SlideShare uma empresa Scribd logo
1 de 8
Baixar para ler offline
ndiferentemente de la multi-
vocidad simbólica del mito
de Prometeo tendría que re-
conocerse al menos dos hazañas
que lo asimilan como estandarte de
la “inteligencia” y del “progreso”,
que lo entronizan como creador,
como dador del patrimonio hu-
mano: proporcionarnos el fuego y
las artes. Y éstas, más que dádivas,
en realidad son la impronta pro-
meteica que han marcado los estra-
tos del conocimiento y de la inte-
gridad humana en su fuero y con-
dición interna, o lo que a lo hu-
mano lo hace ser tal, y quizá como
lo ha denominado Nietzsche lo
que lo hace ser humano demasiado
humano; lo que evoca, lo que repre-
senta, el significado de lo humano
siempre será la individuación y la
sed de conocimiento herencia di-
recta de nuestro próvido amigo
Prometeo. Así se nos muestra
como emblema de la Humanidad,
claro está, señalándolo de manera
unívoca, es decir, acuñándolo
como figura sintética, como un ex
libris del libro que contiene, gracias
a su generosidad, las proezas y por-
tentos de la Humanidad.
I
Lo Prometeico
ADDENDA A LA MEMORIA DE GRADO:
EL DISCURSO DEL PODER Y LA AMBIVALENCIA MORAL EN EL MITO PROMETEICO
Un estudio léxico y semántico sobre los diversos registros del poder
en el mito de Prometeo según Hesíodo y Esquilo
Br. Elider J. Patiño Ríos / Tutor: Rosa AmeliaAsuaje
ero el lector que ha de leer ese libro, ha de ser un lector avisado que sabe —como todo
buen lector— leer entre líneas para comprenderlo en su totalidad y darse cuenta qué
tiene entre sus manos un libro maravilloso que no cuenta sólo hazañas, sino que también
comprende la historia de su destino, un libro mágico que le enseña que él también es un ser
mágico que puede mirar al cielo con algo de intimidad, o sea puede verse reflejado en la
esencia que comprende los misterios universales compenetrados en el nous inmortal que todo
lo penetra y lo domina, pues está asistido, gracias a Prometeo, de esa Luz que destella en el
Olimpo, de ese fuego vivificante.
Pero, en la realidad, para la hermenéutica de los símbolos ¿Qué significa ese fuego? Pues
ciertamente, para la mayor parte de pueblos primitivos, ese fuego es un demiurgo procedente
del Sol es su representación en la tierra y en los jeroglíficos egipcios, con el sentido solar de
la llama, aparece asociado a la idea de vida y salud traduciéndose somáticamente como calor
corporal1
, contraponiéndose entonces en dos sentidos: etéreo y telúrico, el primero de ellos
es inmanente de su esencia y el segundo es externo, corporal, material; de modo que,
relacionando el fuego con el Ser, comporta dos estratos de éste: el logos abstracto y el logos
conceptual, el fuego puro y el fuego fatuo, fuego que tampoco pierde su naturaleza trémula
en el hombre, quien, siempre veleidoso, oscila entre las sugestiones de la carne y el espíritu.
Pero siempre habrá que recordar que el fuego que se ha robado Prometeo es el fuego
centellante de la inteligencia de Zeus, es la Luz pura que guardan celosos los dioses en el
Olimpo, su resplandor es fulgurante y tiene el poder de irradiar y engendrar vida, la diosa
Atenea – Señora de la Sabiduría – surgió directamente de la resplandeciente cabeza del
Cronida; pero también ese mismo resplandor puede extinguir la vida y fulminar a quien no
lo resista, tal como le sucedió a la desdichada Sémele; de modo que ese fuego no es otra cosa
que el espíritu, el nous «νοῦς», la conciencia del hombre, la fuerza generadora de la vida,
por ende el alma universal y principio activo del mundo; ese ha sido el fuego que ha robado
el muy osado Prometeo para los “efímeros” una chispa sagrada que ilumina la conciencia del
hombre pero que dependerá siempre de él conservarla pura u ofuscarla en la materialidad
haciendo un fuego fatuo que ha de determinar su propio destino. Bachelard hace la siguiente
reflexión:
“Quien aporta el fuego aporta la luz, la luz del espíritu – la claridad metafórica –, la conciencia.
Prometeo ha robado la conciencia a los dioses para dársela a los hombres. El don del fuego-
luz-conciencia abre al hombre un nuevo destino. ¡Qué duro deber mantenerse en ese destino de
conciencia, en ese destino de espiritualidad!”2
Así pues, si cada hombre guarda en su alma el don de Prometeo, el fuego que lo anima,
ha de mantenerlo incólume para que no se desvirtúe, pero lamentablemente, éste se le
presenta en su doble concepción: positiva y negativa, y los hombres somos de almas
1
Cf. CIRLOT, Diccionario de símbolos, Barcelona 1997, p.215
2
G. BACHELARD, Fragmentos de una poética del fuego, Buenos Aires 1992, pp. 141- 42
P
veleidosas y nos cuesta remontarnos a la luz, pues somos seres de sombra, y aun cuando
nuestro proveedor Prometeo nos haya ofrecido la diáfana Luz del Olimpo, hemos
transformado ese fuego en un incendio que si no somos capaces de detenerlo, nos devorará
en sus llamas, nos consumirá irreversiblemente, y quizá ese sea el destino pues hay que
recordar que el fuego es el gran purificador y debe arrasar todo a su paso para que luego el
tiempo se encargue de regenerar los mundos que como el ave Fénix resurgirán de sus cenizas.
LA FATALIDAD DEL FUEGO PROMETEICO
“La leyenda de Prometeo refleja los terribles peligros inherentes al
don de la luz de la conciencia; a tal punto que quien entregó esa luz a
los mortales, sólo pudo hacerlo cometiendo el crimen de violar las
leyes de los dioses, y debió expiar este acto por una eterna herida en el
centro de su vida instintiva”
G. Bachelard
se Titán que cometió la blasfemia, el crimen de trasformar la disposición divina para el
progreso de una raza que estaba destinada a la extinción, debe expiar condenado a
presidio eterno, a aherrojadas cadenas su exceso de inquietud3
, su apasionamiento por una
raza que no sabría disponer correctamente de tan preciado don y por ello ella misma debió
sufrir la maldición que pesa sobre sus hombros: la conciencia de existir, atados al
padecimiento que implica el vivir y aunado a ello soportar la contraparte maldita de su ser e
irónicamente rodearla de amor4
, pues es parte de «sí mismo», el funesto don que Zeus envía
a los hombres para aminorar la productividad del fuego; asimismo Prometeo se verá cubierto
bajo la temible sombra de las alas del águila que roe continuamente el órgano que presidió
su altivez, su orgullosa manía de cambiar el designio de los dioses que irrumpió la armonía
celeste, que cambió el curso del destino del hombre para siempre, que ahora ¡vive! Sí, pero
maldito por saberse vivo, por su propia existencia. ¡Justo ha de ser el castigo del culpable!
3
Cf. la fabula de Higinio CCXX.
4
La mujer Cf. HES. Op. vv. 58-59
E
“De éste ha procedido la ruptura, provocada por un exceso de sensibilidad ante el sacrificio
necesario a un orden mejor; sensibilidad que ofusca su inteligencia y la torna incapaz de
elevarse hasta la comprensión del conjunto. Es un “apasionado de corta visión”, que ha hecho
el bien —o lo que él creía tal— por inclinación arbitraria y no con la sana razón por guía. Por
otra parte, la humanidad a la que ha preservado permanecerá, aun después de sus dones, como
la humanidad de los “efímeros”, llena de debilidad e impotencia, y Prometeo será la causa de
todo el mal futuro, del que no es responsable Zeus. Ese apasionado estaba también enceguecido
por su orgullo: no ve sino sus propios derechos, sus propios servicios, y su castigo estará en
justa proporción con su ὕϐρις [soberbia].”5
Y ¿cuál es el crimen de la humanidad? Si ha cometido un crimen es no haber sabido apreciar
el regalo prometeico, haber dispuesto de ese fuego para fines rudimentarios y vanos, una
humanidad efímera que no merece la preciada Luz de Zeus, porque no halla como expandirla
