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Boletín mulcs bs as 5

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Revista argentina de actualidad y política

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Boletín mulcs bs as 5

  1. 1. Frenar el ajuste Construir organización popular D esde que comenzó el Go- bierno de Cambiemos, el poder político y económi- co de nuestro país ha desatado un durísimo ataque contra los secto- res populares. El ajuste, llamado cínicamente “sinceramiento”, es- taba anunciado: ya en la campaña electoral del año pasado, los tres principales candidatos lo mencio- naban. Incluso el Gobierno ante- rior había tomado medidas para volver a los mercados internacio- nales de crédito (pagos al Club de París, a los fallos del CIADI y a REPSOL), y había realizado una megadevuación a principios de 2014. Pero de todas las variantes que anunciaban estos “ajustes”, ganó la propuesta más regresiva política y económicamente, y la más estrechamente vinculada con los yanquis y los grandes empre- sas transnacionales. Con un “gabinete de gerentes” y de CEOS, estas empresas se insta- laron directamente en el control de nuestra economía. El Gobierno de Macri tiene una fuerte presencia de las multinacionales y de los gran- des bancos, con mucha menor par- ticipación de los monopolios más interesados en el mercado interno. El acuerdo con los “fondos buitres” (ver nota en pág.4) marca un nue- vo endeudamiento gigantesco, con el sometimiento nacional al capital financiero inter- nacional. Macri promovió una inmensa ola de despidos, que comenzó con l@s compañer@s precarizad@s esta- tales, y continuó con miles de des- pidos en el sector privado, dismi- nuyó al mínimo las obras públicas en todo el país con miles de labu- rantes que quedaron en la calle, y también impulsó un nuevo ciclo de apertura de las importaciones, ge- nerando otros tantos despidos en la industria. Desde el Estado se dio una clara señal a los empresarios de que podían despedir, disminuir salarios reales y achicar derechos laborales, y que l@s afectad@s no contarían con apoyo del parte del Ministerio de Trabajo. También se incrementan los despidos y perse- cuciones antisindicales, como los que se derrotaron con una lucha ejemplar en Tenaris SIAT de Valen- tín Alsina (ver nota en pág. 11). Al mismo tiempo, los brutales ajustes en las tarifas de transpor- te público, electricidad, gas y agua, junto al aumento de los combusti- bles, significaron una dura reduc- ción de los ingresos obrer@s y po- pulares, que han desatado luchas de resistencia popular en muchas provincias y ciudades, en especial en la Patagonia. Estas resisten- cias vienen logrando ponerle un tope (muy caro para el pueblo), y generan el odio de las mayorías a Aranguren, el Ministro de Energía y ex CEO de Shell, una de las em- presas favorecidas por las compras de combustible estatal. A los despidos y los tarifazos, se suma la inflación creciente, que según los índices oficiales ronda el 25% en los primeros cinco meses de 2016, y más del 40% en un año. La devaluación, superior al 50%, incrementó las ganancias para las multinacionales aceiteras y sojeras, y también para los grandes bancos. Mientras los de arriba ganan cada vez más, cae el consumo popular, y se incrementan la pobreza y la indigencia (más de 1.500.000 nue- vos pobres, en los primeros cuatro meses del año, y un aumento de la indigencia del 5 al 7% en sólo un trimestre, según el Observatorio Social de la UCA). Resistencia obrera y popular Frente a las políticas de ajuste sal- vaje, ya planteadas con distintos matices por las principales fuerzas políticas, volvemos a comprobar que en nuestro pueblo y en nuestra clase trabajadora existe un impor- tante piso de organización social y una destacada capacidad de movi- lización. En los primeros seis meses del Gobierno de Cambiemos, se desa- rrollaron grandes luchas de esta- tales y docentes (en especial, en Santa Cruz, Tierra del Fuego, Men- doza y Santiago del Estero, y tam- bién entre los judiciales y los profe-2
  2. 2. sionales de la salud en la provincia de Buenos Aires). Las luchas contra los despidos de trabajador@s pre- carizad@s en el Estado nacional, con el protagonismo de l@s compa- ñer@s de los Ministerios de Trabajo y de Economía, no han concluido. También pelearon los petroleros en la Patagonia, contra los despidos y la reducción del salario real. Las lu- chas populares han logrado limitar la política represiva del macrismo, que no puede aplicar plenamente su famoso Protocolo Antipiquetes. Las movilizaciones nacionales de ATE, la enorme convocatoria del pasado 24 de marzo a 40 años de la dictadura genocida, y especialmen- te la movilización de las centrales sindicales del 29 de abril mostraron la importancia de la unidad de ma- sas, aunque muy condicionada por el peso de las distintas alas de la burocracia sindical. Finalmente, los gremios que lle- varon adelante conflictos masivos (como la CONADU Histórica de los docentes universitarios, con una re- novada participación del movimiento estudiantil; los bancarios; o la Fede- ración Aceitera, con el recuerdo de la gran lucha de 2015, entre otros) consiguieron aumentos salariales superiores. Las movilizaciones de organizaciones de desocupad@s, cooperativistas y precarizad@s también vienen construyendo uni- dad para luchar contra el hambre y la precarización. Es evidente que las luchas masivas y organizadas pueden derrotar la baja de los sala- rios reales, que es una política cen- tral del Gobierno macrista. El veto a la Ley Antidespidos (que, aunque bastante tibia, hubiera sido una medida favorable a l@s tra- bajador@s, promovida por las con- ducciones de las CGTs y las CTAS, con apoyo de las distintas fraccio- nes del peronismo) mostró clara- mente que el Gobierno nuevamente privilegiaba su vínculo con las gran- des empresas. La mayoría de las conducciones de la CGT, mientras debaten su reunificación burocrática para cumplir su rol como “factor de poder”, salvo la promesa de una jor- nada de ollas populares no pararon ni se movilizaron, a cambio de nue- vos fondos para las Obras Sociales (2.700 millones de pesos). Frente a las deserciones de los burócratas de siempre, es más ne- cesario que nunca trabajar por pro- mover acciones de unidad de los y las laburantes, en línea con las inmensas tradiciones de lucha de nuestro pueblo en la historia. Bicentenario de la Independencia: Una perspectiva política A 200 años de la Declaración de la Independencia, estamos en pre- sencia de un Gobierno fuertemente vinculado al imperialismo yanqui, que sucede a un Gobierno que intentó durante una década poner equilibrios entre l@s trabajador@s y las empresas, con el viejo mo- delo de la conciliación de clases. Como ya ha ocurrido en nuestra historia, esas políticas se quedan a mitad del camino, y sin la fuerza política organizada de nuestra cla- se trabajadora y de nuestro pue- blo, pasamos a una etapa de aún mayor explotación por parte de los poderosos de siempre. Por eso, las corrientes de iz- quierda clasista y antiimperialis- ta, antipatriarcal y revolucionaria, tenemos una tarea inmensa por delante: ser parte central de las lu- chas populares, promover la más amplia unidad de l@s de abajo, y al mismo tiempo, ir construyendo una alternativa política antiimperialista, masiva y de clase, que ligue nues- tras necesidades de todos los días. Es más necesario que nunca que construyamos un programa político de masas, que tome los ejem- plos de lucha de la historia de Nuestra América y de nuestra patria, con una perspectiva an- tiimperialista y de poder. En ese camino, hay que ac- tuar para derrotar los planes de nuestros enemigos de siem- pre, buscando tenazmente la masividad y la combatividad de las mayorías populares, aún incluso en una unidad tác- tica con sectores que no irán hasta el final en estas luchas, y a la vez, abrir caminos para la liberación nacional y social de nuestro país y de nuestro continente. 3
