a ídolos, y su conciencia siendo débil, se contamina. (I Corintios 8:7). Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis. Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano. (I Corintios 8:10-13). Los labios del necio traen contienda; y la boca los azotes llama. La boca del necio es quebrantamiento para sí, y sus labios son lazos para su alma. (Proverbios 18:6-7). Las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran las entrañas. (Proverbios 18:8). El alma del que trabaja, trabaja para sí, porque su boca le estimula. (Proverbios 16:26).

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