con sabiduría verdadera, sino que, como buenos ahijados del Titán, nos apasionamos ante
su brillo y ofuscamos su esplendor al querer dispersar ese fuego para groseros fines, para el
desarrollo de su técnica, para fraguar la civilización devota a ese fin rudimentario y material,
aprovechando así solamente el cariz devorador del fuego, excluyendo su beneficio autóctono
que es iluminar la conciencia, no consumirla en un fuego fatuo que sólo le interesa forjar las
pesadas cadenas de la civilización con el frío hierro de la indiferencia, en fin, ciegos por
haber ofuscado la luz de la conciencia no comprendiendo su verdadero esplendor. Bachelard
acota lo siguiente:
“El fuego sería un don demasiado material si no estuviera acompañado por la luz. La luz misma
no sería más que un pobre don si se juzgara por su utilidad, si no se traspusiera su valor en el
reino de la conciencia lúcida. En el reino de la lucidez va a desarrollarse un superprometeísmo”
6
De modo que, el castigo de Prometeo, injusto o no, lo cierto es que tiene sus repercusiones
negativas inmediatas que no es otra que habernos sacado de ese feliz estado de ataraxia en el
que nos encontrábamos cuando Cronos presidía el Olimpo y cuando aún Zeus era amigable
con la raza humana y compartíamos el mismo elixir y ambrosía de los dioses, de habernos
importunado llenándonos de espíritu propio a través de la fatalidad de aquel fuego prometeico
que irrumpió nuestra relación con la divinidad y, una vez proscritos, nos siguió asechando
con la ruina de la conciencia de vivir y sufrir nuestras calamidades, calamidades impuestas
en su mayoría por nosotros mismos en nuestro afán de “progreso”.
“El fuego desorientó a la humanidad, alejándola de la naturaleza y empujándola a poner todo
su ingenio en la búsqueda de comodidades culturales. Al buscar lo nuevo a cualquier precio, el
hombre se ha negado a sí mismo la felicidad”7
5
SÉCHAN, L., El mito de Prometeo, Buenos Aires 1960, p. 29
6
Op. cit, p.144
7
MEDRANO, L., Prometeos, Madrid 2001, p. 39
Felicidad cada vez más lejana, cada vez más sombría, que por irónico que parezca, se fundó
en el fulgor de la claridad, y que quizás en un principio, y hasta por el mismo Prometeo, haya
sido dada con la mejor de las intenciones, aunque eso es una cuestión que habrá que
determinar, pues, Esquilo también lo presenta sabedor del porvenir —cuestión que ya
radica en su propio nombre— y por tanto ha de suponerse que sabía también el funesto
destino que le acaecería a la humanidad andando el tiempo, gracias a ese don que era
demasiado para tan torpe criatura; sin embargo, sólo podría hacerse la salvedad de que era
un espíritu soberbio, y que a pesar de su clarividencia, estaba cegado por su orgullo, y tal
vez, sólo tal vez, quería darnos ese don para progreso nuestro sin medir consecuencias, y por
ello, Esquilo le da a su tragedia un aire compasivo respecto al personaje. Quizás más avisado
entre los poetas resulte Hesíodo quien perfila un Prometeo dañino en todo sentido para los
mortales, que supo ver en ese fuego, el anuncio de un mal terrible para la humanidad futura,
un fuego inexpugnable que terminaría devorándola.
Quizá sea ahora responsabilidad de los espíritus contemplativos capaces de avizorar este
temible fin poner alarma de nuestro funesto destino. Observemos esta pertinente reflexión de
Revel:
“Mi idea es la siguiente: mientras los intelectuales consideren como normal llamar «lucha por
la libertad de espíritu» y por «los derechos del hombre» la única facultad, reivindicada para
ellos mismos, de pleitear en lo abstracto por la libertad mientras la rehúsan para sus oponentes
y de considerarse poseedores de la verdad mientras cultivan la mentira, el fracaso de la cultura,
su impotencia para ejercer alguna influencia positiva sobre la historia, en el terreno moral,
continuará en el futuro para mayor desgracia de la humanidad.
No obstante, me atrevo a esperar que ya hemos llegado al final de la época durante la cual los
intelectuales se han esforzado, por encima de todo, en colocar a la humanidad bajo su dominio
ideológico y que estamos entrando en la era en la que, por fin, van a ajustarse a su vocación,
que es poner el conocimiento al servicio de los hombres… y no solamente en el terreno
científico y técnico. El paso de la época antigua, en que la esterilización del conocimiento era
tenida por norma, a una época nueva, no es, por otra parte, una opción posible entre otras: es
una necesidad. Nuestra civilización está condenada a ponerse de acuerdo consigo misma o bien
retroceder hacia una fase primitiva, en la que no habrá contradicción entre el conocimiento y el
comportamiento, porque ya no existirá el conocimiento”8
La aniquilación del conocimiento, pero sobre todo dentro de los postulados del conocimiento
pragmático, en el buen sentido de praxis, es decir, en la capacidad intelectual de verter el
conocimiento para usufructo humano y no para su daño, es lo que el sentido común debería
proporcionarnos, sin embargo, somos nosotros, pobladores de este turbulento, y quizás
epíteto más propicio sería “apocalíptico” siglo XXI, quienes tenemos el último pase de la
8
REVEL, J.F., El conocimiento inútil, Barcelona 1989, pp. 339 - 340
antorcha, en una lampadedromía9
donde se supone todos saboreábamos la victoria… ¡El
triunfo de la civilización! Somos nosotros los encargados de encender, una vez más, la gran
tea, pero debemos ser cautos y saber qué tipo de fuego conviene: aquel fuego esclarecedor,
diáfano, revelador del camino hacia la luz de la consciencia, donde podemos vivir en armonía
con el brillo del intelecto y del espíritu; o aquel fuego fatuo, que lamentablemente nos
arrojará al infierno de un triste sino, donde pereceremos en la obtusa carrera por burlar y
sobrepasar los sagrados designios de la divinidad.
9
Lampadedromías «λαμπαδηδρομία» o lampadeforias «λαμπαδηφορία» eran carreras de antorchas que
formaban parte del programa de algunas festividades de la Antigua Grecia. Parece que la institución de las
lampededromías tuviera su origen en las fiestas dedicadas a las divinidades ligadas al culto del fuego. En Atenas,
primitivamente había tres: la de las Prometeas (fiesta en honor de Prometeo), la de las Hefestias (en honor de
Hefesto) y la de las Panateneas (en honor de Atenea). Cf. SMITH W., Dictionary of Greek and Roman Antiquities,
Boston 1859, p. 666.
BIBLIOGRAFÍA
― BACHELARD, GASTON., Fragmentos de
una poética del fuego, editorial Paidós
Saicf, Buenos Aires 1992.
― CIRLOT, JUAN. EDUARDO., Diccionario
de Símbolos, ediciones siruela, Barcelona-
España 1998.
― ESQUILO, Prometeo Encadenado, Poe-
tas Dramáticos Griegos, traducción de DE
LA CRUZ J. H., W. M. Jackson Editores,
México 1963.
― HESÍODO, Obras Completas, editorial
gredos, Madrid 1998.
― IZZI MASSIMO, Diccionario ilustrado
de los Monstruos, Alejandría - Olañeta J.J.
editor, Palma de Mallorca 1996.
― KERÉNYI, KARL., Los Dioses de los
Griegos, Monte Ávila Editores, Caracas
1999.
― KIRK., G. S., El Mito: Su significado y
funciones en las distintas culturas, Barral
editores, Barcelona 1971.
― MEDRANO, LURI GREGORIO, Biografías
de un Mito Prometeos, editorial trotta, Ma-
drid 2001.
― REVEL, JEAN FRANÇOIS, El Conoci-
miento Inútil, Editorial Planeta, Barce-
lona-España 1989.
― SÉCHAN, LOUIS, El Mito de Prometeo,
Eudeba-Editorial Universitaria de Buenos
Aires, Buenos Aires 1960.
― SEEMANN, OTTO, Mitología Clásica
Ilustrada, traducción por Eduardo Valentí,
Editorial Vergara, Barcelona 1958.
― SMITH WILLIAMS, Dictionary of Greek
and Roman Antiquities, Little Brow and
Company, Boston 1859.
― VERNANT, JEAN PIÈRRE & NAQUET,
PIÈRRE VIDAL, Mito y Tragedia en la Gre-
cia Antigua vol. II, Ediciones Iberia Pai-
dós, 2002.