  3. 3. Reendeudamiento: una promesa de campaña que se cumple 7, 10 y 12 años con tasas levemente inferiores al 7 por ciento, que nuevamente incluyen la se- sión de soberanía jurídica a favor de los tribu- nales del Estado de Nueva York. Estos bonos son la garantía del préstamo puente negociado con bancos internacionales por 5.000. Con esta operación se ha cambiado deuda interestatal por deuda externa, claro que potencial porque el Estado podría recuperarla a fin de año. 3. Por la negociación con los fondos buitre el Es- tado nacional realizó una emisión récord de bonos a 5, 10 y 30 años por 16.500 millones de dólares a una tasa promedio del 7.5%. A los buitre les pagó un total de 11.684 millones de dólares (2.190 corresponden a tenedores que no tenían sentencia, 6.562 a los que tenian fa- llos a favor y 3.311 a los bonos con legislación de otras jurisdicciones) a esrto hay que que sumarles unos 300 millones que serían los ho- norarios de los abogados de los fondos y otros ítems. La diferencia de unos 4.500 millones irá para financiar déficit y obras de infraestructura según resolvió el Congreso nacional. Si se estima provisoriamente un PBI anual de unos 500.000 millones la deuda pública total representa un poco más del 50% del PBI, pero para este año faltan resolver vencimientos de capital e intereses por 2.600 millones en dólares a lo que hay que agregar el finan- ciamiento en pesos del déficit fiscal, que el gobierno parece estar decidido a no reducirlo rápidamente por- que las últimas medidas de corte social implican más gasto público. Por otro lado está también el financia- miento de los altos intereses que se pagan por las Lebac y que en el proyecto de blanqueo de capitales estaría incluida la emisión de un nuevo bono. Así las cosas el camino del reendeudamiento re- cién comienza. S i hay algo que el gobierno Macri está cumplien- do al pié de la letra de su campaña son las pro- mesas de desregulación de la economía y la “integración al mundo”, léase el regreso a un ciclo de endeudamiento externo. Si la administración kirchnerista hacía de su políti- ca de desendeudamiento externo una virtud –sin tener en cuenta las implicancias de los pagos con reservas menos aún los costos del endeudamiento interno- la administración Macri presenta como su principal virtud la buena letra frente a los organismos y al poder finan- ciero internacional para generar confianza y atraer ca- pitales. Es una lógica inversa a la anterior que se acen- túa ante la comprobación que la prometida lluvia de dólares una vez levantado el control de cambios (mal llamado cepo) apenas si es una garúa y exclusivamen- te de capitales financieros que vienen a aprovechar las altísimas tasas que paga el BCRA, de productivos por ahora nada. Por eso el nuevo blanqueo de capitales para tratar de ingresar nuevos capitales al sistema. En lo que va del gobierno Macri : 1. Se convirtieron yuanes del swap chino por 3.086 millones de dólares con los que se refor- zaron las reservas. 2. Se efectivizó el llamado nuevo megacanje. El cambio de 16.000 millones en Letras del Tesoro Nacional, intransferibles y a muy baja tasa, en poder del BCRA, por bonos con vencimientos a Eduardo Lucita * * miembro de Economistas de Izquierda (EDI)4
  4. 4. Movimiento piquetero en resistencia 5 los conflictos de los trabajadores estatales y privados, así como las respuestas reciprocas a la solidaridad con los conflictos de los movimientos por parte de los sectores de trabajadores más combativos. Es sin du- das, lo que más preocupa al gobierno, el entrelaza- miento de la solidaridad entre trabajadores ocupados, desocupados y las barriadas más humildes. Los con- flictos de docentes y petroleros del sur argentino, de estatales en La Plata, la unidad piquetera, los conflic- tos en Santiago del Estero, Jujuy; Mendoza, Rosario, en defensa de la educación pública y gratuita, etc., van marcando el camino y señalando que por abajo se or- ganiza la resistencia en unidad contra los planes pro imperialistas y de profundización de la dependencia. El inmenso ajustazo que viene practicando el go- bierno que como resultante agudiza la precarización de la vida del pueblo trabajador, requiere de un nivel de respuesta para derrotarlo que aun no se ha alcanzado. Se intensifica el conflicto social y va enfrentando esta política, se recorren caminos de unidad y se discute pero se avanza en unidad, es aún insuficiente, pero muestra todos estos síntomas alentadores. Se trata de persistir y tener cintura, para fortalecer el movimiento de resistencia general y poder proyectar una estrategia de acción y de lucha política y social, que prefigure el horizonte de cambio social y que encuentre los cami- nos de su realización. A 40 años del golpe genocida y en los 200 años de la independencia, los trabajadores y el pueblo merecemos conquistar la inde- pendencia definitiva. S i una característica se observa en el panorama ge- nerado por el ajuste del macrismo en las barriadas humildes, es la puesta en movimiento de sus ha- bitantes en busca de recursos alimentarios y actividades laborales que les permitan recuperar en parte la caída es- trepitosa de sus sustentos y calidad de vida. Tal situación, inmediatamente percibida por los mo- vimientos sociales que atesoran la experiencia de 20 años de lucha por trabajo, dignidad y cambio social, puso en marcha con mayor intensidad de la que venía practicando el reclamo al estado, por alimentos para comedores y merenderos, planes de trabajo, reactiva- ción de los programas existentes como Ingreso Social con Trabajo (Argentina Trabaja), tanto en CABA, cono urbano bonaerense y en las provincias del país. Un movimiento organizado de los barrios por parte de las organizaciones piqueteras, centros culturales, clubes, bachilleratos populares, etc., que en su derrotero nunca ceso, ya que la pobreza nunca fue erradicada y la bre- cha entre ricos y pobres se ensancho. Todas las alarmas del gobierno derechista están encendidas, sabe con toda claridad que el conflicto social se agudiza por su política de ¨pobreza cero¨ que más se parece a un plan de aniquilamiento social que el ataque a las causas que generan la pobreza. No obstante, van tomando medidas de asistencia que contengan la situación de desborde que por cierto, son de asistencia, no soluciones. Como nadie esperaba otra cosa, acompaña lo que hasta ahora es más una campaña propagandística que medidas efectivas con- tra el hambre y la desocupación, con un incremento de las acciones represivas selectivas. En esta mate- ria, también se basa en el ¨ensayo y error¨, las últimas medidas del Frente de Lucha de los movimientos en capital, mostraron el despliegue de fuerzas de choque y acción psicológica, aunque no llegaron al enfren- tamiento por la utilización acertada de la prensa por parte de los movimientos que expresaron claramente quien rompía las tratativas alcanzadas, el gobierno, y se rodeaba de la mayor solidaridad social y política para sostener el reclamo. Otra característica ampliamente plausible y que se- ñaláramos, es la acción solidaria del movimiento con
  5. 5. Para lograr “Ni Una Menos” 6 U na vez más, la Avenida de Mayo colmada de punta a punta por la movilización que en miles de carteles caseros, coloridos, intervenciones artísticas despliega con alegría, creatividad y fuerza, reclamos y denuncias que unen a miles de mujeres de todas las edades, con sus organizaciones (barriales, es- tudiantiles, políticas, de Derechos humanos, culturales, sindicales, de “género”) y “sueltas” o independientes, en la Segunda Jornada nacional por “Ni una menos”. Lo mis- mo en calles y plazas de ciudades y pueblos. Y en plazas y calles también, varones, diversas identidades sexua- les, niños, niñas movilizadas dan cuenta de un enorme crecimiento del movimiento de mujeres, que nutriéndose y entrelazándose con grandes experiencias combativas y de lucha de nuestro pueblo ha logrado dar visibilidad y crear conciencia sobre las más graves consecuencias de la opresión de género: femicidios; violaciones; muertas por abortos clandestinos; la judicialización de las mujeres pobres cuando abortan; la violencia obstétrica; la violen- cia institucional, patrimonial y económica; víctimas de las redes de tratas. Parte de ese crecimiento se expresa en la exigencia al Estado de políticas y medidas concretas que protejan la vida de mujeres y miembros de diversas identidades o elecciones sexuales, a través del reclamo de leyes, pro- gramas, presupuesto, investigación y castigo en casos de abuso o violencia, interviniendo combativamente des- de barrios, centros de estudio, sindicatos, con unidad de organizaciones populares. Los talleres de formación y campañas con- tribuyen a la visibilización y conciencia de la violencia obstétrica, institucional, pa- trimonial y económica, y a enfrentar la judicialización (que a veces incluye privación de la libertad) de mujeres pobres en casos de aborto o defensa propia ante violencia física o sexual. Aquí el Poder Judicial tiene la celeri- dad que no aparece cuando se trata de defender o prevenir. La Campaña contra las Violencias hacia las Mujeres (que integramos como MULCS-Buenos Aires) nos dice que en Argentina no hay estadísticas oficiales al respecto, estimando que “en 2015 murieron 286 mujeres en manos de parejas y ex parejas, 214 ni- ñxs quedaron huérfanos por este motivo y 500 mujeres desaparecen cada año por las redes de trata. Más de 100 mueren y 60.000 terminan hospitalizadas a causa de abortos clandestinos. Apenas 3.500 se animan a de- nunciar cuando sufren una violación”. Mayores porcentajes de trabajo en negro, menores sueldos, la “doble tarea” por imposición del cuidado del hogar y los niños, enfermos y ancianos son la “norma- lidad” sobre la que golpea especialmente la política de ajuste, despidos y tarifazos que el actual gobierno de gerentes de las multinacionales descarga afectando es- pecialmente sobre las mujeres, profundizando la pre- carización de la vida, desmantelando centros de salud y programas de protección, la falta de obras públicas y
  6. 6. necesitamos terminar con el capitalismo 7 que millones de trabajadores nazcan, se alimenten, es- tén en condiciones de producir con su fuerza de trabajo las mercancías y sus “ganancias”. Protagonistas de importantes luchas, pilar del surgi- miento en los 90 de los movimientos de desocupados, símbolo con las “Madres” de la resistencia a la Dictadu- ra, sostén desde “comisiones de mujeres” de enormes luchas obreras, necesitamos comprender que sólo será posible terminar con la opresión patriarcal como parte de la lucha por terminar con el capitalismo, con los privi- legios de la clase que nos explota y oprime. Y en esa lucha política construir el poder capaz de romper todas las cadenas de la opresión. Reconocer y desarmar los privilegios sexistas junto al lastre de mise- rias individualistas que nos traban es también parte de las tareas necesarias para fortalecer nuestras organizaciones en el camino de construir una sociedad sin explotación, ni egoísmos. alimentos en escuelas y jardines, dejando a miles de mujeres sostenes de hogar sin trabajo remunerado. Con la ley de aborto libre, seguro y gratuito aún pen- diente, se han logrado otras leyes que reconocen dere- chos, pero su aplicación efectiva tropieza siempre con el Estado patriarcal y el machismo de sus instituciones. Si bien el patriarcado, como sistema de opresión, no comenzó con el capitalismo, este sistema econó- mico lo necesita para perpetuarse, así como lo ne- cesitó, junto a los genocidios con que conquistaron territorios, para imponerse y consolidarse, apropián- dose sin pago del trabajo hogareño necesario para
  7. 7. La clase trabajadora y la lucha 8 A ctualmente, el imperialismo yanqui viene incrementan- do su hegemonía política en nuestro continente. El golpe parlamen- tario en curso en Brasil, el gobierno pro-norteamericano de Macri en nues- tro país, y la ofensiva económica, po- lítica contra la Venezuela Bolivariana (ver notas en págs. 14 y 15) son los elementos más destacados de esa ofensiva. Los EEUU intentan realizar nuevos Tratados de Libre Comercio, a más de una década del fracaso del ALCA, y constituir nuevas áreas inter- nacionales de comercio (como el TPP, el Tratado Trans- Pacífico, que involu- cra a países del sudeste asiático, de Oceanía, y al bloque pro-yanqui de la Alianza del Pacífico, integrado por Mé- xico, Colombia, Chile y Perú). Se trata de una política norteamericana para ampliar sus mercados en una región decisiva para EEUU, y para debilitar la influencia china en esa zona. También avanzan en el Tratado de Libre Comer- cio entre el MERCOSUR y la Unión Europea. Para los bloques imperialistas, Nuestra América es esencial por contar con la mayor reserva de agua dulce del mundo, con la mayor superficie culti- vable, y con siete de los diez mayores países mineros a nivel internacional. Los EEUU militarizan las relaciones in- ternacionales, con el Comando Sur en nuestra región, con el fin de asegurarse el acceso a esos recursos y el mayor control de los Gobiernos nacionales. En este marco, desde su surgi- miento los gobiernos neodesarrollis- tas, como Brasil y Argentina, no se apoyaron en el protago- Desde el MULCS, conside de los trabajadores y trabaj imperialistas que atraviesa necesidad estratégica, y qu rica, y también profundam intentamos explicar brevem nismo real de l@s trabajador@s y el pueblo, sino que más bien los utiliza- ron como base social “de maniobra”. Esta política, marcada por sus evi- dentes intereses de clase, los dejó en peores condiciones ante el avance del imperialismo yanqui y sus socios loca- les más cercanos, cuando empezaron a caer los precios de los productos pri- marios exportables de nuestras eco- nomías. En los procesos más