Mais conteúdo relacionado

Mais procurados

RAMATIS La Vida Humana y el Espíritu Inmortal
RAMATIS   La Vida Humana y el Espíritu InmortalRAMATIS   La Vida Humana y el Espíritu Inmortal
RAMATIS La Vida Humana y el Espíritu Inmortal
Lionel Hernan Capello
 
La fatalidad del fuego prometéico
La fatalidad del fuego prometéico La fatalidad del fuego prometéico
La fatalidad del fuego prometéico
E. J. Ríos
 
RAMATIS La Sobrevivencia del Espíritu
RAMATIS  La Sobrevivencia del EspírituRAMATIS  La Sobrevivencia del Espíritu
RAMATIS La Sobrevivencia del Espíritu
Lionel Hernan Capello
 

Mais procurados (15)

Nietzsche friedrich-humano-demasiado-humano
Nietzsche friedrich-humano-demasiado-humanoNietzsche friedrich-humano-demasiado-humano
Nietzsche friedrich-humano-demasiado-humano
 
La humaniad extraterreste y el vma
La humaniad extraterreste y el vmaLa humaniad extraterreste y el vma
La humaniad extraterreste y el vma
 
RAMATIS La Vida Humana y el Espíritu Inmortal
RAMATIS   La Vida Humana y el Espíritu InmortalRAMATIS   La Vida Humana y el Espíritu Inmortal
RAMATIS La Vida Humana y el Espíritu Inmortal
 
La humaniad extraterreste y el vma
La humaniad extraterreste y el vmaLa humaniad extraterreste y el vma
La humaniad extraterreste y el vma
 
RAMATIS Sembrando y Recogiendo
RAMATIS  Sembrando y RecogiendoRAMATIS  Sembrando y Recogiendo
RAMATIS Sembrando y Recogiendo
 
La fatalidad del fuego prometéico
La fatalidad del fuego prometéico La fatalidad del fuego prometéico
La fatalidad del fuego prometéico
 
RAMATIS Mensajes del Astral
RAMATIS  Mensajes del AstralRAMATIS  Mensajes del Astral
RAMATIS Mensajes del Astral
 
RAMATIS La Sobrevivencia del Espíritu
RAMATIS  La Sobrevivencia del EspírituRAMATIS  La Sobrevivencia del Espíritu
RAMATIS La Sobrevivencia del Espíritu
 
RAMATIS Bajo la Luz del Espiritismo
RAMATIS   Bajo la Luz del EspiritismoRAMATIS   Bajo la Luz del Espiritismo
RAMATIS Bajo la Luz del Espiritismo
 
Ramatis El Sublime Peregrino
Ramatis   El Sublime PeregrinoRamatis   El Sublime Peregrino
Ramatis El Sublime Peregrino
 
RAMATIS Magia de Redención
RAMATIS   Magia de RedenciónRAMATIS   Magia de Redención
RAMATIS Magia de Redención
 
Análisis de zaratustra (hace tesis)
Análisis de zaratustra (hace tesis)Análisis de zaratustra (hace tesis)
Análisis de zaratustra (hace tesis)
 
MOORE, COORDINACIÓN PANEL FILÓSOFOS
MOORE, COORDINACIÓN PANEL FILÓSOFOSMOORE, COORDINACIÓN PANEL FILÓSOFOS
MOORE, COORDINACIÓN PANEL FILÓSOFOS
 
Modelo gavilan, Paso 4. Trabajo escrito
Modelo gavilan, Paso 4. Trabajo escritoModelo gavilan, Paso 4. Trabajo escrito
Modelo gavilan, Paso 4. Trabajo escrito
 
El despertar del hombre
El despertar del hombreEl despertar del hombre
El despertar del hombre
 

Destaque (8)

Setter inglés
Setter inglésSetter inglés
Setter inglés
 
Wirkungsanalyse der Informationsfreiheitsgesetze – die europäische wirtschaf...
Wirkungsanalyse der  Informationsfreiheitsgesetze – die europäische wirtschaf...Wirkungsanalyse der  Informationsfreiheitsgesetze – die europäische wirtschaf...
Wirkungsanalyse der Informationsfreiheitsgesetze – die europäische wirtschaf...
 