antiim- perialistas, entre los países del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), la presencia polí- tica de la clase trabajadora no ha sido tan relevante como es preciso. L@s trabajador@s y los pueblos necesitamos una perspectiva antiim- perialista profunda, que se vincule a la imprescindible transformación so- cial de nuestros países. Las luchas antiimperialistas deben ligarse más estrechamente que nunca a las reivin- dicaciones más urgentes y sentidas de nuestra clase trabajadora y de los sec- tores populares. La dependencia económica, polí- tica, militar y cultural que ejercen las grandes potencias nos exigen analizar, de cara a las amplias mayorías obre- ras y populares de Nuestra América, el papel de las grandes empresas mono- pólicas y del imperialismo en muchos de los conflictos sociales y sindicales, que protagonizamos cotidianamente distintos sectores obreros y populares. Desde nuestra historia Hace dos siglos, las luchas históricas más destacadas unieron la independen- cia de España con los reclamos popu- lares de su época, como en las iniciati- vas inconclusas de integración de los sectores más oprimidos de la sociedad colonial (los negros, indios y mulatos), y las medidas a favor de los sectores cam- pesinos (como intentó realizar Artigas en el actual Uruguay). Es decir, los sectores revolucionarios más avanzados se pro- pusieron avanzar no solamente en la in- dependencia nacional y continental, sino también en los cambios económicos y sociales que interesaran a las mayorías populares de su tiempo en las guerras de la independencia. Ese proceso de luchas quedó in- concluso en el siglo XIX, por la acción conjunta de los imperios de su época, especialmente de Inglaterra, y de las clases dominantes de entonces, en particular los grandes terratenientes, y los dueños de los negocios mineros, los grandes exportadores de produc- tos primarios de esos tiempos. Pero esa tarea inconclusa, a la mu- chas organizaciones revolucionarias y populares de Nuestra América lla- mamos la Segunda y Definitiva Inde- pendencia, no puede ser realizada por las “burguesías nacionales”, que han mostrado sus límites históricos para enfrentarse a los poderes imperiales de ayer y de hoy. En nuestro país, esa limitación es visible en la historia del peronismo, que tanto en su etapa fundacional como en los años del kir- chnerismo, nos mostró que no estaba dispuesto a enfrentarse en serio con el imperialismo y con los grandes capita- les concentrados. Cada retroceso de las burguesías locales y sus represen-
  8. 8. antiimperialista: Una sola lucha 9 eramos que unir las luchas jadoras con las luchas anti- an Nuestra América, es una ue esta necesidad es histó- mente actual. En esta nota, mente esa perspectiva. tantes políticos los hemos pagado l@s trabajador@s y los sectores populares de nuestro país, con mayor explota- ción y desocupación, con pérdida de nuestros derechos, y ha implicado una mayor concentración y ganancia de las grandes empresas. Para romper con esa situación que oprime a las mayorías populares, es preciso que la clase trabajadora enca- bece la liberación nacional y nuestroa- mericana, y que se unan esas luchas a las luchas contra la explotación y la precarización laboral, por la nacionali- zación y el control obrero y popular de los recursos estratégicos, a los peque- ños campesinos y pueblos originarios en lucha por la tierra y los insumos para producir, por vivienda, salud y educación para tod@s. Esta tarea significa que la clase debe encabezar política y organizativamente a todos los sectores dispuestos a dar la pelea por la liberación nacional, y darle una perspectiva, de transformación social profunda, anticapitalista y socialista. Desde esa perspectiva, res- catamos el ejemplo histórico de la Re- volución Cubana, que emprendió, con enormes dificultades, la doble tarea de la liberación nacional y de la construc- ción socialista, y llegó hasta nuestros días con la concreción del ALBA en nuestro siglo XXI. Cuba nos mostró que no hay etapas separadas entre las tareas democráticas, populares, y las tareas socialistas, sino que se trata de un proceso ininterrumpido, donde las dificultades existentes se enfrentan con el protagonismo obrero y popular. Tosco y el sindicalismo de liberación En las décadas del 60 y 70, la clase trabajadora y el pueblo alcanzamos la mayor confrontación política con nuestros enemigos históricos, con el imperialismo yanqui y los grandes ca- pitales monopólicos y financieros. En ese marco, se desarrollaron nuevas organizaciones revolucionarias, que se vincularon con las luchas de l@s la- burantes contra la explotación y contra la burocracia sindical. Fue un período inmensamente rico en experiencias de organización obrera y popular, desde la Resistencia Peronista posterior al golpe de la Fusiladora en 1955, hasta el Cordobazo de 1969, que marcó la irrupción de los sectores combativos y clasistas del movimiento obrero en el escenario político nacional. En esa etapa, surgió con fuerza la figura de Agustín Tosco, que supo unir en su práctica y en su discurso la lucha antimonopólica como centro de la dis- puta contra el capital y el imperialismo, y la perspectiva socialista con las ne- cesidades concretas de las mayorías obreras y populares. Desde el MULCS, rescatamos la vigencia histórica del “Sindicalismo de Liberación”, y de un movimiento sindical profundamente ocupado en las tareas políticas nacio- nales, tan lejos de las burocracias de ayer y de hoy que se proponen como “factor de poder” ante los poderosos. Una lucha común, un programa común Una lucha antiimperialista, un pro- grama antiimperialista, que no ponga entre sus principales puntos la supera- ción de las condiciones de explotación laboral, contra la precarización de las condiciones de trabajo y de vida, por el derecho efectivo a salud, vivienda, educación y trabajo para tod@s, que no enfrente en serio a los grandes dueños de todas las cosas, será un programa incompleto. La lucha anti- imperialista consecuente necesita el protagonismo obrero y popular, y la participación del conjunto del pueblo. Las corrientes de izquierda que ac- túan en el campo obrero y popular sin esta concepción, que reducen la tarea central de la clase al terreno sindical (que es y será fundamental, pero no la única tarea), que conciben a l@s trabajador@s separados, y hasta en- frentados, al conjunto de los sectores contradictorios que anidan en nuestro pueblo, tendrán limitaciones políticas para abordar este doble problema de la lucha contra la explotación de l@s trabajador@s, y contra el poder del im- perialismo y los grandes monopolios. Necesitamos aportar a construir otra izquierda, una izquierda con voca- ción de poder, profundamente arraiga- da en las bases, con capacidad para liderar amplios movimientos de ma- sas, con una orientación clasista, an- tiimperialista, latinoamericanista, anti- patriarcal y revolucionaria. Que tenga una política integral: en el movimiento obrero, en los barrios populares, en el movimiento de derechos humanos, entre los estudiantes, los sectores de la cultura y de la intelectualidad. Des- de esta práctica, podremos avanzar en las unidades necesarias para intentar derrotar los renova- dos planes del imperialismo.