Estrategia Digital US Open 2014 de 7 marcas
Estrategia Digital US Open 2014 de 7 marcasEstrategia Digital US Open 2014 de 7 marcas
Estrategia Digital US Open 2014 de 7 marcas
 
Bestpractices ecoembes
Bestpractices ecoembesBestpractices ecoembes
Bestpractices ecoembes
 
Guia basica-securizacion-apache
Guia basica-securizacion-apacheGuia basica-securizacion-apache
Guia basica-securizacion-apache
 
InGame 2016 Experience v1.0
InGame 2016 Experience v1.0InGame 2016 Experience v1.0
InGame 2016 Experience v1.0
 
Trithérapie HVC - Pr Y. Deugnier
Trithérapie HVC - Pr Y. DeugnierTrithérapie HVC - Pr Y. Deugnier
Trithérapie HVC - Pr Y. Deugnier
 
Apache: Servidores web con autentificación
Apache: Servidores web con autentificaciónApache: Servidores web con autentificación
Apache: Servidores web con autentificación
 

Semelhante a Lo pometeico fuego fatuo o luz de la conciencia (brochure)

La vida eterna y la profundidad del alma p. reginald garrigou lagrange
La vida eterna y la profundidad del alma   p. reginald garrigou lagrangeLa vida eterna y la profundidad del alma   p. reginald garrigou lagrange
La vida eterna y la profundidad del alma p. reginald garrigou lagrange
EduardoSebGut
 
Veinte temas de reflexión sobre el teatro
Veinte temas de reflexión sobre el teatroVeinte temas de reflexión sobre el teatro
Veinte temas de reflexión sobre el teatro
Maria Luisa Mazzola
 
Entrevista a Héctor Escobar Gutiérrez. Poeta Pereirano
Entrevista a Héctor Escobar Gutiérrez. Poeta PereiranoEntrevista a Héctor Escobar Gutiérrez. Poeta Pereirano
Entrevista a Héctor Escobar Gutiérrez. Poeta Pereirano
Kelita Vanegas
 
1. otto%2c w. f.%2c cap. los dioses de grecia
1. otto%2c w. f.%2c cap. los dioses de grecia1. otto%2c w. f.%2c cap. los dioses de grecia
1. otto%2c w. f.%2c cap. los dioses de grecia
OdeOtin
 
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
Águila de Ifá
 
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
Aguila News
 

Semelhante a Lo pometeico fuego fatuo o luz de la conciencia (brochure) (20)

Modelo Gavilan, Paso 4.
Modelo Gavilan, Paso 4. Modelo Gavilan, Paso 4.
Modelo Gavilan, Paso 4.
 
Modelo Gavilan, Paso 4
Modelo Gavilan, Paso 4Modelo Gavilan, Paso 4
Modelo Gavilan, Paso 4
 
La Revolución de Bel (1950, 2)
La Revolución de Bel (1950, 2)La Revolución de Bel (1950, 2)
La Revolución de Bel (1950, 2)
 
EL ENIGMA DEL MAL
EL ENIGMA DEL MALEL ENIGMA DEL MAL
EL ENIGMA DEL MAL
 
Canal de la Reflexión
Canal de la ReflexiónCanal de la Reflexión
Canal de la Reflexión
 
Poder de voluntad autor Friedrich Nietzsche.pdf
Poder de voluntad autor Friedrich Nietzsche.pdfPoder de voluntad autor Friedrich Nietzsche.pdf
Poder de voluntad autor Friedrich Nietzsche.pdf
 
La vida eterna y la profundidad del alma p. reginald garrigou lagrange
La vida eterna y la profundidad del alma   p. reginald garrigou lagrangeLa vida eterna y la profundidad del alma   p. reginald garrigou lagrange
La vida eterna y la profundidad del alma p. reginald garrigou lagrange
 
Veinte temas de reflexión sobre el teatro
Veinte temas de reflexión sobre el teatroVeinte temas de reflexión sobre el teatro
Veinte temas de reflexión sobre el teatro
 
Berenice
BereniceBerenice
Berenice
 
Noche oscura del alma
Noche oscura del almaNoche oscura del alma
Noche oscura del alma
 
APOSTILLAS (1910-1930) Ramón Pérez de Ayala
APOSTILLAS (1910-1930) Ramón Pérez de AyalaAPOSTILLAS (1910-1930) Ramón Pérez de Ayala
APOSTILLAS (1910-1930) Ramón Pérez de Ayala
 
Entrevista a Héctor Escobar Gutiérrez. Poeta Pereirano
Entrevista a Héctor Escobar Gutiérrez. Poeta PereiranoEntrevista a Héctor Escobar Gutiérrez. Poeta Pereirano
Entrevista a Héctor Escobar Gutiérrez. Poeta Pereirano
 
1. otto%2c w. f.%2c cap. los dioses de grecia
1. otto%2c w. f.%2c cap. los dioses de grecia1. otto%2c w. f.%2c cap. los dioses de grecia
1. otto%2c w. f.%2c cap. los dioses de grecia
 
Alegoría de la caverna
Alegoría de la cavernaAlegoría de la caverna
Alegoría de la caverna
 
Capítulo 9 - Cristo, la Ley y el Evangelio - libro Complementario Escuela Sab...
Capítulo 9 - Cristo, la Ley y el Evangelio - libro Complementario Escuela Sab...Capítulo 9 - Cristo, la Ley y el Evangelio - libro Complementario Escuela Sab...
Capítulo 9 - Cristo, la Ley y el Evangelio - libro Complementario Escuela Sab...
 
Los niveles del espíritu
Los niveles del espírituLos niveles del espíritu
Los niveles del espíritu
 
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
 
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
 
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
 El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son? El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
 
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
El Diablo y el Infierno: ¿Qué Son?
 