  9. 9. Grupo Techint De la Dictadura Militar al Ministerio de Trabajo de Macri 10 L a empresa Dálmine, fue fundada en 1954 por Agostino Rocca 1954, que ya había creado Techint en 1946. Productor –entre otros ítems-de tubos de acero sin costura para gasoductos, el grupo está desde 1995 en continua expansión internacional, controlando 9 empresas en Argentina, Canadá, Méjico, Rumania, Japón, Venezuela, e Italia y cotizando en las bolsas de valores de Milán, Bs Aires, Méjico y EEUU. Hoy el grupo se ubica en la vicepresidencia 2da de la Unión Industrial Argentina, y al mismo tiempo, desde la asunción de Macri, en el Ministerio de Traba- jo (Secretaría de Empleo). Des- pués de hacer despedir a princi- pios de año a 700 trabajadores de las tercerizadas que contrata, Techint firmó con el gobierno el “compromiso” (incumplido) de no reducir planteles. Veamos un poco de su histo- ria en la última dictadura: El papel central de la empresa en la ciudad de Campana en tér- minos económicos, comunitarios y sociales, así como el poderío económico del grupo Techint, sir- vieron como factor de disuasión tanto para trabajadores de la em- presa como para los familiares de las víctimas y los veci- nos en general que fueron testigos de la participación de la empresa en los delitos de lesa humanidad de la dictadura. Sin embargo, según testimonios de trabajadores de la fábrica, como en otros casos, también en Dálmine Siderca hubo personal del ejército en puerta de fábrica con listados de personas “marcadas”, contratación, a partir del golpe militar de supuestos nuevos trabajadores que eran en rea- lidad agentes de las fuerzas represivas, y detenciones de trabajadores en la propia fábrica. Como en otros casos, la mayor parte de los desaparecidos de la zona eran traba- jadores con fuerte activismo gremial, entre los que se destacaban los obreros de esta fábrica. Algunos sucesos demuestran a las claras la relación estrecha con las fuerzas militares. En 1979 se desata el conflicto en la fábrica por falta de pago de premios. Los trabajadores se movilizaron y convocaron una asamblea, en la fábrica, frente a las oficinas de Personal. A pesar de la presencia del coronel Zapata, del Área Conjunta 400, en la asamblea, los trabajadores resolvieron reclamar por el pago; reivindicación que se logró parcialmente a re- gañadientes de la empresa y la Directiva gremial que había in- tentado impedir la asamblea por todos los medios. “El conflicto fue durísimo. La primera asamblea no fue presidida por los delegados, sino por un grupo de oficiales del Ejército con ametra- lladoras y bayonetas. Los militares concedían el uso de la palabra. Y algunos activistas trataban de ha- cer equilibrio entre lo que debían reclamar y el cuidado de la propia vida. “ Uno de los centros clandesti- nos de detención de la zona, el Tiro Federal de Campana, linda con la fábrica, y hasta existe una puerta que comunica ambos lu- gares. El predio de la Ruta 12, que hasta el 24 de marzo de 1976 funcionó un polígono de tiro civil, fue ocupado por el Ejér- cito en la madrugada del 25 y transformado en un campo de concentración adonde se torturó, desapareció y mató a cientos de personas, entre ellos algunos trabajadores de Dálmine Siderca, hasta, por lo menos, mediados de 1977. En 2004, en visita de reconocimiento dispuesta por el juez Faggionato Márquez, los 9 ex detenidos pudieron reconocer cada uno de los sonidos de las etapas de pro- ducción que habían escuchado por primera vez estando desaparecidos en el Tiro Federal. “La noche de los Tubos”, el 22 de septiembre de 1976, 4 operarios de Dálmine-Siderca (hoy Tenaris-Siderca), fueron desaparecidos, un punto alto en la represión, uno más de los registrados dentro de las empresas del Grupo Techint.
  10. 10. Reincorporación de los 15 obreros despedidos en SIAT-Tenaris –Valentín Alsina “Un triunfo de la clase obrera” 11 L os 15 dijimos que no íbamos a aceptar el despido. Esa maña- na pedimos a la comisión inter- na que se realizara una asamblea en la puerta de la fábrica. Para nosotros era importante que saber si los compañe- ros nos iban a hacer el aguante, si nos iban a bancar o nos soltarían la mano. Si nos soltaban la mano, entonces nos iríamos a la casa porque no teníamos más nada que hablar”. Nosotros estábamos convencidos que los compañeros nos iban a apoyar. Y así fue. La asamblea decidió por unanimidad no aceptar los despidos y parar la planta hasta que volviéramos a ingresar. ”Así comenzó a contar esta lucha José Villa, uno de los 15, cuando lo entrevistamos en el Fiestón por la Reincorporación que se realizó en el Centro Cultural Ma- nuel Suárez de Avellaneda. Los trabajadores sabían, aquel 25 de abril, que sería una pelea difícil: no estaban enfrentado a la patronal de una pyme, por el contrario, tenían enfrente uno de los monopolios más poderosos de la siderurgia, el grupo Techint. El 6 de abril cuando se realizó la audiencia en el Ministerio de Trabajo de Lanús se acercaron alrededor de un centenar de trabajadores y veci- nos expresando su solidaridad. Uno de los presentes contó: “los funcio- narios del ministerio, se asomaban al balcón y veían como a pesar de ser un martes, con muchísimo frío, cada vez eran más los compañeros que se juntaban allí. Ocupábamos la vereda y parte de la calle. Ese acompaña- miento no pasó desapercibido para los funcionarios”. Al recordar ese día Villa dijo: “Esa manifestación en la calle, nos fortaleció para exigir que se dé una conciliación. Algo bastante difícil en la actualidad ya que después de la asunción de Macri, ante los despidos es muy difícil conseguir conciliacio- nes […] pero finalmente se logró (y además con reingreso efectivo a los puestos de trabajo en la fábrica) y estamos convencidos que fue por el apoyo de nuestros compañeros con Durante 25 días -del 25 de abril al 18 de mayo- los despedidos dieron una dura batalla contra el gigante transnacional, Techint. Y vencieron. “Cuando los compañeros y compañeras toman en sus ma- nos la defensa de los intereses de los laburantes, no hay Pao- lo Rocca, no hay nadie que nos frene si nos unimos y vamos para adelante.” el paro dentro de la fábrica y la mani- festación en la puerta del ministerio”. Durante los días de la pelea, al- gunos obreros jubilados, con años de lucha contra esta patronal afirmaban que: “cuando Techint/Rocca te echa, no vuelven para atrás” y por esta ra- zón hacían pie en cerrar filas y no bajar los brazos. Villa en referencia a esto nos decía: “Esto está metido en la cabeza de los compañeros, pero también en la nuestra. Cuando empe- zamos esta lucha sabíamos que era muy, muy difícil lograr revertir esto”. Apoyo de los delegados metalúrgicos de Avellaneda El 17 de mayo, antes de que se inicie el congreso de delegados metalúr- gicos de la seccional Avellaneda de la UOM, los delegados plantearon la situación de los despedidos de SIAT. Por unanimidad el congreso aprobó apoyar la lucha por la reincorporación. En medio de la oleada de despidos que pega fuerte en el sector, esa deci- sión de los delegados hizo que, aun- que tarde, la dirección de la seccional de la UOM tuviera que sumarse a la lucha y ponerse a disposición de los despedidos de SIAT. Sobre el final José Villa recalca- ba: “Nuestra primera conclusión es que cuando existe la unidad nuestra clase actuando como un solo puño para enfrentar los despidos se puede revertir estas situaciones. No hay que aceptar el despido como algo normal y natural. Esto no es sólo el triunfo de los 170 trabajadores de la fábrica, es el triunfo de toda la clase obrera”. Solidaridad de clase Durante los 25 días del conflicto fue importante el respaldo de los tra- bajadores de la fábrica que pararon el 5 y 6 de abril, que se mantuvo firme junto con la solidaridad y apoyo cons- tantes de las organizaciones sindica- les, políticas, inclusive de personas independientes. Y no fue algo que sólo se declamaba, se hicieron volan- teadas, pintadas, se pegaron afiches, se llevó una alcancía para el fondo de huelga. Entre otras organizaciones, la Corriente Político Sindical Rom- piendo Cadenas (CPSRC) tuvo un papel destacado en esta lucha.
  11. 11. Brasil El PT cayó en la trampa 12 L ejos queda aquel acto de fin de campaña de 1989 cuando el obrero metalúrgico Lula da Silva -que enfrentaba a Collor de Mel- ho- llenaba una plaza tres veces más grande que nuestra de los Dos Con- gresos, tapada de banderas rojas y consignas socialistas. Con el devenir del tiempo, el Partido de los Trabaja- dores con Lula primero y Dilma más tarde llegaron a la presidencia man- teniendo en un principio la confianza en sus bases obreras y populares. Pero con el paso de los años y a me- dida que Brasil crecía en el contexto mundial y se incorporaba al bloque BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) la burguesía brasileña y en especial la paulista fue ampliando su peso y su influencia dentro de la alianza gobernante. En el último pe- ríodo, 2º presidencia de Dilma Rous- seff, esta conformó un gabinete con figuras ranciamente conservadoras. Comenzando con su vicepresidente Michael Temer y continuando con la agrosojera Kátia Abreu a la cabeza del ministerio de Agricultura o el neo- liberal Joaquim Levy en Finanzas, sólo por dar unos ejemplos. Sin embargo, si las alianzas que hizo el PT fueron malas, peor aún fue su política hacia las bases obre- ras y populares, que fue claramente desmovili- zadora. Inclusive el po- Con la calle perdida, con severas críticas desde sec- tores populares al gobierno, el PT quedó entram- pado en una disputa palaciega, que es el terreno clásico donde mejor se mueve la derecha y actúa el imperialismo. Y allí perdió el gobierno. deroso Movimiento Sin Tierra (MST) jugó sus fichas en favor de Dilma sosteniendo que había que aguantar porque lo que venía por derecha era peor. Claro que lo era, pero es que este gobierno, como cualquier go- bierno progresista o reformista sólo se puede sostener si el pueblo lo sostiene en la calle. Ante las masivas movilizaciones de las fuerzas «an- ti-PT», que incluyen rechazos clasis- tas y antiplebeyos a los avances so- ciales, el PT antes que perder sus batallas palaciegas perdió la calle. El golpe institucional El golpe contra la presidenta Dilma Roussef es una acción clásica del imperialismo yanqui. Para el imperia- lismo yanqui quitar al PT del gobierno es una prioridad. Esta acción le per- mite: instalar sus peones en las más altas esferas gubernamentales, gol- pear fuertemente al BRICS, liquidar la independencia del MERCOSUR respecto de la política imperialista y finalmente quitar el apoyo que los gobiernos progresistas o reformistas de la región podían recibir de algunos sectores petistas en el gobierno. La votación para suspender a la presidenta Dilma Rousseff se tradujo en una mayoría de 367 diputados de un total de 513 miembros a favor de la suspensión, hubo además 137 vo- tos en contra del juicio político, siete abstenciones y dos ausencias. Sin ninguna duda, esta acción palaciega se trató de una conspiración política que nada tenía que ver con la corrup- ción que la gran prensa atribuye al PT. No suspendieron a Rousseff por corrupción sino acusándola de ma- quillaje del déficit fiscal. En cuanto al nuevo presidente, Mi- chael Temer y su gabinete se puede decir que sus ministros son una mues- tra de lo que será este gobierno. No hay una sola mujer, ningún negro o mulato entre sus miembros; sin embargo tie- ne banqueros, diputados acusados de corrupción (algunos ya renunciaron) y militares golpistas y represores. Brasil es uno de los países más desiguales del mundo; aun con toda su riqueza, es un país de pobres. Con este fondo social, el país más grande de Suramérica está atrave- sando una aguda lucha de clases, donde la clase privilegiada no acepta a los negros, a los mulatos, a los po- bres, ni a los trabajadores, como no sea para exprimir su fuerza de traba- jo. Pero por otra parte aún con la se- cuela de la desmovilización a cuesta las clases populares no han bajado los brazos y continúan resistiendo. El interrogante, es quién se colocará a la vanguardia de esa resistencia para que mute en victoria. Por ahora ni el PT ni sus aliados parecen estar asu- miendo ese puesto en la lucha.
  12. 12. La revolución asediada Venezuela Norberto Bacher * 13 E l fracaso yanqui en la re- ciente reunión de la OEA al no imponer la llamada “carta democrática”, que serviría como manto legal a una operación internacional intervencionista no significa que para la Revolución Bolivariana ese riesgo se disipó. Momentáneamente se conjuró la maniobra diplomática que abría la vía para una posterior acción mili- tar externa, que es la ruta trazada por Washington y la oposición de- rechista venezolana para derrum- bar al gobierno. Y que abiertamen- te vocifera el fascista Uribe Vélez. O que más oculta figura entre los planes operativos del Comando sur imperial. Esa perspectiva de usar la fuerza externa para recuperar el poder no es nueva en la oposi- ción, pero se potenció desde que Maduro sustituyó a Chávez y fue la que orientó sus acciones tácticas de estos años. La derecha tam- bién utiliza el control que tiene de la Asamblea Nacional en apoyo de su línea intervencionista, haciendo que aparezca focalizado como un conflicto institucional entre dos po- deres, el legislativo y el ejecutivo, lo que es un histórico e irresuelto enfrentamiento de clases. Esto se refleja en la resolución final de la OEA. El llamado que se hace a un “diálogo abierto e inclu- yente entre el Gobierno, otras au- toridades constitucionales...” da status legal a ese enfrentamiento entre poderes y además, en su parte final, en la que exhorta a “... la solución de las diferencias y la consolidación de la democracia representativa”, le clava un dardo envenenado a la revolución, que no podrá subsistir sino logra tras- cender el régimen político que la asfixia y que más conviene a la burguesía. Por algo Chávez en sus últimas intervenciones clamó: “Co- muna o nada”!! Pero el aparente equilibrio de fuerzas institucional sólo refleja la realidad de forma muy distorsiona- da. Las dos vertientes de rebeldía contra el puntofijismo, que en su confluencia parieron al chavismo, siguen muy vigentes en la realidad venezolana. Por un lado, los secto- res más pobres y los asalariados, el pueblo, que antes estalló, ahora mucho más politizado, no se pliega al discurso de la derecha, aunque esté enojado o sea muy crítico con la burocracia oficial. Es el único se- creto que explica el fracaso de la derecha en su expectativa de im- pulsar un estallido social, que no llega. También explica la evidente superioridad de movilización que mantiene el chavismo frente a la oposición. Por el otro lado el sector militar, las FANB, que asume abier- tamente su chavismo, no sólo por los negocios que algunos de sus integrantes hacen desde el Estado, sino porque ha sufrido transforma- ciones profundas en su doctrina, en su equipamiento, en su estructura de mandos y en la eliminación de las barreras entre la oficialidad y la suboficialidad. La derecha busca afuera lo que no encuentra al inte- rior de este ejército, que objetiva- mente no es funcional a la estrate- gia militar yanqui en la región. Pero