Mais de E. J. Ríos

La Naturaleza del Mito más allá de la Mitologia Griega Vol I [Cap. I]
La Naturaleza del Mito más allá de la Mitologia Griega Vol I [Cap. I]La Naturaleza del Mito más allá de la Mitologia Griega Vol I [Cap. I]
La Naturaleza del Mito más allá de la Mitologia Griega Vol I [Cap. I]
E. J. Ríos
 
Ramos Sucre y la Angustia del Yo
Ramos Sucre y la Angustia del Yo Ramos Sucre y la Angustia del Yo
Ramos Sucre y la Angustia del Yo
E. J. Ríos
 
Océano morador de las aguas profundas de la psiquis humana signed
Océano morador de las aguas profundas de la psiquis humana signedOcéano morador de las aguas profundas de la psiquis humana signed
Océano morador de las aguas profundas de la psiquis humana signed
E. J. Ríos
 
Las virtudes de la expresión
Las virtudes de la expresión Las virtudes de la expresión
Las virtudes de la expresión
E. J. Ríos
 
La eterna materia de los mundos infinitos una concepción del universo según e...
La eterna materia de los mundos infinitos una concepción del universo según e...La eterna materia de los mundos infinitos una concepción del universo según e...
La eterna materia de los mundos infinitos una concepción del universo según e...
E. J. Ríos
 
La articulación entre vacío, materia y tiempo en el de Rerum Natura
La articulación entre vacío, materia y tiempo en el de Rerum NaturaLa articulación entre vacío, materia y tiempo en el de Rerum Natura
La articulación entre vacío, materia y tiempo en el de Rerum Natura
E. J. Ríos
 
Belleza y mística en platón
Belleza y mística en platónBelleza y mística en platón
Belleza y mística en platón
E. J. Ríos
 

Mais de E. J. Ríos (13)

La Naturaleza del Mito más allá de la Mitologia Griega Vol I [Cap. I]
La Naturaleza del Mito más allá de la Mitologia Griega Vol I [Cap. I]La Naturaleza del Mito más allá de la Mitologia Griega Vol I [Cap. I]
La Naturaleza del Mito más allá de la Mitologia Griega Vol I [Cap. I]
 
Gérard de Nerval Aurelia o El Sueño y la Vida.
Gérard de Nerval Aurelia o El Sueño y la Vida.Gérard de Nerval Aurelia o El Sueño y la Vida.
Gérard de Nerval Aurelia o El Sueño y la Vida.
 
Ramos Sucre y la Angustia del Yo
Ramos Sucre y la Angustia del Yo Ramos Sucre y la Angustia del Yo
Ramos Sucre y la Angustia del Yo
 
Urano. la bóveda celeste
Urano. la bóveda celesteUrano. la bóveda celeste
Urano. la bóveda celeste
 
Océano morador de las aguas profundas de la psiquis humana signed
Océano morador de las aguas profundas de la psiquis humana signedOcéano morador de las aguas profundas de la psiquis humana signed
Océano morador de las aguas profundas de la psiquis humana signed
 
Las virtudes de la expresión
Las virtudes de la expresión Las virtudes de la expresión
Las virtudes de la expresión
 
La disertación filosófica en la carta VII de Platón
La disertación filosófica en la carta VII de Platón La disertación filosófica en la carta VII de Platón
La disertación filosófica en la carta VII de Platón
 
Gea. la tierra madre de todos esencia de toda simiente
Gea. la tierra madre de todos esencia de toda simienteGea. la tierra madre de todos esencia de toda simiente
Gea. la tierra madre de todos esencia de toda simiente
 
El universo símbólico del arte como identidad colectiva
El universo símbólico del arte como identidad colectiva   El universo símbólico del arte como identidad colectiva
El universo símbólico del arte como identidad colectiva
 
Semonides de Amorgos de las mujeres
Semonides de Amorgos de las mujeresSemonides de Amorgos de las mujeres
Semonides de Amorgos de las mujeres
 
La eterna materia de los mundos infinitos una concepción del universo según e...
La eterna materia de los mundos infinitos una concepción del universo según e...La eterna materia de los mundos infinitos una concepción del universo según e...
La eterna materia de los mundos infinitos una concepción del universo según e...
 
La articulación entre vacío, materia y tiempo en el de Rerum Natura
La articulación entre vacío, materia y tiempo en el de Rerum NaturaLa articulación entre vacío, materia y tiempo en el de Rerum Natura
La articulación entre vacío, materia y tiempo en el de Rerum Natura
 
Belleza y mística en platón
Belleza y mística en platónBelleza y mística en platón
Belleza y mística en platón
 

Último

NUEVAS DIAPOSITIVAS POSGRADO Gestion Publica.pdf
NUEVAS DIAPOSITIVAS POSGRADO Gestion Publica.pdfNUEVAS DIAPOSITIVAS POSGRADO Gestion Publica.pdf
NUEVAS DIAPOSITIVAS POSGRADO Gestion Publica.pdf
UPTAIDELTACHIRA
 
La empresa sostenible: Principales Características, Barreras para su Avance y...
La empresa sostenible: Principales Características, Barreras para su Avance y...La empresa sostenible: Principales Características, Barreras para su Avance y...
La empresa sostenible: Principales Características, Barreras para su Avance y...
JonathanCovena1
 
Cuaderno de trabajo Matemática 3 tercer grado.pdf
Cuaderno de trabajo Matemática 3 tercer grado.pdfCuaderno de trabajo Matemática 3 tercer grado.pdf
Cuaderno de trabajo Matemática 3 tercer grado.pdf
NancyLoaa
 
Proyecto de aprendizaje dia de la madre MINT.pdf
Proyecto de aprendizaje dia de la madre MINT.pdfProyecto de aprendizaje dia de la madre MINT.pdf
Proyecto de aprendizaje dia de la madre MINT.pdf
patriciaines1993
 

Último (20)

Medición del Movimiento Online 2024.pptx
Medición del Movimiento Online 2024.pptxMedición del Movimiento Online 2024.pptx
Medición del Movimiento Online 2024.pptx
 
TIPOLOGÍA TEXTUAL- EXPOSICIÓN Y ARGUMENTACIÓN.pptx
TIPOLOGÍA TEXTUAL- EXPOSICIÓN Y ARGUMENTACIÓN.pptxTIPOLOGÍA TEXTUAL- EXPOSICIÓN Y ARGUMENTACIÓN.pptx
TIPOLOGÍA TEXTUAL- EXPOSICIÓN Y ARGUMENTACIÓN.pptx
 
Unidad 3 | Metodología de la Investigación
Unidad 3 | Metodología de la InvestigaciónUnidad 3 | Metodología de la Investigación
Unidad 3 | Metodología de la Investigación
 
PIAR v 015. 2024 Plan Individual de ajustes razonables
PIAR v 015. 2024 Plan Individual de ajustes razonablesPIAR v 015. 2024 Plan Individual de ajustes razonables
PIAR v 015. 2024 Plan Individual de ajustes razonables
 
PINTURA DEL RENACIMIENTO EN ESPAÑA (SIGLO XVI).ppt
PINTURA DEL RENACIMIENTO EN ESPAÑA (SIGLO XVI).pptPINTURA DEL RENACIMIENTO EN ESPAÑA (SIGLO XVI).ppt
PINTURA DEL RENACIMIENTO EN ESPAÑA (SIGLO XVI).ppt
 
SEXTO SEGUNDO PERIODO EMPRENDIMIENTO.pptx
SEXTO SEGUNDO PERIODO EMPRENDIMIENTO.pptxSEXTO SEGUNDO PERIODO EMPRENDIMIENTO.pptx
SEXTO SEGUNDO PERIODO EMPRENDIMIENTO.pptx
 
Caja de herramientas de inteligencia artificial para la academia y la investi...
Caja de herramientas de inteligencia artificial para la academia y la investi...Caja de herramientas de inteligencia artificial para la academia y la investi...
Caja de herramientas de inteligencia artificial para la academia y la investi...
 
ACERTIJO DE LA BANDERA OLÍMPICA CON ECUACIONES DE LA CIRCUNFERENCIA. Por JAVI...
ACERTIJO DE LA BANDERA OLÍMPICA CON ECUACIONES DE LA CIRCUNFERENCIA. Por JAVI...ACERTIJO DE LA BANDERA OLÍMPICA CON ECUACIONES DE LA CIRCUNFERENCIA. Por JAVI...
ACERTIJO DE LA BANDERA OLÍMPICA CON ECUACIONES DE LA CIRCUNFERENCIA. Por JAVI...
 
Dinámica florecillas a María en el mes d
Dinámica florecillas a María en el mes dDinámica florecillas a María en el mes d
Dinámica florecillas a María en el mes d
 
NUEVAS DIAPOSITIVAS POSGRADO Gestion Publica.pdf
NUEVAS DIAPOSITIVAS POSGRADO Gestion Publica.pdfNUEVAS DIAPOSITIVAS POSGRADO Gestion Publica.pdf
NUEVAS DIAPOSITIVAS POSGRADO Gestion Publica.pdf
 
Presentacion Metodología de Enseñanza Multigrado
Presentacion Metodología de Enseñanza MultigradoPresentacion Metodología de Enseñanza Multigrado
Presentacion Metodología de Enseñanza Multigrado
 
Feliz Día de la Madre - 5 de Mayo, 2024.pdf
Feliz Día de la Madre - 5 de Mayo, 2024.pdfFeliz Día de la Madre - 5 de Mayo, 2024.pdf
Feliz Día de la Madre - 5 de Mayo, 2024.pdf
 
La empresa sostenible: Principales Características, Barreras para su Avance y...
La empresa sostenible: Principales Características, Barreras para su Avance y...La empresa sostenible: Principales Características, Barreras para su Avance y...
La empresa sostenible: Principales Características, Barreras para su Avance y...
 
LABERINTOS DE DISCIPLINAS DEL PENTATLÓN OLÍMPICO MODERNO. Por JAVIER SOLIS NO...
LABERINTOS DE DISCIPLINAS DEL PENTATLÓN OLÍMPICO MODERNO. Por JAVIER SOLIS NO...LABERINTOS DE DISCIPLINAS DEL PENTATLÓN OLÍMPICO MODERNO. Por JAVIER SOLIS NO...
LABERINTOS DE DISCIPLINAS DEL PENTATLÓN OLÍMPICO MODERNO. Por JAVIER SOLIS NO...
 
Tema 8.- PROTECCION DE LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN.pdf
Tema 8.- PROTECCION DE LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN.pdfTema 8.- PROTECCION DE LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN.pdf
Tema 8.- PROTECCION DE LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN.pdf
 
GUIA DE CIRCUNFERENCIA Y ELIPSE UNDÉCIMO 2024.pdf
GUIA DE CIRCUNFERENCIA Y ELIPSE UNDÉCIMO 2024.pdfGUIA DE CIRCUNFERENCIA Y ELIPSE UNDÉCIMO 2024.pdf
GUIA DE CIRCUNFERENCIA Y ELIPSE UNDÉCIMO 2024.pdf
 
Lecciones 05 Esc. Sabática. Fe contra todo pronóstico.
Lecciones 05 Esc. Sabática. Fe contra todo pronóstico.Lecciones 05 Esc. Sabática. Fe contra todo pronóstico.
Lecciones 05 Esc. Sabática. Fe contra todo pronóstico.
 
Cuaderno de trabajo Matemática 3 tercer grado.pdf
Cuaderno de trabajo Matemática 3 tercer grado.pdfCuaderno de trabajo Matemática 3 tercer grado.pdf
Cuaderno de trabajo Matemática 3 tercer grado.pdf
 
Qué es la Inteligencia artificial generativa
Qué es la Inteligencia artificial generativaQué es la Inteligencia artificial generativa
Qué es la Inteligencia artificial generativa
 
Proyecto de aprendizaje dia de la madre MINT.pdf
Proyecto de aprendizaje dia de la madre MINT.pdfProyecto de aprendizaje dia de la madre MINT.pdf
Proyecto de aprendizaje dia de la madre MINT.pdf
 

Lo pometeico fuego fatuo o luz de la conciencia (brochure)