los ataques al proceso re- volucionario que más daño hacen no son los que provienen del campo opositor y del exterior, porque son los más fáciles de descifrar para un pueblo experimentado. Menos comprensibles son las evidentes y graves contradicciones que afloran desde el interior del bloque chavis- ta. La contradicción entre el discur- so revolucionario y la práctica del aprovechamiento individual, legal o ilegal; las promesas incumplidas; la sofocación desde el Estado de la autonomía popular; la ineficiencia y el despilfarro tolerado. La carga cultural del pasado se reproduce en la institucionalidad que aprisio- na a la revolución. Pero también una parte de la extensa militancia popular asume la crisis buscando caminos productivos en comunidad o deslastrando las empresas esta- tales de su carga burocrática. Si bien no aparece la energía como para dar el salto cualitativo que se exige para avanzar hacia el socialismo este pueblo tampoco está dispuesto a soportar el esta- do fascista que se necesita para la restauración de la plena “democra- cia representativa”, con la que sue- ña la burguesía local e internacio- nal. He ahí la crisis. * desde Oriente-Vene- zuela
  13. 13. 14 E l próximo 26 de junio se cumplen 14 años de la Masacre del Puente Pueyrredón, cuando las fuerzas represivas asesinaron en la estaciónAve- llaneda a dos militantes del movimiento piquetero, Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, e hirieron a tantos com- pañeros y compañeras. Ese día, en el marco del hambre y la miseria organizada que había desatado la rebelión popular del 20 de Diciembre de 2001, los movimientos de desocupad@s de esa etapa cortaron todos los accesos a la Capital, reclamando planes sociales y alimentos. La represión estatal intentó impedir el corte de los puentes, entre discursos represivos de los grandes empresarios y editoriales de los medios dominantes. Las inmensas movilizaciones populares que siguie- ron, en junio y julio de aquel año, y el repudio de nuestro pueblo fueron tan intensos que obligó al Gobierno inte- rino de Eduardo Duhalde a convocar a elecciones antes de lo previsto. El permanente recordatorio de los compañeros caí- dos en esa lucha tuvo distintos momentos: movilizacio- nes y actividades artísticas cada 26 en la estación, con movilizaciones de mayor envergadura cada 26 de Junio en el Puente Pueyrredón, hasta lograr la condena de los policías, que fueron los autores materiales de los homici- dios con el comisario Franchiotti y Acosta a la cabeza. No hemos conseguido aún la condena a los responsables políticos de planificar y ejecutar la Masacre, que incluyó a numerosos funcionarios del Gobierno de Duhalde, y a varios que después ocuparon cargos en la etapa kirchne- rista (como Felipe Solá, y Aníbal Fernández). Las luchas de l@s compañer@s del movimiento pi- quetero se plasmaron en la formación de distintas orga- nizaciones sociales y políticas, entre ellas el FPDS (Fren- te Popular Darío Santillán). La historia de Darío y Maxi ya es leyenda entre miles de luchadores y luchadoras de nuestro país. Como producto de esta larga lucha, en 2013 la ex estación Avellaneda pasó a llamarse legal- mente Estación Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Este 26 de junio estaremos nuevamente en el Puen- te Pueyrredón, reclamando Memoria, Ver- dad y Justicia, con todas las organizacio- nes sociales y populares que confluimos en esta lucha. Homenaje a nuestro compañero Roberto Fornari El 22 de junio de 2015, falleció nuestro compañero Ber- to, un militante y dirigente popular, que fue unos de los fundaron el MULCS en 2010. Una larga enfermedad, a la que no se rindió aún a pesar de los dolores y tra- tamientos, se lo llevó del otro lado un lunes tan frío de junio. Roberto militó durante más de 30 años en tantas lu- chas populares, desde su actuación en el gremio de los trabajadores de las Universidades Nacionales, pasando por la coordinación sindical nacional e internacional, y por la formación de distintas organizaciones políticas. También colaboró intensamente con las experiencias del movimiento campesino en nuestro país (de don- de nos quedó su escrito, para la Maestría de Estudios Sociales Agrarios). Siempre generoso y con enorme vocación de unidad, militó hasta sus últimos días, con pasiones renovadas, luchando por la Revolución y el Socialismo. Desde su fallecimiento, recibió el reconocimiento de tantas organizaciones y compañeros en nuestro país, y también en otros lugares del mundo donde se hizo querer como pocos. En el año 2002, pocos días después de la Masacre del Puente Pueyrredón, inauguramos, con su entusias- mo indiscutido, un centro cultural a poco más de diez cuadras de la ex Estación Avellaneda. Ese centro cul- tural, que primero llamamos Libres del Sur y después Centro Cultural Manuel Suárez en homenaje a otro compañero querido, tuvo su primera actividad un 8 de julio de 2002, en el medio del dolor por el asesinato de los compañeros, con las palabras calientes del herma- no de Darío, Leo Santillán, y con la fuerza de seguir unidos en todas las luchas. Por eso, este 25 de Junio, a eso del mediodía, ha- remos un homenaje, en nuestro Centro Cultural Suárez (Avenida Hipólito Yrigoyen 1625, Avellaneda), en el marco de las jornadas por Darío y Maxi. ¿Dónde nos vemos, compañeros? En la lucha…  Arriba los pobres del mundo… El 26 de junio Un nuevo aniversario de la Masacre del Puente Pueyrredón
  14. 14. El Plan de Operaciones vs el empréstito de la Baring Brother 15 “[…] el mejor gobierno, forma y cos- tumbre de una nación es aquel que hace feliz al mayor número de indi- viduos […] las fortunas agigantadas en pocos individuos, a proporción de lo grande de un Estado, no sólo son perniciosas, sino que sirven de ruina a la sociedad civil, cuando no solamente con su poder absorben el jugo de todos los ramos de un Es- tado, sino cuando también en nada remedian las grandes necesidades de los infinitos miembros de la so- ciedad” (Mariano Moreno-Plan de Operaciones) En el momento en que Bernar- dino Rivadavia acordó el empréstito con la Baring Brother, ya hacía unos años que Mariano Moreno había sido asesinado. Sin embargo, entre el programa morenista, plasmado en el Plan de Operaciones y en los diver- sos artículos aparecidos en La Ga- ceta y el de apertura económica de los comerciantes porteños ligados al imperialismo inglés, continuaba esta- bleciéndose una sorda disputa. Moreno, proponía en el Plan de Operaciones expropiar las minas en manos de particulares y que pasaran al Estado, desarrollar las industrias manufactureras, fomentar las artes, la cultura, la navegación. Al mismo tiempo poner una valla a las manu- facturas que “son de un lujo excesivo e inútil, que deben evitarse prindipal- mente porque son extranjeras y se venden a más oro de lo que pesan”. También avanzaba en el control de la fuga de capitales de propietarios europeos y en el caso de los hacen- dados prohibía la venta de las ha- ciendas y en caso de que esto no se La historia trágica de nuestro país se plasma en estos dos pro- yectos. El