  • 1. ndiferentemente de la multi- vocidad simbólica del mito de Prometeo tendría que re- conocerse al menos dos hazañas que lo asimilan como estandarte de la “inteligencia” y del “progreso”, que lo entronizan como creador, como dador del patrimonio hu- mano: proporcionarnos el fuego y las artes. Y éstas, más que dádivas, en realidad son la impronta pro- meteica que han marcado los estra- tos del conocimiento y de la inte- gridad humana en su fuero y con- dición interna, o lo que a lo hu- mano lo hace ser tal, y quizá como lo ha denominado Nietzsche lo que lo hace ser humano demasiado humano; lo que evoca, lo que repre- senta, el significado de lo humano siempre será la individuación y la sed de conocimiento herencia di- recta de nuestro próvido amigo Prometeo. Así se nos muestra como emblema de la Humanidad, claro está, señalándolo de manera unívoca, es decir, acuñándolo como figura sintética, como un ex libris del libro que contiene, gracias a su generosidad, las proezas y por- tentos de la Humanidad. I Lo Prometeico ADDENDA A LA MEMORIA DE GRADO: EL DISCURSO DEL PODER Y LA AMBIVALENCIA MORAL EN EL MITO PROMETEICO Un estudio léxico y semántico sobre los diversos registros del poder en el mito de Prometeo según Hesíodo y Esquilo Br. Elider J. Patiño Ríos / Tutor: Rosa AmeliaAsuaje
  • 2. ero el lector que ha de leer ese libro, ha de ser un lector avisado que sabe —como todo buen lector— leer entre líneas para comprenderlo en su totalidad y darse cuenta qué tiene entre sus manos un libro maravilloso que no cuenta sólo hazañas, sino que también comprende la historia de su destino, un libro mágico que le enseña que él también es un ser mágico que puede mirar al cielo con algo de intimidad, o sea puede verse reflejado en la esencia que comprende los misterios universales compenetrados en el nous inmortal que todo lo penetra y lo domina, pues está asistido, gracias a Prometeo, de esa Luz que destella en el Olimpo, de ese fuego vivificante. Pero, en la realidad, para la hermenéutica de los símbolos ¿Qué significa ese fuego? Pues ciertamente, para la mayor parte de pueblos primitivos, ese fuego es un demiurgo procedente del Sol es su representación en la tierra y en los jeroglíficos egipcios, con el sentido solar de la llama, aparece asociado a la idea de vida y salud traduciéndose somáticamente como calor corporal1 , contraponiéndose entonces en dos sentidos: etéreo y telúrico, el primero de ellos es inmanente de su esencia y el segundo es externo, corporal, material; de modo que, relacionando el fuego con el Ser, comporta dos estratos de éste: el logos abstracto y el logos conceptual, el fuego puro y el fuego fatuo, fuego que tampoco pierde su naturaleza trémula en el hombre, quien, siempre veleidoso, oscila entre las sugestiones de la carne y el espíritu. Pero siempre habrá que recordar que el fuego que se ha robado Prometeo es el fuego centellante de la inteligencia de Zeus, es la Luz pura que guardan celosos los dioses en el Olimpo, su resplandor es fulgurante y tiene el poder de irradiar y engendrar vida, la diosa Atenea – Señora de la Sabiduría – surgió directamente de la resplandeciente cabeza del Cronida; pero también ese mismo resplandor puede extinguir la vida y fulminar a quien no lo resista, tal como le sucedió a la desdichada Sémele; de modo que ese fuego no es otra cosa que el espíritu, el nous «νοῦς», la conciencia del hombre, la fuerza generadora de la vida, por ende el alma universal y principio activo del mundo; ese ha sido el fuego que ha robado el muy osado Prometeo para los “efímeros” una chispa sagrada que ilumina la conciencia del hombre pero que dependerá siempre de él conservarla pura u ofuscarla en la materialidad haciendo un fuego fatuo que ha de determinar su propio destino. Bachelard hace la siguiente reflexión: “Quien aporta el fuego aporta la luz, la luz del espíritu – la claridad metafórica –, la conciencia. Prometeo ha robado la conciencia a los dioses para dársela a los hombres. El don del fuego- luz-conciencia abre al hombre un nuevo destino. ¡Qué duro deber mantenerse en ese destino de conciencia, en ese destino de espiritualidad!”2 Así pues, si cada hombre guarda en su alma el don de Prometeo, el fuego que lo anima, ha de mantenerlo incólume para que no se desvirtúe, pero lamentablemente, éste se le presenta en su doble concepción: positiva y negativa, y los hombres somos de almas 1 Cf. CIRLOT, Diccionario de símbolos, Barcelona 1997, p.215 2 G. BACHELARD, Fragmentos de una poética del fuego, Buenos Aires 1992, pp. 141- 42 P
  • 3. veleidosas y nos cuesta remontarnos a la luz, pues somos seres de sombra, y aun cuando nuestro proveedor Prometeo nos haya ofrecido la diáfana Luz del Olimpo, hemos transformado ese fuego en un incendio que si no somos capaces de detenerlo, nos devorará en sus llamas, nos consumirá irreversiblemente, y quizá ese sea el destino pues hay que recordar que el fuego es el gran purificador y debe arrasar todo a su paso para que luego el tiempo se encargue de regenerar los mundos que como el ave Fénix resurgirán de sus cenizas.
  • 4. LA FATALIDAD DEL FUEGO PROMETEICO “La leyenda de Prometeo refleja los terribles peligros inherentes al don de la luz de la conciencia; a tal punto que quien entregó esa luz a los mortales, sólo pudo hacerlo cometiendo el crimen de violar las leyes de los dioses, y debió expiar este acto por una eterna herida en el centro de su vida instintiva” G. Bachelard se Titán que cometió la blasfemia, el crimen de trasformar la disposición divina para el progreso de una raza que estaba destinada a la extinción, debe expiar condenado a presidio eterno, a aherrojadas cadenas su exceso de inquietud3 , su apasionamiento por una raza que no sabría disponer correctamente de tan preciado don y por ello ella misma debió sufrir la maldición que pesa sobre sus hombros: la conciencia de existir, atados al padecimiento que implica el vivir y aunado a ello soportar la contraparte maldita de su ser e irónicamente rodearla de amor4 , pues es parte de «sí mismo», el funesto don que Zeus envía a los hombres para aminorar la productividad del fuego; asimismo Prometeo se verá cubierto bajo la temible sombra de las alas del águila que roe continuamente el órgano que presidió su altivez, su orgullosa manía de cambiar el designio de los dioses que irrumpió la armonía celeste, que cambió el curso del destino del hombre para siempre, que ahora ¡vive! Sí, pero maldito por saberse vivo, por su propia existencia. ¡Justo ha de ser el castigo del culpable! 3 Cf. la fabula de Higinio CCXX. 4 La mujer Cf. HES. Op. vv. 58-59 E