primero el revolucionario que fracasó y el otro entre- guista capitaneado por el imperialismo inglés y que contó con la complicidad de la burguesía comercial de Buenos Aires. cumpliera indicaba “les serán deco- misados para los fondos nacionales los mismos establecimientos”. Si bien Moreno propiciaba un co- mercio amplio con Inglaterra, en el artículo 7º del Plan de Operaciones señalaba: […] “mediante a que cono- cemos en dicha nación, en primer lu- gar, ser una de las más intrigantes por los respetos del señorío de los mares y lo segundo por dirigirse siempre to- das sus relaciones bajo el principio de la extensión de miras mercantiles, cuya ambición no ha podido nunca disimular su carácter” […] Rivadavia y la Baring Brother En 1816, finalmente se declara la independencia de España. La lucha contra el absolutismo español está en su fase final, cuyo último acto se- ría el triunfo del Mariscal Sucre en Ayacucho (Perú) el 9 de diciembre de 1924. Pero a pesar de los es- fuerzos de los patriotas, entre ellos San Martín, para continuar la senda de Mariano Moreno, asesinado en 1811, los comerciantes porteños to- maron el control del Estado. A comienzos de 1820 esa bur- guesía comercial, preponderan- temente integrada por ingleses o criollos ligados al capital inglés ya ha realizado buenos negocios arra- sando con el oro de la joven repú- blica. El gobierno de Buenos Aires necesita fondos para subsistir, pero además también quiere consolidar la alianza política con Inglaterra para aplacar las rebeldías que ya existían en el interior del país. Por su parte Inglaterra ansía colocar fondos en esta región de América para, además de realizar un buen negocio financiero, soldar eslabo- nes de dominación y que le permi- tan tener un firme cabeza de puente para operar sobre las antiguas colo- nias españolas de América. El 1º de julio de 1824, unos me- ses antes del triunfo de Ayacucho, la banca inglesa Baring Brother otorgó el primer préstamo a nues- tro país, aunque en la práctica fue a la Provincia Buenos Aires. Sin embargo, del empréstito de 1 mi- llón de libras esterlinas, fue poco lo que recibió nuestra naciente nación. Realizados los descuentos por inte- reses, amortizaciones, comisiones y gastos, quedaron 552.700 libras. Sin embargo, al gobierno de Bue- nos Aires le llegaron sólo 20.678 li- bras esterlinas en oro. La diferencia entre ambas cifras, fueron letras de cambio que la BB envió a Manuel García, ministro de gobierno de Ri- vadavia y que esté negociaba con los comerciantes ingleses de Bue- nos Aires. Todo el teje y maneje es bastante complicado desde el punto de vista financiero, pero lo cierto es que Buenos Aires recibió en oro me- tálico sólo ese 2% del empréstito. Pero no termina aquí el saqueo. En 1901 cuando se estaba cancelando el préstamo, el total abonado alcan- zaba a 4.757.000 libras esterlinas. Este empréstito no sólo constitu- yó una operación leonina de saqueo financiero y sumisión semicolonial, al mismo tiempo constituye el primer acto de corrupción liga- do a la deuda externa.
  15. 15. Campaña dictadura y dependencia A 40 años del Golpe Genocida de 1976 y en el Bicentenario de la Declaración de la Independencia Nuestro país sigue en manos de los enemigos de la clase trabajadora y el pueblo. Construyamos desde abajo el poder capaz de acabar con la im- punidad, los privilegios y la dependencia. A comienzos de año, desde el MULCS Buenos Aires impul- samos el lanzamiento de esta Campaña, que suscribieron también varias organizaciones y compañeros. Junto a las luchas que de inmediato enfrentaron andanadas de despidos y recortes, y en defensa del salario, la Campaña “Dictadura y Dependencia” se echó a andar en Charlas-video-de- bate reuniendo a militantes, activistas de base y trabajadores en CTA de Lo- mas de Zamora, en la Biblioteca “Ve- ladas de estudio después del trabajo” en Valentín Alsina, y Centro Cultural Alegre Rebeldía de Matanza. Cachito Fukman de la Asociación de Ex Dete- nidos Desaparecidos, Lorena Galea- no, docente e investigadora sobre los obreros desaparecidos de Molinos y Siat, Héctor Martínez, sobreviviente de la Semana del Apagón de Ledes- ma, fueron algunos de los panelistas que aportando sus experiencias y mi- radas contribuyeron al debate. Muchos de los mismos grupos económicos impulsores y copartíci- pes de la Dictadura y sus crímenes y otros de la misma ralea están en- caramados en el gobierno de Macri, junto a las medidas económicas, con el “Protocolo antipiquetes”, represión salvaje en Cresta Roja, La Plata, Santiago del Estero, Mendoza, Santa Cruz, los encarcelamientos noctur- nos y a los golpes en Jujuy y Tierra del Fuego, aquí además con zona liberada a “civiles” que incendiaron el acampe, iniciando también una política represi- va para disciplinar a la clase trabajado- ra, para frenar la resistencia popular. El temprano reclamo del diario La Nación de impunidad para los re- presores enjuiciados, valientemente repudiado por los trabajadores del diario,), es -más allá de la fantochada del “homenaje” junto a Obama a los desaparecidos por la dictadura- , es atendido con innumerables gestos, como el discurso pronunciado por Macri en el Día del Ejército, cuan- do, junto al anuncio de aumentos de salarios y presupuesto para reequi- pamiento, reivindicó la participación de las FFAA en el “combate contra el terrorismo internacional”. Horas des- pués, el Decreto 721 firmado por Ma- cri, “devuelve a las Fuerzas Armadas autonomía para resolver ascensos y bajas, designaciones de personal, traslados, premios, entre otras cues- tiones que hasta ahora dependían de Ministerio de Defensa. De esta ma- nera será el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA quien desig- nará a los oficiales y suboficiales del Estado Mayor, a los militares retira- dos para funciones docentes y a los agentes civiles, a quienes autorizará sus cambios de destino.  También habilita la incorporación de personal retirado para cumplir “ta- reas docentes”, cobertura sistemáti- camente utilizada para mantener a genocidas dentro de la estructura mi- litar”. (Declaración del Encuentro Me- moria Verdad y Justicia, 2/6/2016). Esta delegación de tantas atribu- ciones a los Jefes de Estado Mayor Conjunto y de cada fuerza, fortalece el corporativismo de un pilar histórico del aparato represivo más directa- mente vinculado a la oligarquía y al imperialismo yanqui. La denuncia de esta medida debe ser pronta y con- tundente, y nos obliga a apelar con audacia y amplitud a las inmensas reservas democráticas de nuestro pueblo. La Campaña continúa con nue- vos materiales y actividades en la Casa de Debate y Cultura de Claypo- le y la Casa Tosco de Lanús, nos pro- ponemos contribuir a la denuncia de la responsabilidad de los oligarcas, grandes empresarios y el imperialis- mo en los crímenes de la dictadura y en la continua profundización de la dependencia, y extender el debate sobre la necesidad de una política in- dependiente de la clase trabajadora y el pueblo que las enfrente y derrote.

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