  • 5. “De éste ha procedido la ruptura, provocada por un exceso de sensibilidad ante el sacrificio necesario a un orden mejor; sensibilidad que ofusca su inteligencia y la torna incapaz de elevarse hasta la comprensión del conjunto. Es un “apasionado de corta visión”, que ha hecho el bien —o lo que él creía tal— por inclinación arbitraria y no con la sana razón por guía. Por otra parte, la humanidad a la que ha preservado permanecerá, aun después de sus dones, como la humanidad de los “efímeros”, llena de debilidad e impotencia, y Prometeo será la causa de todo el mal futuro, del que no es responsable Zeus. Ese apasionado estaba también enceguecido por su orgullo: no ve sino sus propios derechos, sus propios servicios, y su castigo estará en justa proporción con su ὕϐρις [soberbia].”5 Y ¿cuál es el crimen de la humanidad? Si ha cometido un crimen es no haber sabido apreciar el regalo prometeico, haber dispuesto de ese fuego para fines rudimentarios y vanos, una humanidad efímera que no merece la preciada Luz de Zeus, porque no halla como expandirla con sabiduría verdadera, sino que, como buenos ahijados del Titán, nos apasionamos ante su brillo y ofuscamos su esplendor al querer dispersar ese fuego para groseros fines, para el desarrollo de su técnica, para fraguar la civilización devota a ese fin rudimentario y material, aprovechando así solamente el cariz devorador del fuego, excluyendo su beneficio autóctono que es iluminar la conciencia, no consumirla en un fuego fatuo que sólo le interesa forjar las pesadas cadenas de la civilización con el frío hierro de la indiferencia, en fin, ciegos por haber ofuscado la luz de la conciencia no comprendiendo su verdadero esplendor. Bachelard acota lo siguiente: “El fuego sería un don demasiado material si no estuviera acompañado por la luz. La luz misma no sería más que un pobre don si se juzgara por su utilidad, si no se traspusiera su valor en el reino de la conciencia lúcida. En el reino de la lucidez va a desarrollarse un superprometeísmo” 6 De modo que, el castigo de Prometeo, injusto o no, lo cierto es que tiene sus repercusiones negativas inmediatas que no es otra que habernos sacado de ese feliz estado de ataraxia en el que nos encontrábamos cuando Cronos presidía el Olimpo y cuando aún Zeus era amigable con la raza humana y compartíamos el mismo elixir y ambrosía de los dioses, de habernos importunado llenándonos de espíritu propio a través de la fatalidad de aquel fuego prometeico que irrumpió nuestra relación con la divinidad y, una vez proscritos, nos siguió asechando con la ruina de la conciencia de vivir y sufrir nuestras calamidades, calamidades impuestas en su mayoría por nosotros mismos en nuestro afán de “progreso”. “El fuego desorientó a la humanidad, alejándola de la naturaleza y empujándola a poner todo su ingenio en la búsqueda de comodidades culturales. Al buscar lo nuevo a cualquier precio, el hombre se ha negado a sí mismo la felicidad”7 5 SÉCHAN, L., El mito de Prometeo, Buenos Aires 1960, p. 29 6 Op. cit, p.144 7 MEDRANO, L., Prometeos, Madrid 2001, p. 39
  • 6. Felicidad cada vez más lejana, cada vez más sombría, que por irónico que parezca, se fundó en el fulgor de la claridad, y que quizás en un principio, y hasta por el mismo Prometeo, haya sido dada con la mejor de las intenciones, aunque eso es una cuestión que habrá que determinar, pues, Esquilo también lo presenta sabedor del porvenir —cuestión que ya radica en su propio nombre— y por tanto ha de suponerse que sabía también el funesto destino que le acaecería a la humanidad andando el tiempo, gracias a ese don que era demasiado para tan torpe criatura; sin embargo, sólo podría hacerse la salvedad de que era un espíritu soberbio, y que a pesar de su clarividencia, estaba cegado por su orgullo, y tal vez, sólo tal vez, quería darnos ese don para progreso nuestro sin medir consecuencias, y por ello, Esquilo le da a su tragedia un aire compasivo respecto al personaje. Quizás más avisado entre los poetas resulte Hesíodo quien perfila un Prometeo dañino en todo sentido para los mortales, que supo ver en ese fuego, el anuncio de un mal terrible para la humanidad futura, un fuego inexpugnable que terminaría devorándola. Quizá sea ahora responsabilidad de los espíritus contemplativos capaces de avizorar este temible fin poner alarma de nuestro funesto destino. Observemos esta pertinente reflexión de Revel: “Mi idea es la siguiente: mientras los intelectuales consideren como normal llamar «lucha por la libertad de espíritu» y por «los derechos del hombre» la única facultad, reivindicada para ellos mismos, de pleitear en lo abstracto por la libertad mientras la rehúsan para sus oponentes y de considerarse poseedores de la verdad mientras cultivan la mentira, el fracaso de la cultura, su impotencia para ejercer alguna influencia positiva sobre la historia, en el terreno moral, continuará en el futuro para mayor desgracia de la humanidad. No obstante, me atrevo a esperar que ya hemos llegado al final de la época durante la cual los intelectuales se han esforzado, por encima de todo, en colocar a la humanidad bajo su dominio ideológico y que estamos entrando en la era en la que, por fin, van a ajustarse a su vocación, que es poner el conocimiento al servicio de los hombres… y no solamente en el terreno científico y técnico. El paso de la época antigua, en que la esterilización del conocimiento era tenida por norma, a una época nueva, no es, por otra parte, una opción posible entre otras: es una necesidad. Nuestra civilización está condenada a ponerse de acuerdo consigo misma o bien retroceder hacia una fase primitiva, en la que no habrá contradicción entre el conocimiento y el comportamiento, porque ya no existirá el conocimiento”8 La aniquilación del conocimiento, pero sobre todo dentro de los postulados del conocimiento pragmático, en el buen sentido de praxis, es decir, en la capacidad intelectual de verter el conocimiento para usufructo humano y no para su daño, es lo que el sentido común debería proporcionarnos, sin embargo, somos nosotros, pobladores de este turbulento, y quizás epíteto más propicio sería “apocalíptico” siglo XXI, quienes tenemos el último pase de la 8 REVEL, J.F., El conocimiento inútil, Barcelona 1989, pp. 339 - 340
  • 7. antorcha, en una lampadedromía9 donde se supone todos saboreábamos la victoria… ¡El triunfo de la civilización! Somos nosotros los encargados de encender, una vez más, la gran tea, pero debemos ser cautos y saber qué tipo de fuego conviene: aquel fuego esclarecedor, diáfano, revelador del camino hacia la luz de la consciencia, donde podemos vivir en armonía con el brillo del intelecto y del espíritu; o aquel fuego fatuo, que lamentablemente nos arrojará al infierno de un triste sino, donde pereceremos en la obtusa carrera por burlar y sobrepasar los sagrados designios de la divinidad. 9 Lampadedromías «λαμπαδηδρομία» o lampadeforias «λαμπαδηφορία» eran carreras de antorchas que formaban parte del programa de algunas festividades de la Antigua Grecia. Parece que la institución de las lampededromías tuviera su origen en las fiestas dedicadas a las divinidades ligadas al culto del fuego. En Atenas, primitivamente había tres: la de las Prometeas (fiesta en honor de Prometeo), la de las Hefestias (en honor de Hefesto) y la de las Panateneas (en honor de Atenea). Cf. SMITH W., Dictionary of Greek and Roman Antiquities, Boston 1859, p. 666.
  • 8. BIBLIOGRAFÍA ― BACHELARD, GASTON., Fragmentos de una poética del fuego, editorial Paidós Saicf, Buenos Aires 1992. ― CIRLOT, JUAN. EDUARDO., Diccionario de Símbolos, ediciones siruela, Barcelona- España 1998. ― ESQUILO, Prometeo Encadenado, Poe- tas Dramáticos Griegos, traducción de DE LA CRUZ J. H., W. M. Jackson Editores, México 1963. ― HESÍODO, Obras Completas, editorial gredos, Madrid 1998. ― IZZI MASSIMO, Diccionario ilustrado de los Monstruos, Alejandría - Olañeta J.J. editor, Palma de Mallorca 1996. ― KERÉNYI, KARL., Los Dioses de los Griegos, Monte Ávila Editores, Caracas 1999. ― KIRK., G. S., El Mito: Su significado y funciones en las distintas culturas, Barral editores, Barcelona 1971. ― MEDRANO, LURI GREGORIO, Biografías de un Mito Prometeos, editorial trotta, Ma- drid 2001. ― REVEL, JEAN FRANÇOIS, El Conoci- miento Inútil, Editorial Planeta, Barce- lona-España 1989. ― SÉCHAN, LOUIS, El Mito de Prometeo, Eudeba-Editorial Universitaria de Buenos Aires, Buenos Aires 1960. ― SEEMANN, OTTO, Mitología Clásica Ilustrada, traducción por Eduardo Valentí, Editorial Vergara, Barcelona 1958. ― SMITH WILLIAMS, Dictionary of Greek and Roman Antiquities, Little Brow and Company, Boston 1859. ― VERNANT, JEAN PIÈRRE & NAQUET, PIÈRRE VIDAL, Mito y Tragedia en la Gre- cia Antigua vol. II, Ediciones Iberia Pai- dós, 2002.